Aaron iba maldiciendo detrás de ella mientras las ramas de los arboles y los arbustos lo golpeaban. Cassy se rió por lo bajo. Iban dos días en los que se encontraban en esa caza de brujas. Por desgracia no habían encontrado nada, aun. Los hechizos y pociones que había utilizado para tratar de encontrarlas no había sido de mucha ayuda tampoco. Ella misma se estaba cansando considerablemente, habían veces en los que no sentía los dedos de sus manos, eran como se se hubieran vuelto de yeso o algo. Miro a la luna que se encontraba sobre ellos, pensó en Michael. Después que le había dicho a Aaron si podía ir con ella a cazar brujas, se había ido de su casa, dejando atrás al arcángel. Gracias a una de sus pociones se volvía "invisible" para quien la buscase. Supuso que Michael tendría sus métodos para averiguar donde estaba, pero el que aun no haya aparecido indicaba que en realidad no llego a algo seguro con ella.
"Es mejor de este modo..." pesó. Miro alrededor del oscuro bosque, habían llegado a este punto solo por su instinto. En realidad por su otro yo que no la dejaba. Cassy pensaba que era por que sufrió alguna contusión cerebral, o algo, no lo sabia. Era muy raro todo esto. Aaron no la veía, otra razón mas para creer que de verdad no estaba bien. La ilusión, como empezó a llamarla, apunto hacia adelante, en donde había un claro. Cuando se acercaron, tuvo que poner una mano sobre la boca de la parca para que evitara seguir quejándose. Lo miro cuando sintió algo cálido y húmedo pasar por su palma, enviándole un extraño calor a todo su cuerpo. Miro enseguida hacia el chico sexy a su lado. Había agarrado su muñeca y la miraba con ojos juguetones, Cassy quiso soltarse, pero no la dejaba. Esto solo hacia que su cara se ponga roja, lo cual a Aaron pareció divertirle mas. Él se acerco hasta acorralarla contra un árbol.
-Que haces?- Pregunto Cassy en un susurro mientras trataba soltarse.
-Vamos, juguemos un poco antes de que las brujas vampiros te maten...- Él tomo ambas manos y las subió sobre su cabeza. Cassy sintió un tic bajo su ojo. Si, esta situación seria muy genial en un tiempo diferente, no en medio de... Un caos sobrenatural. Cuando Aaron levanto su mentón para acercar su boca a la de él, Cassy sonrió, y espero.
Sus bocas chocaron, sintiendo enseguida la electricidad pasando por su cuerpo. Y algo mas. Sintió como si alguien marcara su alma, no fue como cuando Cerberus la mordió y parte de su alma salio. No, esto era diferente, su alma era cubierta por un velo negro del cual no podía alejarse. Y ahora tampoco podía separarse de Aaron por mas que quisiera, era adictiva la electricidad. Aaron soltó sus manos y ella pudo pasar sus manos por el pelo de él. La Parca en cambio, la rodeo con sus brazos la cintura mas fuerte. Logro separarse para mirarlo, por alguna extraña razón él parecía drogado. O por lo menos eso demostraban sus ojos idos.
-Que acabas de hacer?
-Besarte? Puedo hacerlo otra vez?- Le pregunto acercándose mas a Cassy.
-No... Tu...- En ese momento Cassy sintió algo acercarse, muy rápido. Tomo a Aaron por los hombros y lo empujo, tirándolo de espaldas en el momento justo en el que una bola de fuego exploto en el árbol detrás de ellos.
Sin inmutarse se levanto enseguida, sentándose ahorcajadas sobre la cintura de Aaron. Al instante otra bola de fuego fue lanzado a ella. Cassy uso un conjuro mientras tiraba un polvo mágico sobre ellos, era un polvo de inmunidad, creado especialmente por ella. El problema es que solo fusionaba por una media hora. El lado positivo de todo esto era que los volvía invisibles también, momentáneamente. Aaron iba a hablar, cuando Cassy lo acallo tapándole la boca con la mano, le frunció el ceño y le indico que guardara silencio. Algo se acercaba. En ese momento una mujer mayor, arrugada y gris, con un vestido echo jirones, apareció. Sus boca estaba... cocida. Cassy miro a Aaron y este la miro a ella. Una serpiente se movió por su cuello, dejándose ver.
-Se que estas cerca, ex-bruja... Y huelo a un muerto... Una parca... Me pregunto si ya marco tu alma, porque estas por morir.- La serpiente había hablado, y eso dejo aun mas sorprendidos a la ex-bruja y Aaron.
Cassy saco una daga de un estuche en su muslo, y le indico a Aaron que se quede allí. Él le negó con la cabeza, diciéndole que no lo haga. En un movimiento rápido Cassy se acerco a la bruja lo suficiente como para llegar a cortarle la garganta, pero cuando lo hizo la serpiente salto hacia ella. No pudo esquivarla, y esta se enredo en el cuello de Cassy, ahorcándola.
-Crees que soy estúpida, humana? Bueno, ni siquiera eso eres...- La mujer se acerco mas, por alguna razón Cassy no podía moverse. Y no era solo por culpa de la serpiente, algo la obligaba a mantenerse en su lugar. Se suponía que la poción era poderosa, ella misma lo había echo. Esto la enojo, agarro de un movimiento la serpiente y le corto la cabeza con la otra mano.
La vampiro-bruja se quedo en su lugar, sorprendida.
-Sabes? Una de las cosas importantes que aprendí de cuando era bruja... Es que nunca confíes ciegamente en nada, porque si te encuentras con un humano normal, puede que se cumpla la visión.... Pero si no es alguien completamente normal, todo se va al carajo- Cassandra llego hasta estar detrás de la bruja, se había tele-transportado. Si, digamos que para hacer todo lo que podía, había sido drogada hasta la inconsciencia, y solamente, tenia un limite de tiempo hasta que su cuerpo se haga pedazos. Ya sea por pelear o por el exceso de magia que ya no era capaz de poseer. Por lo que aprovecharía cada momento. Y eso hizo, termino degollando a la bruja vampiro. Luego le prendió fuego con un hechizo.
Cassy cayo al piso de rodillas, sentía como le faltaba el aire. Si ella se concentraba lo bastante, tenia una idea de que era lo que le pasaba a su cuerpo por dentro. Era como hacerse una radiografía interna, pero no quería pensar en eso ahora. Por lo que tomo una gran bocanada de aire, y se levanto. Antes de seguir avanzando, comenzó a recordar en como había terminado en ese lugar. Y recordó que Shirogane le había dicho algo de robar poderes por error. Miro a Aaron, él la miraba preocupado. Pensó en la clase de poder que tiene una parca, y se dio cuenta tarde que no le ayudarían. Miro el cuerpo de la vampiro muerta, tarde también, sabia que los poderes de un circulo de brujas, eran solamente el resultado de una sola de ellas. Por lo que cuando una moría, el poder de esta, volvía a la persona que dominaba el circulo. Se irguió por completo y sonrió, seguiría peleando. Sin importar que. Por sus amigos y la vida de los niños del futuro. No permitiría que esas brujas-vampiros ganen algo.
* * *
Llegar a la tercera y ultima bruja, no fue fácil. La segunda fue mucho mas difícil, sin contar el echo de que el tiempo para usar sus poderes estaba terminando. Y le faltaba un brazo, y tenia un feo hueco en su muslo. El ultimo escenario era la iglesia, un lugar abandonado y destruido. Cliché. En algún momento Aaron se había ido, sinceramente no le preocupaba, él sabia como cuidarse. Supuso que volvería cuando le tocara morir.
Entro rengueando al edificio, habían velas prendidas por todos lados, de igual forma la oscuridad era mucho mas espesa, pareciera que la luz nunca penetraría en ella. Frente al altar había una mujer de espaldas a ella, su pelo era largo y rubio, y parecía llevar un kimono muy colorido. Cassy la envidiaba, ella amaba los kimonos, amaba la cultura japonesa. Por lo que tenia que admitir, se veía muy bien su enemiga. En cuanto se dio la vuelta la bruja, demostró su lado vampiro. Su piel era pálida, sus labios rojos, y sus ojos de un plateado lúgubre. En comparación con Cassy, esta mujer era una diosa.
-Vaya, vaya... La fabulosa Gran Bruja ah aparecido. Me alegra ver que mi visión se cumple, me alegra ver que podremos enfrentarnos al fin- En un abrir y cerrar de ojos, la vampiro quedo frente a Cassy, ella se hubiera impresionado si es que de algún modo no lo hubiera sospechado. Se enfrentaba a una bruja-vampiro-clarividente. Sabia lo peligroso que era enfrentarse a alguien así, lo había echo una vez, pero la época fue otra, su fuerza fue otra-. Mira, la pequeña bruja no se inmuto...
-No soy pequeña, sospecho que tengo mas años que tu, bruja. Y deja de llamarme bruja, ya no lo soy, acaso no lo viste? Eres mujer, no? Se mas inteligente por favor...
-Quien dijo que lo era?...-Tomo la mano de Cassy y la llevo a su entrepierna.
-Que?!- Se alejo un poco, pero él, ella, no la dejaba. Pero entonces se le ocurrió una idea, por mas que el tipo pareciera mujer lo haría. Pero no sabia como, y no sabia lo que él sabia. Que fue lo que vio, como terminaría todo esto.
-Se como terminara, Cassy. Espere mucho tiempo para encontrar a mi linda bruja, y aunque me lleve a la muerte, voy a verte con un poder tan superior que seras intocable para todos. Seras mi obra mas grande e infalible que creare, y luego con tus hermosas manos me mataras...
-Que!?- Volvió a preguntar. Esto era enfermo, jodidamente enfermo. Ella prácticamente era de Cerverus ahora, no quería a nadie mas tratando de... Lo que sea con ella. Y sinceramente prefería al Perro del Infierno. Preferiría a cualquiera menos al tipo-tipa frente a ella. Trato de alejarse una vez mas, pero, tarde, se dio cuenta que algo la sujeto por sus extremidades intactas y la lanzo contra el altar, volviéndolo añicos.
Cassy trato de levantarse, pero unas cuerdas de energía violeta la sujetaron contra el suelo. Miro al loco frente a ella y este se sentó a horcajadas sobre ella, y luego acerco su boca al cuello lastimado de Cassy. Luego tomo sus pechos y comenzó a masajearlos.
-Sabes que? Me cansaste! Creíste que me quedaría atada o algo? Estas mal....-Con su mano buena tomo una cuerda violeta y la rompió con su poder. No quería seguir gastando mas de lo necesario, pero era algo que debía hacerse.
Él aun no se alejaba de encima de ella, por lo que Cassy solo atino a golpearle con la mano buena. Pero seguía ahí, tocándola y... Manoseándola. No veía otra manera de escapar, cerro los ojos tratando de concentrarse. Y lo único que vio fue el núcleo de magia del mago vampiro. Si Cassy lo destruía, estando tan cerca como estaban, no sobreviviría. Recordó lo que la primera Bruja le dijo, si Aaron la había marcado ya. Y sabia que él lo había echo, así que pensó: "Que mas da...?".
Concentro su poder, el poco y mas fuerte que le quedaba y, en vez de golpearlo o algo, que era lo que quería, decidió hacer lo que menos quería. Lo tomo por su extremadamente suave pelo, y lo tiro hacia arriba, para que pueda dejar sus bocas cerca. Y lo beso. Profundo. Introdujo su magia, y el mago gimió, esto le pareció demasiado sucio. Cerrando los ojos distinguió como su poder iba contra el de él y luego.... Una gran luz. Que iba desde donde estaban ellos hacia el cielo, una gran columna de luz. Luego esta exploto. Volviendo negra la anterior noche iluminada.
* * *
-Cassy... Cassy...-Una voz conocida.
-Cassandra, despiértate...- "Eva? Era ella."
-Vamos que están cerca de ser las doce!- "Por que esa voz se parecía a la de Abel?"
Muchos se preguntan si es verdad eso de que cuando vas a morir vez toda tu vida. Para Cassy no fue así, para nadie de echo. En realidad, lo que ven, es lo que mas desean, lo que mas quisieran revivir, o haber podido tener estando vivos. Porque ese es el paraíso para muchos, y también el infierno para aquellos que en realidad irán hacia abajo. Ya que, para estos últimos, es como un castigo para que vean lo que se pierden por ser malos. Y nuestra "heroína" no puede escapar de ello, a pesar de que en realidad no tiene un final.
Lo que Cassy ve al despertarse de su supuesta siesta, es lo que jamas podrá volver a tener. Era su paraíso perdido... Una navidad con los amigos que tanto ama. Cuando ella despertó, al primero que vio fue a Gabriel, su eterno y único amor. Le sonreía como ella anhelo siempre, no de un modo de amigos, sino de algo mas. Y era una sonrisa hermosa. Luego vio a Michael, quien la veía de un modo sumamente cariñoso, como si le diera las gracias por algo. Entonces registro en Mia y una mujer igual de hermosa que ella a ambos lados de él. Michael estaba con su familia. Miro al resto del grupo, todos estaban ahí: Cain, Abel, Eva, Lilith, Uriel, Adan, Dionisio, Atenea, Afrodita, Percefone, Shirogane, Loki.... E incluso Ceverus. Este la miro y asintió, sonriendo de un modo triste y feliz a la vez.
Mientras que en el mundo real:
El cuerpo de Cassy estaba destruido sobre el, alguna vez, altar de la iglesia. Sus ojos eran dos pedazos de piedra vacías. Le quedaba un solo brazo en pie, pero de la cintura para abajo ya no había nada. Aaron se acerco, ella no había muerto aun. Podía sentir su alma aun viviendo, aun brillando. No era tiempo de tomarla. Hasta que ella no pensara lo que quería decirles a las personas que quería.
Mundo espiritual:
Claro que Cassy lo sabia, ella tenia ya pensado que decirles a la personas que quería. Les pidió a todos que se juntasen a tomar una foto en grupo, pero sin ella. Ella sacaría la foto. Sabia perfectamente, aun estando en una visión tan vivida, que esto no era real. Muy pocas personas saben distinguir lo real de la ficción, y como alguien que alguna vez fue muy poderosa, Cassandra lo sabría. Pero quería seguir disfrutando de esto, de esa paz que no sentía hace mucho tiempo.
Mundo Real:
Aaron escucho el revoloteo de unas alas detrás suyo, al girarse se encontró con el arcángel Michael. No llevaba nada mas que un par de pantalones y su pelo era un manojo revuelto. Cuando paro a metros de Aaron, vio la escena frente a ellos. Cassandra rota y muerta, o por lo menos a punto de morir. Michael, fuera de si, tomo a la parca por la remera, y lo tiro lejos, estampandolo contra la pared mas lejana.
-Que le hiciste!?
Mundo Espiritual:
Cassy había escuchado la voz de Michael, fuerte y claro. Supo en ese momento que le tocaba actuar. Así que les dijo a todos:
-Chicos! Por favor, quiero decir unas palabras...- Ya habían sonado las doce de la noche, ya pronto acabaría todo.
-Que quiere decir mi pequeña Cassy?- Pregunto Shiro, jugando con ella.
-Nigromante, estas haciendo sonrojar a nuestra bebe...-Le siguió Loki.
-Basta ustedes dos!- Aun cundo Cassy los reto, se rió, como no lo hacia hace mucho. Pero aun asi se armo de valor, y siguió hablando: -Quiero darles las gracias a todos por haber formado o seguir siendo parte de mi vida. A todos y cada uno. Yo los quiero, los amo mejor dicho. Y quiero disculparme de todo corazón. Lo siento....
Mundo Real:
Michael seguía golpeando a Aaron, no paraba. No pudo llegar a tiempo, no volvería a verla, no escucharía su risa o vería su rostro ruborizado. Ya no la besaría. Ya no la abrazaría. La amaba tanto. Y él le pago yendo a buscar a su ex-mujer al inframundo, Cassy fue, y los rescato a ambos. Él no pudo estar con ella. Dejo de golpear a Aaron cuando las lagrimas cayeron, no podía detenerse. Sentía como si algo murió dentro de él.
-Mi....-Un leve susurro se escucho, una voz áspera y débil, pero reconocible. Cassy. Michael se acerco, y vio como unas lagrimas cayeron por los lados de sus ojos. Aun estaban sin vida, pero su boca se movía, lenta, pero decidida a decir lo que quería-. Mi.... Lo siento, siento no haberte contado esto.... Pero yo te amo, lo siento...
La mano que apenas quedaba intacta de ella se extendió a su apenas intacto pecho, y saco de si misma, su corazón que estaba intacto a pesar de todo. Este brillo y luego se convirtió en una pequeña gota de cristal que brillaba desde dentro hacia afuera, de un tono blanco puro.
-No podre darte mi alma.... Pero te entrego mi corazón.... Adios Michael...
-No! Cassy, por favor! No me dejes, por favor.... Te necesito....-Esto ultimo lo dijo en un susurro.
-Siempre cuidare de ti, Mi...
Y luego de eso, la mano de ella, toda ella, se volvió polvo. Y la lagrima cayo, en ningún momento perdió su brillo. Michael se quedo de rodillas, con el colgante entre sus manos, sosteniéndolo con fuerza. Aaron se levanto de donde estaba, y tomo el alma invisible que se encontraba frente a Michael, y la encerró en un frasco transparente. Luego él también desapareció. Tenia una entrega que hacer.
Esa fue la ultima vez que vieron a Cassandra viva, La Gran Bruja dejo de existir físicamente desde ese momento. Es que después que ella muere, que comienza mi historia. Cassandra siempre vivirá en los corazones de todos nosotros, incluso si la mayoría de las personas que Cassy vio antes de morir ni siquiera sabían de su estado. Y Cerverus se encargo personalmente de ello. Las pocas personas que sabemos lo que de verdad paso, nunca dijimos nada, nunca vamos a decir nada a menos que sea necesario. Porque creemos que las cosas deben fluir. Aunque me encantaría decírselo a Michael, él fue el que mas mal tomo la muerte de ella. Si tan solo supiera que todas las noches el alma de Cassy se queda viendo hacia las estrellas, aun disculpándose y deseando estar con él. Pero eso es algo que por el momento no pasara. Aun no veo a Michael, y él no sabe quien soy, nadie lo sabe de echo. Pero ya me revelare, cuando sea el momento y el lugar. Porque si bien Cassy murió, yo nací.
lunes, 29 de diciembre de 2014
sábado, 27 de diciembre de 2014
Tres? En serio? Vas a seguir sumando? (?
Yami estaba caminando con su primito a la casa de un compañerito de él. Por fin ya no llovía, pero el cielo estaba nublado y aun hacia frió, pero preferiría ese clima. El lindo otoño. Ahora bien, porque tenia que acompañar a su primito a la casa de su amiguito? Porque la mama de él quería estar sola por lo menos medio día, al igual que el resto de sus familiares. No es que era insoportable, pero.... Es un nene que necesita amigos. Y Yam era una buena prima mayor, y por lo menos se esforzaría por soportarlo, es solamente que no era buena con los nenes. Apenas era buena con las personas y siendo social, no pidan mas.
El compañero de Walter, su primo, vivía a unas cuantas calles de distancia de su departamento, otro motivo por el cual le pidieron a ella que se encargue de él. No iba a solo dejarlo ahí, sino que también se quedaría con él en la casa de su compañerito porque estaban solos sino. Walter le había contado que Aaron tenia una hermanita y un hermano mayor, pero este ultimo no volvía hasta mas tarde, por eso también la usaban de niñera. "Una tarde divertida para Yamila..." Pensó. Por lo menos trajo para entretenerse unas fotocopias de la universidad. Si, gran diversión, pero tenia que seguir estudiando, los exámenes finales se acercaban y, sinceramente, no sabia nada. Amaba la filosofía, si, pero era difícil.
Y aparte de eso tenia que dejar de ver por la mirilla de la puerta. No es sano acosar a chicos lindos de enfrente. Bueno, no solamente había estado haciendo eso, sino que, el día en el que se había juntado con Barby, después de lo del café, descubrió que Ezequiel, le había escrito una servilleta con su numero. Y Barby, para molestarla, le había mandado un mensaje a Zaque y habían estado en contacto desde entonces. Lo cual no tendría que alegrarla, pero lo hacia. De algún modo le divertía hablar con ese chico rubio y tierno. Aunque a él no le gustaba que ella le dijera "tierno". Eso lo volvía mas tierno.
Pero Yam sinceramente no quería el numero de Ezequiel, quería el de Fede. Pero igual, por ahora le alcanzaba con verlo por la mirilla de su puerta. Aunque Yam creía que la había descubierto, ya que cada vez, antes de cerrar su puerta al entrar, él le sonreía a la puerta de ella, de esa manera tonta pero sexy.
-Yami! Ya llegamos....
Wally, como ella le decía, se paro en frente de una casa muy bien vista. Tenia una puerta roja y lindas plantas trepaban por las paredes blancas y unas rejas negras que había en las ventana. Por alguna razón, sentía que algo iba a pasar.
* * *
Yam estaba estudiando en la sala de la casa de Aaron cuando la hermanita de él apareció por la esquina. Tenia nueve, cuando Aaron tenia doce, y parecía recién despierta. Era un poco obvio, ya que era sábado, pero los padres de ambos, y el hermano mayor, trabajaban. Y ya eran eso de las diez de la mañana. Solamente tenia que quedarse con ellos hasta las tres. La nena, que se llamaba Layla, la miro. Parecía incomoda, bueno, Yami también lo estaba, pero sonrió y le dijo:
-Queres desayunar?
Layla le sonrió y asintió con la cabeza. Se notaba que era callada, y solamente por eso creía que se llevarían bien. Porque claramente con el revoloteo y el ruido que hacían Wally y Aaron, no era algo... Agradable. Volvió a sonreirle a la pequeña y se levanto para preparar el desayuno.
* * *
Eran casi las cuatro cuando Yami escucho la puerta de enfrente ser abierta y cerrada. Aaron y Wally habían caído dormidos mientras jugaban a la play. Era obvio ya que se levantaron temprano. Mientras que ella y Layla estaban haciendo tarea de la menor para así el domingo tener libre. En un principio Yami no se había dado cuenta de la llegada de alguien, ya que estaba preparando un poco de te con unas galletas recién echas que habían preparado juntas. Estaba distraída poniendo un poco de leche al té que cuando se dio la vuelta, casi tira el liquido de los vasos ya que había un chico, y que chico, parado en el umbral de la parte de la cocina. Parecía tener unos veinte años, alto, de piel mas clara que tostada, su pelo era de un tono marrón oscuro con motas rojas. Llevaba puesto una camiseta que parecía tener una constelación de estrellas pintadas, un cardigan gris de brazos y negro en el pecho, también tenia puestos unos pantalones de jeans negros y unas zapatillas nike. Sinceramente, se veía muuuuuy bien. Él se le quedo viendo, estudiándola, era un poco incomodo ya que, Yam era alguien de pocas palabras y, al parecer él también.
-Marcos, ella es Yami, la prima de Wallter que es el compañero de Aaron en el colegio. Segun papa y mama nos va a cuidar por hoy que tenias el evento...- Layla le informo apropiadamente a su hermano. Yami sonrió, seguía incomoda ya que él no apartaba la mirada.
-Y yo que pensé que no seria tan linda....- Fue un murmullo, Yami estaba segura de eso, tanto como se llamaba Yamila. Pero por algún motivo lo escucho fuerte y claro. "En serio? Cuantos dias van que te pones roja? Como cinco seguidos? Por queee???"- Un gusto, soy Marcos, el hermano mayor de Aaron y Layla. Perdón por dejarte a cargo hoy, es que en mi trabajo organizaban un evento en el que tuve que ser de mozo.
-No hay problema. Fue entretenido, mas por estar cuidando a Layla, es muy tranquila...
-Eso quiere decir que no te van los chicos revoltosos?- Marcos pregunto levantando una ceja.
-No...- Yami contesto enseguida, y él sonrió ampliamente, parecía realmente divertido. Y Yam entendió que, prácticamente, se refirió al hermano de Marcos como molesto.-Eeeemmm queres un té?- Fue lo único que se le ocurrió para salir del apuro, él solo comenzó a reír mas fuerte y afirmo con la cabeza.
Le dio el té que seria de ella a Marcos, mientras que le servia el de Layla. Estaba por empezar el a hacer el suyo cuando su teléfono sonó. Pero no podía atender ya que en ese momento estaba colocando agua caliente en una taza.
-Marcos, discúlpame, podrías atender por mi? Ahora no puedo...- Le pidió al hermano mayor. Mientras él atendía por ella, Yam sirvió unas galletas en un plato aparte, y limpio bien la mesada.
-Hola, celular de Yam...- Se quedo un rato callado y después con una voz mas un poco creída y de broma dijo:- Esta preparándome un té, quien eres?- Yami volvió enseguida a la sala, mientras dejaba el agua que se caliente. Miro a Marcos quien tenia el ceño fruncido y su cara era de disgusto-. Su novio? Pero ella sale conmigo, ella jamas me engañaría, así que conseguí a alguna otra chica para acosar...
-Marcos!- Yami trato de tomar su teléfono, pero él alzo el brazo y no podía alcanzarlo, todavía se podía escuchar la voz de alguien hablando. Haciendo puntitas de pie, logro alzarse y tomarlo, aunque no se dio cuenta enseguida que había terminado rosando su pecho con el de él. Una vez con su teléfono en mano, hablo- Hola?- Pero ya habían cortado. "Mierda..." pensó. Suspiro y miro a Marcos, quien estaba riéndose a mas no poder. Se agarraba del estomago, parecía muy divertido. Se dio cuenta entonces que él solía decir cosas en juego cuando ponía cara serio, pero en realidad eran bromas. Ella también se rió un poco, pero solamente porque él se reía. Cuando se calmaron, Yami le pego en el brazo, él se le quedo viendo- No vuelvas a hacer juegos como esos, mira si era algo importante?
-Si fuera tan importante llamaria para algo mas que pedirte una cita...-Se quejo él.
-Eh? Quien era de todas formas?- Yami escucho la pava sonar, por lo que fue a apagar el fuego a la cocina. Marcos la siguió.
-Un tal Ezequiel....
-Ah, Zaque...- "Una cita? No se supone que el tsundere tiene novia?".
-Y? Es verdad?- Yami vio cuando él apoyo una de sus manos al lado de ella en la mesada. Sintió el calor que emitía su cuerpo también, detrás suyo. Se dio la vuelta solamente para ver porque estaba tan cerca, mala idea. De algún modo este acercamiento tan cerca e intimo despertaba cosas en ella. "Piensa cosas feas, piensa cosas feas.... No en conejitos haciéndolo! Mucho menos en hentai!! Yamila!" Pero era inevitable, sus mejillas se volvieron a poner rojas.
-Q-que es verdad?- "Podrías dejar de mirarme con esos color chocolate? Hablando de eso..." Yami puso sus manos contra el estomago de él, a modo de alejarlo. Mala idea, sintió sus músculos y abdominales. "Quiero chocolate... Yamila, no!". Él pareció sentir su nerviosismo, ya que sonrió y se acerco mas, si es que era posible.
-Él es tu novio? Ese tal Ezequiel?- Yami negó con la cabeza, en lo único que podía pensar para no hablar era en sus labios. "Vamos Yam, como seria posar tus labios en lo de él?" Murmuro su lado atrevido. Y por ahora era este nada mas el que hablaba-. Tienes novio?
-No, por que...?
-Porqu--
Y su teléfono sonó. Sea quien sea, gracias Dios! Aun así Marcos no se separo de ella, sino que se le quedo viendo. Yami atendió.
-Hola? Tía...?
Y con eso pudo apartar la mirada de Marcos y alejarse. Si seguía cerca no podría concentrarse, pero antes de separarse mas él tomo su mano, y la sostuvo sin soltarla. Yami lo miro, cuando llevo la mano de ella a sus labios y la beso. Y una imagen hentai llego a su mente, lo que la dejo colorada... Como un tomate. Él sonrió, de un modo travieso. "Maldito sádico pervertido!" Pensó Yam, pero claro, eso no le quitaba lo lindo que era... "Estoy jodida". Soltó su mano y siguió hablando con su tía, era hora de que vuelva a su departamento ya que dentro de poco irían a recoger a Wally. Por lo que fue a despertar a su primo, después se despidió de los nenes mas jóvenes y cuando le toco despedirse de Marcos fue incomodo. Le dio un beso en la mejilla, pero él la sorprendió cuando beso su cuello a cambio. Layla parecía divertida, bastante calladita la mocosa pero sabia divertirse a costa del sufrimiento ajeno. "Bueno, quien no?". Cuando iba llegando a su casa pensaba y esperaba no volverlo a ver. Claro, la suerte nunca era buena con ella.
El compañero de Walter, su primo, vivía a unas cuantas calles de distancia de su departamento, otro motivo por el cual le pidieron a ella que se encargue de él. No iba a solo dejarlo ahí, sino que también se quedaría con él en la casa de su compañerito porque estaban solos sino. Walter le había contado que Aaron tenia una hermanita y un hermano mayor, pero este ultimo no volvía hasta mas tarde, por eso también la usaban de niñera. "Una tarde divertida para Yamila..." Pensó. Por lo menos trajo para entretenerse unas fotocopias de la universidad. Si, gran diversión, pero tenia que seguir estudiando, los exámenes finales se acercaban y, sinceramente, no sabia nada. Amaba la filosofía, si, pero era difícil.
Y aparte de eso tenia que dejar de ver por la mirilla de la puerta. No es sano acosar a chicos lindos de enfrente. Bueno, no solamente había estado haciendo eso, sino que, el día en el que se había juntado con Barby, después de lo del café, descubrió que Ezequiel, le había escrito una servilleta con su numero. Y Barby, para molestarla, le había mandado un mensaje a Zaque y habían estado en contacto desde entonces. Lo cual no tendría que alegrarla, pero lo hacia. De algún modo le divertía hablar con ese chico rubio y tierno. Aunque a él no le gustaba que ella le dijera "tierno". Eso lo volvía mas tierno.
Pero Yam sinceramente no quería el numero de Ezequiel, quería el de Fede. Pero igual, por ahora le alcanzaba con verlo por la mirilla de su puerta. Aunque Yam creía que la había descubierto, ya que cada vez, antes de cerrar su puerta al entrar, él le sonreía a la puerta de ella, de esa manera tonta pero sexy.
-Yami! Ya llegamos....
Wally, como ella le decía, se paro en frente de una casa muy bien vista. Tenia una puerta roja y lindas plantas trepaban por las paredes blancas y unas rejas negras que había en las ventana. Por alguna razón, sentía que algo iba a pasar.
* * *
Yam estaba estudiando en la sala de la casa de Aaron cuando la hermanita de él apareció por la esquina. Tenia nueve, cuando Aaron tenia doce, y parecía recién despierta. Era un poco obvio, ya que era sábado, pero los padres de ambos, y el hermano mayor, trabajaban. Y ya eran eso de las diez de la mañana. Solamente tenia que quedarse con ellos hasta las tres. La nena, que se llamaba Layla, la miro. Parecía incomoda, bueno, Yami también lo estaba, pero sonrió y le dijo:
-Queres desayunar?
Layla le sonrió y asintió con la cabeza. Se notaba que era callada, y solamente por eso creía que se llevarían bien. Porque claramente con el revoloteo y el ruido que hacían Wally y Aaron, no era algo... Agradable. Volvió a sonreirle a la pequeña y se levanto para preparar el desayuno.
* * *
Eran casi las cuatro cuando Yami escucho la puerta de enfrente ser abierta y cerrada. Aaron y Wally habían caído dormidos mientras jugaban a la play. Era obvio ya que se levantaron temprano. Mientras que ella y Layla estaban haciendo tarea de la menor para así el domingo tener libre. En un principio Yami no se había dado cuenta de la llegada de alguien, ya que estaba preparando un poco de te con unas galletas recién echas que habían preparado juntas. Estaba distraída poniendo un poco de leche al té que cuando se dio la vuelta, casi tira el liquido de los vasos ya que había un chico, y que chico, parado en el umbral de la parte de la cocina. Parecía tener unos veinte años, alto, de piel mas clara que tostada, su pelo era de un tono marrón oscuro con motas rojas. Llevaba puesto una camiseta que parecía tener una constelación de estrellas pintadas, un cardigan gris de brazos y negro en el pecho, también tenia puestos unos pantalones de jeans negros y unas zapatillas nike. Sinceramente, se veía muuuuuy bien. Él se le quedo viendo, estudiándola, era un poco incomodo ya que, Yam era alguien de pocas palabras y, al parecer él también.
-Marcos, ella es Yami, la prima de Wallter que es el compañero de Aaron en el colegio. Segun papa y mama nos va a cuidar por hoy que tenias el evento...- Layla le informo apropiadamente a su hermano. Yami sonrió, seguía incomoda ya que él no apartaba la mirada.
-Y yo que pensé que no seria tan linda....- Fue un murmullo, Yami estaba segura de eso, tanto como se llamaba Yamila. Pero por algún motivo lo escucho fuerte y claro. "En serio? Cuantos dias van que te pones roja? Como cinco seguidos? Por queee???"- Un gusto, soy Marcos, el hermano mayor de Aaron y Layla. Perdón por dejarte a cargo hoy, es que en mi trabajo organizaban un evento en el que tuve que ser de mozo.
-No hay problema. Fue entretenido, mas por estar cuidando a Layla, es muy tranquila...
-Eso quiere decir que no te van los chicos revoltosos?- Marcos pregunto levantando una ceja.
-No...- Yami contesto enseguida, y él sonrió ampliamente, parecía realmente divertido. Y Yam entendió que, prácticamente, se refirió al hermano de Marcos como molesto.-Eeeemmm queres un té?- Fue lo único que se le ocurrió para salir del apuro, él solo comenzó a reír mas fuerte y afirmo con la cabeza.
Le dio el té que seria de ella a Marcos, mientras que le servia el de Layla. Estaba por empezar el a hacer el suyo cuando su teléfono sonó. Pero no podía atender ya que en ese momento estaba colocando agua caliente en una taza.
-Marcos, discúlpame, podrías atender por mi? Ahora no puedo...- Le pidió al hermano mayor. Mientras él atendía por ella, Yam sirvió unas galletas en un plato aparte, y limpio bien la mesada.
-Hola, celular de Yam...- Se quedo un rato callado y después con una voz mas un poco creída y de broma dijo:- Esta preparándome un té, quien eres?- Yami volvió enseguida a la sala, mientras dejaba el agua que se caliente. Miro a Marcos quien tenia el ceño fruncido y su cara era de disgusto-. Su novio? Pero ella sale conmigo, ella jamas me engañaría, así que conseguí a alguna otra chica para acosar...
-Marcos!- Yami trato de tomar su teléfono, pero él alzo el brazo y no podía alcanzarlo, todavía se podía escuchar la voz de alguien hablando. Haciendo puntitas de pie, logro alzarse y tomarlo, aunque no se dio cuenta enseguida que había terminado rosando su pecho con el de él. Una vez con su teléfono en mano, hablo- Hola?- Pero ya habían cortado. "Mierda..." pensó. Suspiro y miro a Marcos, quien estaba riéndose a mas no poder. Se agarraba del estomago, parecía muy divertido. Se dio cuenta entonces que él solía decir cosas en juego cuando ponía cara serio, pero en realidad eran bromas. Ella también se rió un poco, pero solamente porque él se reía. Cuando se calmaron, Yami le pego en el brazo, él se le quedo viendo- No vuelvas a hacer juegos como esos, mira si era algo importante?
-Si fuera tan importante llamaria para algo mas que pedirte una cita...-Se quejo él.
-Eh? Quien era de todas formas?- Yami escucho la pava sonar, por lo que fue a apagar el fuego a la cocina. Marcos la siguió.
-Un tal Ezequiel....
-Ah, Zaque...- "Una cita? No se supone que el tsundere tiene novia?".
-Y? Es verdad?- Yami vio cuando él apoyo una de sus manos al lado de ella en la mesada. Sintió el calor que emitía su cuerpo también, detrás suyo. Se dio la vuelta solamente para ver porque estaba tan cerca, mala idea. De algún modo este acercamiento tan cerca e intimo despertaba cosas en ella. "Piensa cosas feas, piensa cosas feas.... No en conejitos haciéndolo! Mucho menos en hentai!! Yamila!" Pero era inevitable, sus mejillas se volvieron a poner rojas.
-Q-que es verdad?- "Podrías dejar de mirarme con esos color chocolate? Hablando de eso..." Yami puso sus manos contra el estomago de él, a modo de alejarlo. Mala idea, sintió sus músculos y abdominales. "Quiero chocolate... Yamila, no!". Él pareció sentir su nerviosismo, ya que sonrió y se acerco mas, si es que era posible.
-Él es tu novio? Ese tal Ezequiel?- Yami negó con la cabeza, en lo único que podía pensar para no hablar era en sus labios. "Vamos Yam, como seria posar tus labios en lo de él?" Murmuro su lado atrevido. Y por ahora era este nada mas el que hablaba-. Tienes novio?
-No, por que...?
-Porqu--
Y su teléfono sonó. Sea quien sea, gracias Dios! Aun así Marcos no se separo de ella, sino que se le quedo viendo. Yami atendió.
-Hola? Tía...?
Y con eso pudo apartar la mirada de Marcos y alejarse. Si seguía cerca no podría concentrarse, pero antes de separarse mas él tomo su mano, y la sostuvo sin soltarla. Yami lo miro, cuando llevo la mano de ella a sus labios y la beso. Y una imagen hentai llego a su mente, lo que la dejo colorada... Como un tomate. Él sonrió, de un modo travieso. "Maldito sádico pervertido!" Pensó Yam, pero claro, eso no le quitaba lo lindo que era... "Estoy jodida". Soltó su mano y siguió hablando con su tía, era hora de que vuelva a su departamento ya que dentro de poco irían a recoger a Wally. Por lo que fue a despertar a su primo, después se despidió de los nenes mas jóvenes y cuando le toco despedirse de Marcos fue incomodo. Le dio un beso en la mejilla, pero él la sorprendió cuando beso su cuello a cambio. Layla parecía divertida, bastante calladita la mocosa pero sabia divertirse a costa del sufrimiento ajeno. "Bueno, quien no?". Cuando iba llegando a su casa pensaba y esperaba no volverlo a ver. Claro, la suerte nunca era buena con ella.
viernes, 26 de diciembre de 2014
Uno mas? Cap. 2
Volvía a ser un día lluvioso. A Yami no le molestaba, de verdad. Pero eso de mojarse los pies o no poder ver a los lados antes de cruzar la calle debido al paraguas, no era lindo. No era lindo tampoco que no pueda estar en su casa, ya que estaba esperando a su amiga. No se quejaba de lo calentito que estaba la cafetería, eso era lo único bueno. Eso y el café con leche. De paso podía ponerse al día con los textos de la universidad, aburrido, si. Pero la música de su celular la distraía.
Estaba sentada al final de un pasillo largo que estaba en frente de un gran ventanal, por si veía a su amiga. Le daba la espalda a la entrada, lo prefería así, solía distraerse cuando entraba o salia gente, un mal habito. Llego la parte en la que el reproductor de su celular reprodujo Show Me Love, de The Wanted. Y se le vino a la mente enseguida su vecino, lo cual hizo que levante de golpe la cabeza, y su rostro se ruborice. "Yamila, quita ese pensamiento de tu cabeza, solamente lo viste una vez. Ni siquiera se podría confirmar si es real, tal vez estabas soñando o algo... Un sueño muy bueno..."
Era verdad. No había visto al tipo hace mas de una semana. Pero supuso que el echo de que el llegar tarde a su departamento, y luego levantarse temprano para después irse era una posibilidad del porque no lo veía. Eso y que cuando estaba libre simplemente se quedaba encerrada. De todas formas, ella nunca se quedaba espiando por el rabillo de la puerta a ver si lo veía pasar, jamas!
Sinceramente quería borrar ese recuerdo, el de verlo parado en el umbral de la puerta de su departamento, medio mojado, goteando, y tan.... Chocolate. Miro hacia la ventana, a las personas que pasaban cubriéndose de la lluvia, el viento y el frió. Quisiera ahora mismo dejar de sentir ese calor que la invadió. Pero el rojo de sus mejillas no se iba. Negó con la cabeza y trato de volver a concentrarse en sus fotocopias. Sin que la imagen de un chico llamado Fede se le vaya de la mente.
* * *
Al cabo de un rato sintió a alguien tomándole del hombro, cuando se dio la vuelta para ver si se trataba de su amiga, un chico alto, de pelo castaño claro, y piel pálida-tostada, se acercaba peligrosamente a sus labios. Lo único que pudo hacer Yamila fue empujarlo con su mano libre, un acto reflejo. Él se alejo, y Yami solamente se le quedo viendo mientras se quitaba los auriculares.
En ese momento fue que él la miro bien, y al entender lo que paso se ruborizo.
-Lo siento! Perdón! Pensé que eras mi novia!- Él estaba colorado, mas que ella pareciera.
-E... esta bien, no importa...- Yamila mas tranquila, suspiro, pero después le medio sonrió. Se volvió a poner los auriculares y trato de concentrarse nuevamente en su trabajo. Pero, al pensar en lo que acababa de pasar, se dio cuenta que en realidad los labios de él, rozaron los suyos. Esto no hizo mas que ponerla nerviosa. Sintió un toque en su hombro, cuando se fijo, era el mismo chico. Quería ignorarlo, pero su parte educada se saco los audífonos nuevamente y pregunto: -Si?
-Este... Emmm quería presentarme... Soy Ezequiel. Bueno, no solamente quería presentarme quería... Quería pedirte disculpas, por lo de recién- Parecía muy apenado, y avergonzado. Lo cual le saco una sonrisa a Yami.
-Esta bien, no tenes porque disculparte, te confundiste. Soy Yamila, por cierto. Tranquilo Zaque...
Yam vio su teléfono, ya que este acababa de vibrar. Cuando abrió el mensaje para ver de quien se trataba, era Barby. Ella se disculpaba por haberla echo esperar y le decía que a cambio le invitaba a comer que ella cocinaba. Yami lo pensó.... Perdonarla, o no? En realidad ella no cocinaba muy bien, solamente lo básico. Por lo que supuso que iban a juntarse a ver animes y comer pizza. Le gusto esa idea, ya que la ayudaría a distraerse. Le contesto que estaba bien, por lo que comenzó a juntar sus cosas. Cuando sintió una presencia al lado suyo, miro a ese lado. Zaque, seguía allí. Lo miraba sorprendido y mas rojo que antes. "De algún modo esto es.... Tierno"
-Pasa algo?- Pregunto Yam.
-Me... me permitirías comprarte un café como muestra de disculpa? Por favor...- Dijo las palabras un poco tartamudeando, pero aun así decidido. Parecía molesto, como si no le gustara mostrarse débil frente a los demás. Yami pensó en negarse, pero a cambio pensó que seria algo bueno sacar provecho de la situación. Sonrió.
-Esta bien, pero.... Ya me tengo que ir.
-No importa.... Lo pido para llevar. Café con leche, no?
-Emmm si....
Yam lo vio irse, y ella guardo lo que quedaba de sus cosas en su bolso. Se dio cuenta que Ezequiel sabia lo que tomaba por su taza medio vacía que había dejado. Sonrió una vez mas, y se dio la vuelta para caminar hacia la salida. Ya estaba abrigada y con paraguas en mano para irse. Se quedo esperando a que Zeque vuelva, mirando afuera, al mundo lluvioso y frió, recordó el pequeño rose de sus labios. Habían sido suaves, y esto provoco que sus mejillas se ruborizaran una vez mas. Se tapo la cara con ambas manos.
Se escucho el ruido de la puerta al abrirse y luego cerrarse. Yamila sintió un hormigueo en su cuello, y sintió un perfume familiar.
-Yamila...
La voz de un chico la llamo. Era familiar, y pensó que si alguien susurraba su nombre con esa voz, seria el chico de enfrente. Fede. Entonces ella levanto la cabeza de golpe y lo vio parado ahí, mirándola. Con una estúpida sonrisa en su rostro, y ella no podía estar mas roja. "Doble mierda..."
-Eeeh hola Fede....-Logro decir con un susurro.
-Yami! Aquí tengo el café con leche...- Esta vez fue Ezequiel quien la llamaba de detrás suyo. Yami se dio la vuelta y le sonrió, agradeciendo la distracción, Si bien Zaque no era feo, obvio no, Fede era el que la volvía un manojo de nervios.
-Gracias Zaque...- Comenzó a tomar un sorbo de su café, no antes de ver una especie de mirada asesina que Zaque le envió a Fede. Pensó ignorarlo, por lo que estaba por despedirse del "desconocido" cuando él beso su mejilla.
Lo miro enseguida, con los ojos abiertos de par en par. "Eso no se hace!" Pensó: "Se suponía que tiene novia y somos desconocidos!". Dio gracias a Dios que su celular sonara en ese momento. "Barby! Por una vez me salvas!". Contesto sin mas, y volvió a darse la vuelta, enfrentando a un Fede que estaba un poco, muy, cerca. No apartaba la mirada de Ezequiel.
-Bueno... Fede, fue un gusto verte otra vez, tengo que irme. Lo siento. Gracias Ezequiel.
Se fue sin mirar a ninguno de los dos. No podía, sentía que pronto le saldría humo de las orejas. "Bien, hora de irse a ver anime con Barby. Eso es bueno y normal, eso no te hace parecer un tomate andante." Siguió bebiendo su café, aun sintiendo un rose leve en su boca, mejor dicho, en sus labios.
Estaba sentada al final de un pasillo largo que estaba en frente de un gran ventanal, por si veía a su amiga. Le daba la espalda a la entrada, lo prefería así, solía distraerse cuando entraba o salia gente, un mal habito. Llego la parte en la que el reproductor de su celular reprodujo Show Me Love, de The Wanted. Y se le vino a la mente enseguida su vecino, lo cual hizo que levante de golpe la cabeza, y su rostro se ruborice. "Yamila, quita ese pensamiento de tu cabeza, solamente lo viste una vez. Ni siquiera se podría confirmar si es real, tal vez estabas soñando o algo... Un sueño muy bueno..."
Era verdad. No había visto al tipo hace mas de una semana. Pero supuso que el echo de que el llegar tarde a su departamento, y luego levantarse temprano para después irse era una posibilidad del porque no lo veía. Eso y que cuando estaba libre simplemente se quedaba encerrada. De todas formas, ella nunca se quedaba espiando por el rabillo de la puerta a ver si lo veía pasar, jamas!
Sinceramente quería borrar ese recuerdo, el de verlo parado en el umbral de la puerta de su departamento, medio mojado, goteando, y tan.... Chocolate. Miro hacia la ventana, a las personas que pasaban cubriéndose de la lluvia, el viento y el frió. Quisiera ahora mismo dejar de sentir ese calor que la invadió. Pero el rojo de sus mejillas no se iba. Negó con la cabeza y trato de volver a concentrarse en sus fotocopias. Sin que la imagen de un chico llamado Fede se le vaya de la mente.
* * *
Al cabo de un rato sintió a alguien tomándole del hombro, cuando se dio la vuelta para ver si se trataba de su amiga, un chico alto, de pelo castaño claro, y piel pálida-tostada, se acercaba peligrosamente a sus labios. Lo único que pudo hacer Yamila fue empujarlo con su mano libre, un acto reflejo. Él se alejo, y Yami solamente se le quedo viendo mientras se quitaba los auriculares.
En ese momento fue que él la miro bien, y al entender lo que paso se ruborizo.
-Lo siento! Perdón! Pensé que eras mi novia!- Él estaba colorado, mas que ella pareciera.
-E... esta bien, no importa...- Yamila mas tranquila, suspiro, pero después le medio sonrió. Se volvió a poner los auriculares y trato de concentrarse nuevamente en su trabajo. Pero, al pensar en lo que acababa de pasar, se dio cuenta que en realidad los labios de él, rozaron los suyos. Esto no hizo mas que ponerla nerviosa. Sintió un toque en su hombro, cuando se fijo, era el mismo chico. Quería ignorarlo, pero su parte educada se saco los audífonos nuevamente y pregunto: -Si?
-Este... Emmm quería presentarme... Soy Ezequiel. Bueno, no solamente quería presentarme quería... Quería pedirte disculpas, por lo de recién- Parecía muy apenado, y avergonzado. Lo cual le saco una sonrisa a Yami.
-Esta bien, no tenes porque disculparte, te confundiste. Soy Yamila, por cierto. Tranquilo Zaque...
Yam vio su teléfono, ya que este acababa de vibrar. Cuando abrió el mensaje para ver de quien se trataba, era Barby. Ella se disculpaba por haberla echo esperar y le decía que a cambio le invitaba a comer que ella cocinaba. Yami lo pensó.... Perdonarla, o no? En realidad ella no cocinaba muy bien, solamente lo básico. Por lo que supuso que iban a juntarse a ver animes y comer pizza. Le gusto esa idea, ya que la ayudaría a distraerse. Le contesto que estaba bien, por lo que comenzó a juntar sus cosas. Cuando sintió una presencia al lado suyo, miro a ese lado. Zaque, seguía allí. Lo miraba sorprendido y mas rojo que antes. "De algún modo esto es.... Tierno"
-Pasa algo?- Pregunto Yam.
-Me... me permitirías comprarte un café como muestra de disculpa? Por favor...- Dijo las palabras un poco tartamudeando, pero aun así decidido. Parecía molesto, como si no le gustara mostrarse débil frente a los demás. Yami pensó en negarse, pero a cambio pensó que seria algo bueno sacar provecho de la situación. Sonrió.
-Esta bien, pero.... Ya me tengo que ir.
-No importa.... Lo pido para llevar. Café con leche, no?
-Emmm si....
Yam lo vio irse, y ella guardo lo que quedaba de sus cosas en su bolso. Se dio cuenta que Ezequiel sabia lo que tomaba por su taza medio vacía que había dejado. Sonrió una vez mas, y se dio la vuelta para caminar hacia la salida. Ya estaba abrigada y con paraguas en mano para irse. Se quedo esperando a que Zeque vuelva, mirando afuera, al mundo lluvioso y frió, recordó el pequeño rose de sus labios. Habían sido suaves, y esto provoco que sus mejillas se ruborizaran una vez mas. Se tapo la cara con ambas manos.
Se escucho el ruido de la puerta al abrirse y luego cerrarse. Yamila sintió un hormigueo en su cuello, y sintió un perfume familiar.
-Yamila...
La voz de un chico la llamo. Era familiar, y pensó que si alguien susurraba su nombre con esa voz, seria el chico de enfrente. Fede. Entonces ella levanto la cabeza de golpe y lo vio parado ahí, mirándola. Con una estúpida sonrisa en su rostro, y ella no podía estar mas roja. "Doble mierda..."
-Eeeh hola Fede....-Logro decir con un susurro.
-Yami! Aquí tengo el café con leche...- Esta vez fue Ezequiel quien la llamaba de detrás suyo. Yami se dio la vuelta y le sonrió, agradeciendo la distracción, Si bien Zaque no era feo, obvio no, Fede era el que la volvía un manojo de nervios.
-Gracias Zaque...- Comenzó a tomar un sorbo de su café, no antes de ver una especie de mirada asesina que Zaque le envió a Fede. Pensó ignorarlo, por lo que estaba por despedirse del "desconocido" cuando él beso su mejilla.
Lo miro enseguida, con los ojos abiertos de par en par. "Eso no se hace!" Pensó: "Se suponía que tiene novia y somos desconocidos!". Dio gracias a Dios que su celular sonara en ese momento. "Barby! Por una vez me salvas!". Contesto sin mas, y volvió a darse la vuelta, enfrentando a un Fede que estaba un poco, muy, cerca. No apartaba la mirada de Ezequiel.
-Bueno... Fede, fue un gusto verte otra vez, tengo que irme. Lo siento. Gracias Ezequiel.
Se fue sin mirar a ninguno de los dos. No podía, sentía que pronto le saldría humo de las orejas. "Bien, hora de irse a ver anime con Barby. Eso es bueno y normal, eso no te hace parecer un tomate andante." Siguió bebiendo su café, aun sintiendo un rose leve en su boca, mejor dicho, en sus labios.
lunes, 22 de diciembre de 2014
Suertuda Yami (Con cariño, tu Sobri)
Yami estaba aburrida. Estaba lloviendo y veía como las gotas de lluvia golpeaban su ventana que daba a la calle. Era un domingo sumamente aburrido. Podría estar estudiando, o viendo alguna cosa por Internet, pero eso simplemente era algo que consistía en moverse, y ella no quería moverse. Estaba bien donde estaba, acostada en el sillón que estaba en la sala. Comenzó a dormirse, cuando escucho ruido de rasguños y llanto. Se molesto, quería dormir. Trato de ignorarlo, pero no podía, parecía que ese ruido quería seguir molestando. Llegado a la quinta vez, se levanto de entre las mantas en las que había estado acurrucada y fue a la puerta de entrada de su departamento.
Al abrir la puerta había un cachorro todo mojado y con cara da miedo mirándola desde abajo. Yami se quedo quieta, eso le parecía muy raro. A pesar de que la puerta estaba abierta, el animal no entraba, era como si esperara que ella le de permiso para entrar. Cuando Yam se arrodillo para verlo, tenia puesto un collar, pero no tenia ninguna identificación. El perro lloro, y Yam pensó: "Bueno, sera divertido cuidarlo un rato, no? Podría tenerlo hasta que venga alguien a buscarlo, o algo".
Lo alzo y cerro la puerta. Luego lo llevo a la cocina y busco que darle de comer. Lo único que encontró fue un poco de pollo, por lo que se lo sirvió, junto con un poco de agua y leche. El perro se lo comió todo, todo. Yami se rió, divertida. Era muy tierno. Después lo llevo al baño y le dio un baño de agua caliente, para después secarle y llevarlo al sillón con ella para ver alguna película, o algo. Era tranquilizador tener algo de compañía. Sin saber como, se durmió enseguida.
* * *
La despertó el ruido de golpes en su puerta, no eran fuertes, pero si insistentes. El perrito estaba durmiendo a su lado, por lo que se levanto sin moverlo y se dirigió a la puerta.
-Va, va...
Sinceramente no quería levantarse, pero si quería seguir durmiendo tenia que detener los golpes. No se fijo quien era, simplemente abrió la puerta. Y enseguida quiso cerrarla y tratar de arreglarse o algo. Frente a ella había un chico alto, de pelo negro, piel tostada y super..... Lindo. Su cara parecía preocupada pero decidida. Una cara muy decidida y linda. Yami sintió que su cara se ponía roja. "Mierda...." pensó.
-Disculpa, me llamo Federico. Soy un nuevo vecino de en frente, me mude hace algunos días. Veras, tengo un cachorro, en realidad no es mio, es de mi hermana pero ella me pidió que lo cuidara mientras ella no estaba. El problema es que hoy salí a comprar con él, hasta que se escucho un fuerte trueno debido a la tormenta, y él salio corriendo hacia acá. Pero no pude seguirlo enseguida, pero estoy seguro de que volvió a este edificio. Y me preguntaba si lo viste....
Cuando termino de hablar parecía que le faltaba el aire, lo cual le dejaba las mejillas rojas y aun mas.... Hermoso. Yami se rió un poco, pero le dijo que espere. Ella volvió a entrar a su departamento y busco el cachorro aun dormido entre sus brazos, luego volvió con su vecino. A él se le ilumino la cara de felicidad al verlo.
-Cuando trataba de dormirme hace un rato, escuche que rasguñaban la puerta. Por lo que me levante a ver y resulto ser él. Tranquilo, ya lo alimente y le di un baño caliente, creo que es un perro feliz.
Yami le explico mientras le entregaba al perro. Su vecino daba un par de saltitos en su lugar por lo feliz que estaba. En un momento dado Fede la abrazo de la nada, lo cual la dejo muy sorprendida.
-Gracias! Muchas gracias! Mi hermana me hubiera matado si descubría que algo malo le pasaba a Pulgas. Como puedo devolverte el favor?
"Me dejas tocar tus abdominales que seguro tenes?" Pensó en preguntarle Yami, pero borro ese pensamiento enseguida.
-Emmm por ahora con nada. Quiero dormir un rato ahora, mañana tengo clases en la facultad. Por lo que, podrías pagarme con una taza de café algún día?
-Me parece bien, gracias otra ver....
-Yamila, pero me podes decir Yami.
-Gracias- Fede se le acerco para darle un beso en la mejilla y antes de separarse, le susurro en el oído-... Yami.
Él se fue dejándola completamente perpleja en el lugar. Podía sentir como enseguida su cara se ponía roja. Cerro los ojos y se tapo con una mano media cara. Luego entro por completo al departamento y cerro la puerta.
-Bueno Yamila, por lo menos sabes que tenes un vecino sexy.
Y así, se fue a tratar de dormir; sin conseguirlo realmente, debido a que se imaginaba a un chico sexy con excelentes abdominales que vivía enfrente.
Al abrir la puerta había un cachorro todo mojado y con cara da miedo mirándola desde abajo. Yami se quedo quieta, eso le parecía muy raro. A pesar de que la puerta estaba abierta, el animal no entraba, era como si esperara que ella le de permiso para entrar. Cuando Yam se arrodillo para verlo, tenia puesto un collar, pero no tenia ninguna identificación. El perro lloro, y Yam pensó: "Bueno, sera divertido cuidarlo un rato, no? Podría tenerlo hasta que venga alguien a buscarlo, o algo".
Lo alzo y cerro la puerta. Luego lo llevo a la cocina y busco que darle de comer. Lo único que encontró fue un poco de pollo, por lo que se lo sirvió, junto con un poco de agua y leche. El perro se lo comió todo, todo. Yami se rió, divertida. Era muy tierno. Después lo llevo al baño y le dio un baño de agua caliente, para después secarle y llevarlo al sillón con ella para ver alguna película, o algo. Era tranquilizador tener algo de compañía. Sin saber como, se durmió enseguida.
* * *
La despertó el ruido de golpes en su puerta, no eran fuertes, pero si insistentes. El perrito estaba durmiendo a su lado, por lo que se levanto sin moverlo y se dirigió a la puerta.
-Va, va...
Sinceramente no quería levantarse, pero si quería seguir durmiendo tenia que detener los golpes. No se fijo quien era, simplemente abrió la puerta. Y enseguida quiso cerrarla y tratar de arreglarse o algo. Frente a ella había un chico alto, de pelo negro, piel tostada y super..... Lindo. Su cara parecía preocupada pero decidida. Una cara muy decidida y linda. Yami sintió que su cara se ponía roja. "Mierda...." pensó.
-Disculpa, me llamo Federico. Soy un nuevo vecino de en frente, me mude hace algunos días. Veras, tengo un cachorro, en realidad no es mio, es de mi hermana pero ella me pidió que lo cuidara mientras ella no estaba. El problema es que hoy salí a comprar con él, hasta que se escucho un fuerte trueno debido a la tormenta, y él salio corriendo hacia acá. Pero no pude seguirlo enseguida, pero estoy seguro de que volvió a este edificio. Y me preguntaba si lo viste....
Cuando termino de hablar parecía que le faltaba el aire, lo cual le dejaba las mejillas rojas y aun mas.... Hermoso. Yami se rió un poco, pero le dijo que espere. Ella volvió a entrar a su departamento y busco el cachorro aun dormido entre sus brazos, luego volvió con su vecino. A él se le ilumino la cara de felicidad al verlo.
-Cuando trataba de dormirme hace un rato, escuche que rasguñaban la puerta. Por lo que me levante a ver y resulto ser él. Tranquilo, ya lo alimente y le di un baño caliente, creo que es un perro feliz.
Yami le explico mientras le entregaba al perro. Su vecino daba un par de saltitos en su lugar por lo feliz que estaba. En un momento dado Fede la abrazo de la nada, lo cual la dejo muy sorprendida.
-Gracias! Muchas gracias! Mi hermana me hubiera matado si descubría que algo malo le pasaba a Pulgas. Como puedo devolverte el favor?
"Me dejas tocar tus abdominales que seguro tenes?" Pensó en preguntarle Yami, pero borro ese pensamiento enseguida.
-Emmm por ahora con nada. Quiero dormir un rato ahora, mañana tengo clases en la facultad. Por lo que, podrías pagarme con una taza de café algún día?
-Me parece bien, gracias otra ver....
-Yamila, pero me podes decir Yami.
-Gracias- Fede se le acerco para darle un beso en la mejilla y antes de separarse, le susurro en el oído-... Yami.
Él se fue dejándola completamente perpleja en el lugar. Podía sentir como enseguida su cara se ponía roja. Cerro los ojos y se tapo con una mano media cara. Luego entro por completo al departamento y cerro la puerta.
-Bueno Yamila, por lo menos sabes que tenes un vecino sexy.
Y así, se fue a tratar de dormir; sin conseguirlo realmente, debido a que se imaginaba a un chico sexy con excelentes abdominales que vivía enfrente.
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