Ella estaba tomando un café en una mañana fría. Miraba por la ventana a las gotas de lluvia q golpeaban el vidrio de esta. Las luces estaban apagadas, pero a pesar de que el cielo gris, había un poco de iluminación. En que pensaba? En todo y en nada en especifico. Se le venían a la mente preocupaciones como la familia, luego los amigos y por ultimo el trabajo. Pero por desgracia, había cierto chico dando mas vueltas en su cabeza. Aquel que una vez considero un mejor amigo, y que ahora, era un extraño. Seguían siendo amigos, pero... no era lo mismo.
Ella pensó que seguirían con esa unida amistad por mas tiempo... O en realidad nunca lo vio como amigo después de conocerlo bien? Supuso que era lo ultimo. Pero ella nunca lo admitiría, y si lo admitía, era porque no podía ocultarlo mas, o tenia que decírselo a él. Y si bien él, de algún modo, se confeso a ella, ella no podía... Corresponderle. Porque muchas cosas pasaron, muchas cosas ya no eran como antes. Y el amor que alguna vez sintió por ese viejo amigo, ahora solo era un cariño enorme.
Le dio un sorbo a su café, cerro los ojos y suspiro. Con las rodillas pegadas contra el pecho, apoyo la frente en la superficie de sus rodillas. No le gustaba esta situación, era como si siempre tuviera algo pendiente que hacer. Como si no pudiera seguir avanzando por no... Por no haberlo intentado antes. Cuando el sentimiento era mas fuerte. Tampoco tenia el valor para hacerlo ahora. Y si bien quería, por otro lado tampoco quería. Porque él volvía su mente de un tono rosa, y lograba convencerla de hacer alguna idiotez y divertirse. Y si bien extrañaba eso, ahora entendía que necesitaba vivir mas en la realidad. No podía cegarse, por mas que fuera aliviador.
Su teléfono sonó, la estaban llamando. A tientas, lo tomo y desbloqueo la pantalla luego de levantar la mirada. Era el chico en el que nunca dejaba de pensar... Su viejo amigo. Atendió, y luego de una conversación de una hora, al final de esa conversación mejor dicho, él dejo caer la bomba. Estaba confirmando que tenia novia, y ella lo único que pudo hacer fue felicitarlo y regañarle con algo como: "Por que no me dijiste nada?". Y por mas que pareciera que él quería seguir hablando, ella le dijo que tenia que irse, que dentro de poco iba a ir a visitar a su madre que hace tiempo no veía.
Una vez cortada la llamada, ella miro la taza de café que había quedado olvidada. Miro hacia el cielo gris y lluvioso que no dejaba de hacer caer gotas de agua hacia su ventana. Apago su celular, y tomo al oso de peluche que se encontraba cerca de ella. Lo abrazo, cerrando los ojos. Como se sentía? Como si le hubieran quitado un peso de encima, pero también de algún modo... Decepcionada. Porque ella haba esperado que sus sentimientos vuelvan a ser como lo fueron, para así poder corresponderle. Pero... No fue así. Otra vez, como antes, él avanzo, y ella se quedo en la encrucijada sin saber que camino tomar. No lloro, tal vez porque seguía en shock, tal vez porque no quería hacerlo, no lo sabia. En ese momento, no sabia ni quien era ella. En lo único que podía pensar, era que él no volvería a sonreír por ella.

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