miércoles, 25 de febrero de 2015

Una Historia de Desamor....

Él la miro. Ella veía a la feliz pareja de recién casados bailar. Solo tenían veinte años y ya se habían casado a lo grande. "Es tan ridículo..." pensaron ambos.
 Jay no aparto la mirada de donde Ruby estaba. Ambos eran amigos del novio, pero en ese momento se sentían como dos extraños que fueron invitados a la boda de un desconocido. Por lo menos para Ruby era así, era como sentía la relación que tuvo alguna vez con su "mejor amigo". Jay envidiaba a Lucas. Envidiaba que tuviera la suerte de que Ruby lo mire con ojos de enamorada. Y saber que él lo desperdicio para casarse con una desnutrida teñida, le molestaba tanto.
 Ruby se dio vuelta, con la mirada en otro lado, paso junto a él y se alejo de la sala de baile, hasta estar fuera de la vista de todos, menos de la de Jay. Él la siguió hasta que ella salio por el frente del salón de fiesta, llevando solo su abrigo para protegerse del viento frió.

-Ruby! Donde vas?- Pregunto acercándose. Ella se detuvo y se dio la vuelta sonriendole. Obviamente Jay distinguió las lagrimas contenidas.
-Jay... Deberías volver a la fiesta, yo... Mañana tengo que levantarme temprano e ir a hacer unos tramites, por eso estaba por irme- Ella se acerco y aliso las solapas del traje, volvió a sonreír, seguía siendo triste-. Te ves bien- Iba a decir otra cosa, pero apretó los labios. Convirtió sus manos en puños alrededor de las solapas. Respiro fuerte y soltó el aire despacio. Jay supuso que ser mas como el hermano de Lucas, en vez de solo un "invitado" o "amigo" de verdad le afectaba a ella. Con la voz rota, dijo: -Adiós Jay, salúdame a tu hermano.

 A ultimo momento en que ella iba a soltarlo, Jay tomo su mano, y la miro. Su corazón iba a mil por hora con solo tener los ojos de ella mirándolo. Le encantaban esos ojos color marrón que, si bien eran comunes, para él eran únicos.

-Es temprano ¿Por que no vamos a hacer nuestra propia fiesta a mi departamento? Se que no quieres estar en este lugar, y yo tampoco, así que, ¿vamos?- Apreto mas fuerte la mano de ella, necesitaba que ella dijera que si. Ruby apretó los labios, miro su propio auto, por su mente parecía formarse un plan.
-Esta bien, vayamos en tu auto. Mi hermana podrá irse en mi auto cuando todo esto termine, le avisare mas tarde- Ella sonrió, una sonrisa tranquilizadora.
-Bien...- Sin soltar la mano de ella, la llevo a su propio auto.

 Una vez que estaban metidos en el, arranco y se fueron de la boda mas deprimente de todas. Jay miro hacia el cielo, a lo lejos se veían gruesas nubes. Ya hacia bastante frió al comienzo de ese día, pero ahora iba empeorando. Subió la calefacción, y siguió conduciendo.

* * *

 Eran las dos de la mañana. Eso de las doce el cielo se lleno de nubes, comenzando, una hora mas tarde, a nevar. A Ruby parecía gustarle ver la nieve caer sobre la gran ventana del cuarto de Jay. Habían estado hablando desde que llegaron, Jay quería distraerla para que no pensara en Lucas, y había funcionado; hasta ahora. Se sentó junto a ella en la cama, Jay roso la tela del vestido rosa pálido que ella llevaba.era suave, al igual que las manos de ella cuando las toco hace un rato.
 Miro el perfil de ella, parecía querer dejar ir las lagrimas, pero no podía. Se las guardaba para ella misma, manteniéndose fuerte, o por lo menos intentando. Una vez que Jay tomo su mano, ella lo miro. Fue entonces que el dolor que parecía llevar dentro de ella se rebalso por sus ojos.

-Yo... No lo entiendo Jay, yo...- Él no dijo nada, tenia miedo que si hablaba, ella cerrara la puerta que acababa de abrir, para no volverla a abrir-. Durante estos últimos meses, pensé que Lucas iba a cambiar de idea e iba a... A decir algo como que lamentaba haberme decepcionado, que esperaría por mi, por mi y mi perdón... Y ahora...- Soltó la mano de él y se cubrió el rostro, ocultando las lagrimas y tratando de reprimir los sollozos.

 Jay la tomo en brazos, la sentó en el hueco entre sus piernas, haciendo que ella lo abrace por el cuello. Trato de pasar saliva por el nudo en su garganta, detestaba verla asi. Por lo que se armo de valor, era momento de decirle lo que llevaba callando hace años, desde el primer momento en que la vio. Espero a que ella se calmara para hablar.

-Ruby, tengo que decirte algo. En realidad tengo que pedirte algo...
-Que deje de manchar tu camisa con rimel?-Trato de bromear ella, pero aun se notaba la tristeza en su voz.
-No. Yo se que mi hermano se dio por vencido contigo, se que te decepciono. Pero, quisiera pedirte que me dejes estar en tu corazón, yo... Te amo, Ruby

 Ella no contesto nada, pero se abrazo mas fuerte a él, sintió la nueva caída de lagrimas de ella, para tranquilizarla, la abrazo mucho mas fuerte. Luego la hizo rodar hasta que al final quedo bajo de él, ella quiso ocultar su cara contra su cuello al acercarlo mas, pero Jay no lo permitió. Hizo que lo mire a la cara, sosteniendo su cara con ambas manos. Ruby lo miro con ojos húmedos, sus labios estaban hinchados por mordérselos para acallar los sollozos. Muy tiernamente beso su frente, luego su nariz y por ultimo sus labios.

-Prometo que mientras estés conmigo, nunca habrá una historia de desamor. Te mantendré a salvo, Ruby. Se que no te gusta estar sola, y ahora no tienes porque estarlo. Solo dime que dejaras entrar en tu corazón, yo debí estar desde el principio allí. Desde la primera vez que te vi con esos jeans desgastados y la blusa blanca. Tu hermoso pelo cafe-rojizo, revuelto por el viento del verano. Te amo tanto, Ruby. No me importa que aun no sientas lo mismo, pero yo quiero estar contigo hasta que tus sentimientos por mi florezcan. Por favor...

 Ruby no contesto enseguida, solo mantuvo su mirada en la de él. Jay vio una lagrima solitaria caer por el costado de su ojo. Entonces ella abrió la boca, y Jay contuvo la respiración.

-Solo espero, Jay, que... Que mantengas tu promesa. Si no lo logras, me iré y nunca sabrás de mi- Ella lo abrazo por el cuello y atrayendolo contra si-. Jay...
-Que pasa, amor?- Él no podía ocultar el alivio y la felicidad que sentía en ese momento. Inclusive se le nublaba la vista debido a las lagrimas que se le producían por el calor que sentía en el pecho.
-Te amo... Aunque sea muy pronto, simplemente necesitaba decírtelo...

 Jay se separo de ella un poco, para luego besarle de verdad. Él iba a mantener su promesa, porque necesitaba de Ruby, como si fuera una parte vital de su ser. Y solo la quería a ella.
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Basada en:
 The Wanted - Heartbrak story español e ingles

martes, 17 de febrero de 2015

Tesseris Vasileia: Cap. 2

Zander coloco en su cama de dos plazas a Dee. Ahora estaba mejorando, pero no lo suficientemente rápido. El veneno aun recorría su cuerpo, podía sentirlo. Ademas, las imágenes que ella tenían en su mente, eran lo único que los comunicaba, pero de a poco iban oscurenciendose.
 Acaricio su cabeza, y ella pensó en la vez en que ambos imaginaron despertarse uno al lado del otro, él sonrió, conteniendo las lagrimas. Siempre pensó que algún día ella podría cruzar el portal que los separaba, que evitaba que estén juntos para por fin poder tenerla entre sus brazos, pero no. Ella casi murió, lo sintió, no supo como había logrado mantener la calma.

-"Zander... No llores, estoy bien..."- La imagen de ella en su mente cambio, ella le sonrió de un modo tranquilizador.
-Se que lo estas, amor. Pero... Una cosa es verte en mi mente, y otra es verte en persona... Y manchada de sangre. Siempre creí que nuestro primer encuentro seria de otro modo.
-"Tranquilo....."- La imagen cambio a una de ella recostada contra un árbol a la orilla de un rió. Cerraba los ojos, pero logro decir: -"Tengo sueño..."
-Entonces descansa... Pero si sientes que algo va mal, avísame...

 La mano de ella que había sostenido le apretó muy levemente, dándole la señal de que estaba de acuerdo. Zander se levanto y beso la frente de su amiga, su mejor amiga. Acaricio una ultima vez el rostro de ella y luego salio de la habitación. Había dejado a los amigos de Dee en la sala, cuando los fue a ver todos estaban deambulando, observando todo, inclusive Saphir estaba abriendo la puerta de su sótano, y mirando hacia abajo. Los ignoro a todos, y se dirigió a la cocina, abrió la nevera y saco una botella de vodka, tomando un trago rápido, disfrutando del ardor que sintió bajar por su garganta. Cinco pares de ojos se le quedaron viendo, Zander los miro de regreso, y volvió a tomar otro trago para luego ir hacia la sala de estar y sentarse en el sofá, no había soltado la botella, y con su mano libre saco un cigarrillo y lo prendió, dándole una larga calada. Los cuatro Caballeros y Lady aun lo miraban, expectantes.

-Lo siento, amigos... No soy un buen anfitrión, si quieren pueden sentarse, no me importa mucho lo que suceda con ustedes mientras Dee este bien...
-¿Que relación tienes con nuestra Capitana de todos modos?- Pregunto el tipo alto con buena apariencia al estilo surfista. O eso decía su pelo rubio y piel bronceada. Seguro que si se sacaba la armadura que llevaba puesta, tendría el físico. 
-"Es Sod..."- La voz débil de Dee le llego, miro hacia su cuarto. Apretó los labios, ella no debería seguir esforzándose de ese modo en la condición en la que estaba. Volvió a mirar al tipo frente a él, llevo el cigarro a sus labios y dio una calada rápida.
-Es mi amiga, aunque podría decir que es algo mas que amiga, sino como un familiar... o algo así..
-¿Como una hermana?- Otro tipo se metió en la conversación, levanto una ceja, lo había dicho en ambos sentidos. Esto le saco una sonrisa a Zander, divertido, el sujeto era igual de alto que Sod, y de misma constitución física, pero su piel era un poco mas pálida, y su pelo era corto y negro.
-"Lav..."- Volvió a comunicarle en su mente Dee.
-Si, puede que si... Pero yo la veo mas como la hermanastra a la que le tengo ganas...- Le guiño el ojo, y tomo un sorbo de vodka. Estaba sintiendo como el alcohol comenzaba a afectarle.
-¡Eso es asqueroso!- Dijo Saphir, pero aun así se sentó en el largo sofá frente a él. Ella era mas bien menuda, su pelo era negro y liso, pero estaba atado en una trenza. El vestido de la época medieval que llevaba, se ajustaba muy bien en su cuerpo. Tenia que admitir, que aunque no tuviera muchas curvas aparte de las de su cadera, era bonita. Supuso que si no fuera porque su corazón le pertenecía a la chica que estaba en su cuarto, tal vez se fijara en ella.
-"Eres todo un tierno..."- La risita de Dee se escucho en su cabeza y sonrió abiertamente, mirando nuevamente a la puerta de cuarto.
-¿Puedes comunicarte con Dee a través de tu mente? ¿Que gema tienes? ¿Cuantas habilidades tienes?- El sujeto con mas cara de rudo del grupo pregunto. Su pelo era negro y liso, llevaba un poco de barba, su piel era del tipo tostada, bastante guapo. Dee si que estaba rodeados de tipos con buena apariencia. El sujeto japones y el de pelo cafe corto no se quedaban atrás tampoco.
-"Stein es el que te interrogo sin parar, y el japones es Kaito, callado, pero el mas fuertes de todos ya que él puede destruirte en un segundo, ya sabes eso. Y luego esta Cam, es el mas cercano a Saphir, y a Stein. Es el mas racional..."
-Si, puedo hablar con Dee a través de nuestra mente. No tengo ninguna gema, y poseo las habilidades que yo quiera copiar...
-¿Como que no tienes gema? ¡Todo el mundo tiene gema!- Exclamo Lady. 
-Todo el mundo... En SU mundo. Este lugar, o mejor dicho planeta, no es el mismo que el de ustedes. Es el mundo humano. Y no me refiero a los mismos humanos que viven en su realidad.

 Zander apago el cigarrillo del que ya no le quedaba nada, y luego prendió otro. Explicar todo lo que ellos no sabían iba a ser una locura.

-Podrías explicarte mejor?- Pidio Cam. Al final todos tomaron asiento.
-Verán, Su mundo, el de Tesseris Vasileia, es... Un mundo aparte. Hay muchos mundos, o realidades, distintas. Me sorprende que ustedes no lo sepan, que usted Saphir no lo sepa. Según lo que me contó Dee, hay escrituras antiguas que hablan de esto. Que hablan de su gente viniendo a los humanos, de este mundo por lo menos, y dándoles conocimientos y ayudándolos.
-Bueno, si, hay archivos de esa clase, pero no se encuentra en nuestro poder. Todo estaba en la gran biblioteca del Imperio Diamante, el cual dejo de existir hace muchísimos años. Inclusive antes de que yo naciera, y eso que soy vieja...
-Me sorprende que Dee lo supiera... Aun no entiendo como es que ella se puso en contacto contigo...- Señalo Sod.
-Que poderes tiene Dee?- Pregunto Zander para tratar de guiarlos mejor.
-Psíquicos...-Contesto Stein.
-Y, para ustedes, que poder especifico tiene Dee? Porque, tiene que tener un poder en especifico, o no? O tal vez dos.
-Bueno... ella utiliza barios. Puede congelar las cosas, mover el agua..- Comenzó a enumerar Lav.
-También puede manipular la electricidad...- Siguió Cam.
-El fuego...- Agrego Sod.
-Campos de fuerza...- Finalizo Saphir. Kaito asentía a todo, ya que él mucho no hablaba.
-¿Están bromeando conmigo?- Pregunto Zander incrédulo. Estos tipos no tenían ni idea-¿Creen que Dee tiene solo el poder de manipular los elementos a través de su mente?

 Todos afirmaron con la cabeza. Parecían estar completamente seguros de ese echo. Zander volvió a tomar del vodka, esta vez un trago mas largo. Bajo la botella con fuerza hacia la mesita de café.

-"Lo siento Zander..."- Se disculpo Dee en su mente-. "Es que... ellos no saben sobre muchas cosas que me incumben, nunca les dejo saber lo que necesitan saber"
-Lo entiendo, querida... Tranquila- Contesto en un susurro a pesar de que sabia que ella no lo escucharía. Levanto la mirada a los Caballeros frente a él, y luego dio una calada a su cigarrillo-. Bueno, no importa ahora los poderes de Dee. Ella se puso en contacto conmigo y ya. Y ella sabia todo sobre los escritos porque... ¿Saben que? Dejare que ellos se los cuente.

 Se levanto, pero un mareo no le permitió partir enseguida hacia su cuarto. Aprovecho para apagar el cigarrillo en el cenicero. Todos lo miraban como diciendo: "¿Planeas dejarnos a medias de una charla importante?". Stein se acerco enseguida y lo tomo del brazo, parandolo en su lugar.

-Sera mejor que hables, esto no es un juego o algo. Necesitamos saber como continuar a partir de ahora...
-Tendrán que esperar, yo solo soy amigo de su Teniente. Esperen a que Dee despierte para que puedan hablar, sera lo mejor, ahora...- Miro la mano que sujetaba su brazo, levanto una ceja. 

Pero Stein solo lo tomo con mas fuerza. Zander no quería llegar a esto, no le gustaba usar específicamente el poder que estaba por usar. Pero lo único que quería hacer era irse a dormir junto a Dee. Logrando una conexión con la mente de todos los presentes, hablo, pero con un tono de voz que lograría cualquier cosa:

-Vayan a dormir. Hay un cuarto para cada uno subiendo las escaleras, mañana se hablara del tema...

 Stein lo soltó, para luego dirigirse a las escaleras para subirlas, seguido de sus compañeros y Lady Saphir. Suspirando fue a su cuarto, se saco la camiseta que llevaba puesta, logrando dejar su torso desnudo. Luego se desabrocho el cinto de los pantalones, abrió los botones de su jeans, relajándose. Se saco sus zapatillas deportivas, camino descalzo hacia el lado de la cama opuesto al que estaba Dee. La miro mientras ella dormía, era tan hermosa, a pesar de toda esa sangre que ensuciaba su cara. Se acostó a su lado, acaricio su mejilla, y luego tomo la mano de ella.

-¿Vas a tratar de dormir ahora de verdad?- Pregunto él.
-"Solo si..."- Ella no termino la petición. Pero a su mente llego la cara ruborizada de ella. Él sonrió amplia-mente. Llevo la mano de ella a su pecho desnudo, para que pueda sentirlo.
-¿Mejor?- La cara de ella apareció, sonriendo, de un modo tímido. Sus ojos tenían una luz picara-. Supongo que eso es un si. Vamos a dormir pequeña.

 Ambos se durmieron enseguida. Por fin estando juntos después de conocerse hace mas de diez años.

domingo, 8 de febrero de 2015

Tesseris Vasileia: Cap. 1

-Rápido! Hay que poner a Lady Saphir a salvo!

 Sir Cam sostenía a su reina contra su pecho, estaba arrodillado, blandiendo su espada a medida que mas enemigos iban llega. Si tuviera sus poderes, podría ayudar a sus compañeros con su doble, pero no podía. Lady Saphir tembló en su abrazo, en el momento en que el Caballero se distrajo para comprobarla, un guerrero de armadura negra apareció de la nada, pretendiendo atravesarlo con su espada de obsidiana. 
No llego a lastimarlo o algo, ya que Monstein, su compañero y mejor amigo, intervino con su propia espada el golpe. Contra-ataco y apuñalo al caballero oscuro.

-Presta mas atención, Cam, por favor... Nuestra Reina depende de que estés concentrado para protegerla!
-Lo se, es solo que creo que el veneno esta avanzando mucho mas rápido....Esta fría...
-Maldición!- Volvió a acabar con otros dos soldados mas. No sabia que hacer, era el tercero a cargo de los Caballeros, y lo único que sabia era que estaban rodeados.
-Tranquilo, Stein!- Grito Sir Sod, viniendo a su ayuda cuando se vio rodeado por cuatro caballeros oscuros-. Algo me dice que La Caballería llegara pronto!

 Si Sod hubiera tenido el poder de la clarividencia, tal vez le creería. Pero no era así, su poder era el de transformarse en alguien mas, nada mas. Era el buen espía del equipo. 

-Sabes!? Si no fuera porque sabemos la verdadera naturaleza de poder te creeríamos! Pero no es así!- Lavaglas apareció detrás de Cam, para defender su espalda junto con Kaito, su fiel compañero, y el mas tranquilo de los siete.

 Los cuatro protegían a Cam, que a su vez, cuidaba de su Majestad. En unos pocos momentos volvían a estar rodeados por mas de veinte Caballeros Oscuros. Esta vez si que no le veían un buen final, no tenían sus poderes, su Capitan los había traicionado, y su Teniente no se la veía desde que les ordeno que se ocultaran en el bosque, cerca del limite con el reino de Diamante, el cual se había convertido en tierra de nadie.Cuando el enemigo se lanzo a por ellos, se prepararon para el golpe. Pero este nunca llego.
 Los soldados se quedaron en su lugar, los Caballeros de Lady Saphir no entendía lo que sucedía. Hasta que vieron el hielo formarse en el centro del pecho de cada ser oscuro, y luego extenderse, para finalmente romperse en miles de pedazos. Fueron cayendo de a poco. al final, ninguno quedo en pie. Cam y sus amigos suspiraron de alivio, hasta que vieron la sombra de alguien mas acercándose.
 Kaito fue quien avanzo para hacerle frente a la nueva amenaza, descubriendo que se trataba de su Teniendo: Sir Red Diamond... O como ellos la llamaban: Dee. La sangre corría por su nariz, boca, y oídos. Parecía que pronto caería y no volvería a despertarse. Ninguno se acerco mas, algo les decía que no lo hagan. Dee sacudió la cabeza, como si se despertara de un sueño y los miro, parecía haber vuelto de un trance. Cuando los reconoció, lagrimas rojas empezaron a caer por sus ojos, cayo de rodillas llorando. Sod se arrodillo junto a ella, poniendo su mano en el hombro de su compañera.

-Dee... Que sucedió! Dee!
-No puedo usar mis poderes, eso es lo que sucedió y sucede... Duele...

 Ella se puso de pie, aun se le escapaban sollozos a medida que se limpiaba la sangre de su cara. Apretó el puño y lo soporto. Todos la admiraban por ello, nunca se daba por vencida por mas que el dolor fuera insuperable. 

-Tenemos que irnos... Dentro de quince minutos aparecerán mas soldados...- Anuncio la dueña de los poderes psíquicos.
-No podemos irnos, no tenemos un lugar a donde ir...-Lav guardo su espada en la funda, luego coloco sus brazos como jarra.
-No se preocupen por eso...- Dee se quito los lentes y luego los partió con sus manos desnudas, la sangre corrió-. Lav... ven...
-Necesitas que te ayude en algo...?
-Si... Pero primero necesito que nos rodeen, formando un circulo...- Una vez echo esto siguió hablando-. Tenemos que alejarnos una gran distancia para poder recuperar nuestros poderes, Lord Jet se encargara de que solo él, el consejero y su hijo tengan poderes en este reino. Debemos irnos a cualquier otro reino que no sea alguno de los cuatro.
-Otra vez... como haríamos eso?- Pregunto Lav, aun sin saber porque lo necesitaba a él.
-Tienes fe en mi?....- Él afirmo con la cabeza. Luego ella miro a los demás- Confían en mi?
-Por supuesto...
-Entonces, no dejen de confiar...- Abrió su mano y los fragmentos de vidrio comenzaron a flotar, para luego rodearlos, formando un circulo mas grande, rodeándolos. Ella entonces llevo su mano a la nuca de Lava y luego lo beso.

 Lav, que tenia el poder de la distorsión de la realidad, sintió su poder volver. Pero esta vez con algo diferente. Supuso que era por el beso de Dee... Incremento todo. Una luz sumamente fuerte los rodeo, parecía tener los colores de todas las gemas que se conocieran. Fue algo rápido, fue como un rápido flash que en momento estaba, y al siguiente no. Pero se sintió como una larga hora. De pronto estaban en un prado, las flores los rodeaban, y la luz de la luna los iluminaban. Dee cayo en sus brazos, comenzando a convulsionar. Cuando ella cayo, fue como si los demás, todos ellos, se reactivaran. Lady Saphir despertó, hiperventilando y asustada. Cam, de la nada, logro invocar a su doble; Stein cobro sus sentidos sobrehumanos; Sod, cambio a la apariencia de Cam, para luego volver a ser el de siempre; Kaito sintió el cambio, pero no iba a intentar a usarlo a menos que no sea hacia uno de sus enemigos. Y Lav, pudo sentir el cambio querer hacerse en la realidad, solo por el miedo de no saber como ayudar a Dee. Ella se calmo, quedando ligeramente inconciente.

-Donde estamos? Que paso?- Lady Saphir los miraba a todos, pero todos miraban a Dee-. Que le sucede? Dee? Dee!- Ella se acerco a su Caballera caída. Cuando la dio vuelta, vio unas marcas tipo venas verdes rodeando su boca. Las reconoció enseguida, por ese motivo se alejo de golpe-. Esto... esto es veneno, mi veneno! Que alguien me diga que demonios sucedió!- Exigió saber ella. 
-Su majestad!- La voz de alguien mas se escucho haciendo eco alrededor de ellos. Todos se pusieron en guardia, ninguno sentía la presencia, aunque sabían que había alguien mas con ellos.
-Quien eres? Lo exijo saber...- Lady Saphir se acomodo para poner a Dee en sus brazos, de modo protector.
-Soy un amigo de Dee, me presentaría apropiadamente, pero estoy seguro de que Kaito me vencería enseguida...- Hubo un momento de silencio, luego él dijo:- Si estas segura...

 Frente a ellos apareció un tipo alto, rubio, ojos claros y muy apuesto. Estaba fumando un cigarrillo, y los miraba con una ceja levantada. Esperando; hizo bien, ya que enseguida Kaito lanzo sus armas psíquicas, pero estas nunca llegaron a tocarlo. Luego le toco a Stein atacarlo, pero un campo de fuerza le impidió avanzar mas.

-Quien eres?- Pregunto el Caballero con superfuerza.
-Es... mi amigo...- La voz débil, pero firme de Dee hablo, Saphir la miro, sonriendo al ver que Dee estaba minimamente consciente. La Teniente trato de alejarse de Su Majestad, extendiendo como pudo las manos hacia el nuevo sujeto frente a ellos-. Zander...

 En un abrir y cerrar de ojos, el tal Zander paso de estar a cuatro metros lejos, a estar frente a Dee y Su majestad, para luego volver al mismo lugar de antes, pero esta vez sosteniendo a Dee en sus brazos. Ella lo abrasaba, y lloraba, quebrándose por fin. Sus compañeros no lo podían creer... Ella nunca demostraba debilidad, y el echo de ver que ella ya no soportaba mas la carga de todo lo sucedido esa noche, demostraba que, la verdad, las cosas ya no volverían a ser como antes.

-Si me siguen, van a ser capaces de saber donde están, y como sobrevivir de ahora en mas...- Les comunico Zander, llevando en sus brazos a su teniente-. Tranquila, amor... Todo estará bien- Susurro en el oído de Dee sin que ninguno de los demás escuchara.