lunes, 29 de diciembre de 2014

Parte III: Polvo - Cap.Final.

 Aaron iba maldiciendo detrás de ella mientras las ramas de los arboles y los arbustos lo golpeaban. Cassy se rió por lo bajo. Iban dos días en los que se encontraban en esa caza de brujas. Por desgracia no habían encontrado nada, aun. Los hechizos y pociones que había utilizado para tratar de encontrarlas no había sido de mucha ayuda tampoco. Ella misma se estaba cansando considerablemente, habían veces en los que no sentía los dedos de sus manos, eran como se se hubieran vuelto de yeso o algo. Miro a la luna que se encontraba sobre ellos, pensó en Michael. Después que le había dicho a Aaron si podía ir con ella a cazar brujas, se había ido de su casa, dejando atrás al arcángel. Gracias a una de sus pociones se volvía "invisible" para quien la buscase. Supuso que Michael tendría sus métodos para averiguar donde estaba, pero el que aun no haya aparecido indicaba que en realidad no llego a algo seguro con ella.
 "Es mejor de este modo..." pesó. Miro alrededor del oscuro bosque, habían llegado a este punto solo por su instinto. En realidad por su otro yo que no la dejaba. Cassy pensaba que era por que sufrió alguna contusión cerebral, o algo, no lo sabia. Era muy raro todo esto. Aaron no la veía, otra razón mas para creer que de verdad no estaba bien. La ilusión, como empezó a llamarla, apunto hacia adelante, en donde había un claro. Cuando se acercaron, tuvo que poner una mano sobre la boca de la parca para que evitara seguir quejándose. Lo miro cuando sintió algo cálido y húmedo pasar por su palma, enviándole un extraño calor a todo su cuerpo. Miro enseguida hacia el chico sexy a su lado. Había agarrado su muñeca y la miraba con ojos juguetones, Cassy quiso soltarse, pero no la dejaba. Esto solo hacia que su cara se ponga roja, lo cual a Aaron pareció divertirle mas. Él se acerco hasta acorralarla contra un árbol.

-Que haces?- Pregunto Cassy en un susurro mientras trataba soltarse.
-Vamos, juguemos un poco antes de que las brujas vampiros te maten...- Él tomo ambas manos y las subió sobre su cabeza. Cassy sintió un tic bajo su ojo. Si, esta situación seria muy genial en un tiempo diferente, no en medio de... Un caos sobrenatural. Cuando Aaron levanto su mentón para acercar su boca a la de él, Cassy sonrió, y espero.

 Sus bocas chocaron, sintiendo enseguida la electricidad pasando por su cuerpo. Y algo mas. Sintió como si alguien marcara su alma, no fue como cuando Cerberus la mordió y parte de su alma salio. No, esto era diferente, su alma era cubierta por un velo negro del cual no podía alejarse. Y ahora tampoco podía separarse de Aaron por mas que quisiera, era adictiva la electricidad. Aaron soltó sus manos y ella pudo pasar sus manos por el pelo de él. La Parca en cambio, la rodeo con sus brazos la cintura mas fuerte. Logro separarse para mirarlo, por alguna extraña razón él parecía drogado. O por lo menos eso demostraban sus ojos idos.

-Que acabas de hacer?
-Besarte? Puedo hacerlo otra vez?- Le pregunto acercándose mas a Cassy.
-No... Tu...- En ese momento Cassy sintió algo acercarse, muy rápido. Tomo a Aaron por los hombros y lo empujo, tirándolo de espaldas en el momento justo en el que una bola de fuego exploto en el árbol detrás de ellos.

 Sin inmutarse se levanto enseguida, sentándose ahorcajadas sobre la cintura de Aaron. Al instante otra bola de fuego fue lanzado a ella. Cassy uso un conjuro mientras tiraba un polvo mágico sobre ellos, era un polvo de inmunidad, creado especialmente por ella. El problema es que solo fusionaba por una media hora. El lado positivo de todo esto era que los volvía invisibles también, momentáneamente. Aaron iba a hablar, cuando Cassy lo acallo tapándole la boca con la mano, le frunció el ceño y le indico que guardara silencio. Algo se acercaba. En ese momento una mujer mayor, arrugada y gris, con un vestido echo jirones, apareció. Sus boca estaba... cocida. Cassy miro a Aaron y este la miro a ella. Una serpiente se movió por su cuello, dejándose ver.

-Se que estas cerca, ex-bruja... Y huelo a un muerto... Una parca... Me pregunto si ya marco tu alma, porque estas por morir.- La serpiente había hablado, y eso dejo aun mas sorprendidos a la ex-bruja y Aaron.

 Cassy saco una daga de un estuche en su muslo, y le indico a Aaron que se quede allí. Él le negó con la cabeza, diciéndole que no lo haga. En un movimiento rápido Cassy se acerco a la bruja lo suficiente como para llegar a cortarle la garganta, pero cuando lo hizo la serpiente salto hacia ella. No pudo esquivarla, y esta se enredo en el cuello de Cassy, ahorcándola.

-Crees que soy estúpida, humana? Bueno, ni siquiera eso eres...- La mujer se acerco mas, por alguna razón Cassy no podía moverse. Y no era solo por culpa de la serpiente, algo la obligaba a mantenerse en su lugar. Se suponía que la poción era poderosa, ella misma lo había echo. Esto la enojo, agarro de un movimiento la serpiente y le corto la cabeza con la otra mano.

 La vampiro-bruja  se quedo en su lugar, sorprendida.

-Sabes? Una de las cosas importantes que aprendí de cuando era bruja... Es que nunca confíes ciegamente en nada, porque si te encuentras con un humano normal, puede que se cumpla la visión.... Pero si no es alguien completamente normal, todo se va al carajo- Cassandra llego hasta estar detrás de la bruja, se había tele-transportado. Si, digamos que para hacer todo lo que podía, había sido drogada hasta la inconsciencia, y solamente, tenia un limite de tiempo hasta que su cuerpo se haga pedazos. Ya sea por pelear o por el exceso de magia que ya no era capaz de poseer. Por lo que aprovecharía cada momento. Y eso hizo, termino degollando a la bruja vampiro. Luego le prendió fuego con un hechizo.

 Cassy cayo al piso de rodillas, sentía como le faltaba el aire. Si ella se concentraba lo bastante, tenia una idea de que era lo que le pasaba a su cuerpo por dentro. Era como hacerse una radiografía interna, pero no quería pensar en eso ahora. Por lo que tomo una gran bocanada de aire, y se levanto. Antes de seguir avanzando, comenzó a recordar en como había terminado en ese lugar. Y recordó que Shirogane le había dicho algo de robar poderes por error. Miro a Aaron, él la miraba preocupado. Pensó en la clase de poder que tiene una parca, y se dio cuenta tarde que no le ayudarían. Miro el cuerpo de la vampiro muerta, tarde también, sabia que los poderes de un circulo de brujas, eran solamente el resultado de una sola de ellas. Por lo que cuando una moría, el poder de esta, volvía a la persona que dominaba el circulo. Se irguió por completo y sonrió, seguiría peleando. Sin importar que. Por sus amigos y la vida de los niños del futuro. No permitiría que esas brujas-vampiros ganen algo.

* * *

Llegar a la tercera y ultima bruja, no fue fácil. La segunda fue mucho mas difícil, sin contar el echo de que el tiempo para usar sus poderes estaba terminando. Y le faltaba un brazo, y tenia un feo hueco en su muslo. El ultimo escenario era la iglesia, un lugar abandonado y destruido. Cliché. En algún momento Aaron se había ido, sinceramente no le preocupaba, él sabia como cuidarse. Supuso que volvería cuando le tocara morir.
 Entro rengueando al edificio, habían velas prendidas por todos lados, de igual forma la oscuridad era mucho mas espesa, pareciera que la luz nunca penetraría en ella. Frente al altar había una mujer de espaldas a ella, su pelo era largo y rubio, y parecía llevar un kimono muy colorido. Cassy la envidiaba, ella amaba los kimonos, amaba la cultura japonesa. Por lo que tenia que admitir, se veía muy bien su enemiga. En cuanto se dio la vuelta la bruja, demostró su lado vampiro. Su piel era pálida, sus labios rojos, y sus ojos de un plateado lúgubre. En comparación con Cassy, esta mujer era una diosa.

-Vaya, vaya... La fabulosa Gran Bruja ah aparecido. Me alegra ver que mi visión se cumple, me alegra ver que podremos enfrentarnos al fin- En un abrir y cerrar de ojos, la vampiro quedo frente a Cassy, ella se hubiera impresionado si es que de algún modo no lo hubiera sospechado. Se enfrentaba a una bruja-vampiro-clarividente. Sabia lo peligroso que era enfrentarse a alguien así, lo había echo una vez, pero la época fue otra, su fuerza fue otra-. Mira, la pequeña bruja no se inmuto...
-No soy pequeña, sospecho que tengo mas años que tu, bruja. Y deja de llamarme bruja, ya no lo soy, acaso no lo viste? Eres mujer, no? Se mas inteligente por favor... 
-Quien dijo que lo era?...-Tomo la mano de Cassy y la llevo a su entrepierna.
-Que?!- Se alejo un poco, pero él, ella, no la dejaba. Pero entonces se le ocurrió una idea, por mas que el tipo pareciera mujer lo haría. Pero no sabia como, y no sabia lo que él sabia. Que fue lo que vio, como terminaría todo esto.
-Se como terminara, Cassy. Espere mucho tiempo para encontrar a mi linda bruja, y aunque me lleve a la  muerte, voy a verte con un poder tan superior que seras intocable para todos. Seras mi obra mas grande e infalible que creare, y luego con tus hermosas manos me mataras...
-Que!?- Volvió a preguntar. Esto era enfermo, jodidamente enfermo. Ella prácticamente era de Cerverus ahora, no quería a nadie mas tratando de... Lo que sea con ella. Y sinceramente prefería al Perro del Infierno. Preferiría a cualquiera menos al tipo-tipa frente a ella. Trato de alejarse una vez mas, pero, tarde, se dio cuenta que algo la sujeto por sus extremidades intactas y la lanzo contra el altar, volviéndolo añicos.

 Cassy trato de levantarse, pero unas cuerdas de energía violeta la sujetaron contra el suelo. Miro al loco frente a ella y este se sentó a horcajadas sobre ella, y luego acerco su boca al cuello lastimado de Cassy. Luego tomo sus pechos y comenzó a masajearlos.

-Sabes que? Me cansaste! Creíste que me quedaría atada o algo? Estas mal....-Con su mano buena tomo una cuerda violeta y la rompió con su poder. No quería seguir gastando mas de lo necesario, pero era algo que debía hacerse.

 Él aun no se alejaba de encima de ella, por lo que Cassy solo atino a golpearle con la mano buena. Pero seguía ahí, tocándola y... Manoseándola. No veía otra manera de escapar, cerro los ojos tratando de concentrarse. Y lo único que vio fue el núcleo de magia del mago vampiro. Si Cassy lo destruía, estando tan cerca como estaban, no sobreviviría. Recordó lo que la primera Bruja le dijo, si Aaron la había marcado ya. Y sabia que él lo había echo, así que pensó: "Que mas da...?".
 Concentro su poder, el poco y mas fuerte que le quedaba y, en vez de golpearlo o algo, que era lo que quería, decidió hacer lo que menos quería. Lo tomo por su extremadamente suave pelo, y lo tiro hacia arriba, para que pueda dejar sus bocas cerca. Y lo beso. Profundo. Introdujo su magia, y el mago gimió, esto le pareció demasiado sucio. Cerrando los ojos distinguió como su poder iba contra el de él y luego.... Una gran luz. Que iba desde donde estaban ellos hacia el cielo, una gran columna de luz. Luego esta exploto. Volviendo negra la anterior noche iluminada.

* * *

-Cassy... Cassy...-Una voz conocida.
-Cassandra, despiértate...- "Eva? Era ella."
-Vamos  que están cerca de ser las doce!- "Por que esa voz se parecía a la de Abel?"

 Muchos se preguntan si es verdad eso de que cuando vas a morir vez toda tu vida. Para Cassy no fue así, para nadie de echo. En realidad, lo que ven, es lo que mas desean, lo que mas quisieran revivir, o haber podido tener estando vivos. Porque ese es el paraíso para muchos, y también el infierno para aquellos que en realidad irán hacia abajo. Ya que, para estos últimos, es como un castigo para que vean lo que se pierden por ser malos. Y nuestra "heroína" no puede escapar de ello, a pesar de que en realidad no tiene un final.
 Lo que Cassy ve al despertarse de su supuesta siesta, es lo que jamas podrá volver a tener. Era su paraíso perdido... Una navidad con los amigos que tanto ama. Cuando ella despertó, al primero que vio fue a Gabriel, su eterno y único amor. Le sonreía como ella anhelo siempre, no de un modo de amigos, sino de algo mas. Y era una sonrisa hermosa. Luego vio a Michael, quien la veía de un modo sumamente cariñoso, como si le diera las gracias por algo. Entonces registro en Mia y una mujer igual de hermosa que ella a ambos lados de él. Michael estaba con su familia. Miro al resto del grupo, todos estaban ahí: Cain, Abel, Eva, Lilith, Uriel, Adan, Dionisio, Atenea, Afrodita, Percefone, Shirogane, Loki.... E incluso Ceverus. Este la miro y asintió, sonriendo de un modo triste y feliz a la vez.

  Mientras que en el mundo real:

 El cuerpo de Cassy estaba destruido sobre el, alguna vez, altar de la iglesia. Sus ojos eran dos pedazos de piedra vacías. Le quedaba un solo brazo en pie, pero de la cintura para abajo ya no había nada. Aaron se acerco, ella no había muerto aun. Podía sentir su alma aun viviendo, aun brillando. No era tiempo de tomarla. Hasta que ella no pensara lo que quería decirles a las personas que quería.

Mundo espiritual:

 Claro que Cassy lo sabia, ella tenia ya pensado que decirles a la personas que quería. Les pidió a todos que se juntasen a tomar una foto en grupo, pero sin ella. Ella sacaría la foto. Sabia perfectamente, aun estando en una visión tan vivida, que esto no era real. Muy pocas personas saben distinguir lo real de la ficción, y como alguien que alguna vez fue muy poderosa, Cassandra lo sabría. Pero quería seguir disfrutando de esto, de esa paz que no sentía hace mucho tiempo.

Mundo Real:

 Aaron escucho el revoloteo de unas alas detrás suyo, al girarse se encontró con el arcángel Michael. No llevaba nada mas que un par de pantalones y su pelo era un manojo revuelto. Cuando paro a metros de Aaron, vio la escena frente a ellos. Cassandra rota y muerta, o por lo menos a punto de morir. Michael, fuera de si, tomo a la parca por la remera, y lo tiro lejos, estampandolo contra la pared mas lejana.

-Que le hiciste!?

Mundo Espiritual:

 Cassy había escuchado la voz de Michael, fuerte y claro. Supo en ese momento que le tocaba actuar. Así que les dijo a todos:

-Chicos! Por favor, quiero decir unas palabras...- Ya habían sonado las doce de la noche, ya pronto acabaría todo.
-Que quiere decir mi pequeña Cassy?- Pregunto Shiro, jugando con ella.
-Nigromante, estas haciendo sonrojar a nuestra bebe...-Le siguió Loki.
-Basta ustedes dos!- Aun cundo Cassy los reto, se rió, como no lo hacia hace mucho. Pero aun asi se armo de valor, y siguió hablando: -Quiero darles las gracias a todos por haber formado o seguir siendo parte de mi vida. A todos y cada uno. Yo los quiero, los amo mejor dicho. Y quiero disculparme de todo corazón. Lo siento....

Mundo Real:

 Michael seguía golpeando a Aaron, no paraba. No pudo llegar a tiempo, no volvería a verla, no escucharía su risa o vería su rostro ruborizado. Ya no la besaría. Ya no la abrazaría. La amaba tanto. Y él le pago yendo a buscar a su ex-mujer al inframundo, Cassy fue, y los rescato a ambos. Él no pudo estar con ella. Dejo de golpear a Aaron cuando las lagrimas cayeron, no podía detenerse. Sentía como si algo murió dentro de él.

-Mi....-Un leve susurro se escucho, una voz áspera y débil, pero reconocible. Cassy. Michael se acerco, y vio como unas lagrimas cayeron por los lados de sus ojos. Aun estaban sin vida, pero su boca se movía, lenta, pero decidida a decir lo que quería-. Mi.... Lo siento, siento no haberte contado esto.... Pero yo te amo, lo siento...

 La mano que apenas quedaba intacta de ella se extendió a su apenas intacto pecho, y saco de si misma, su corazón que estaba intacto a pesar de todo. Este brillo y luego se convirtió en una pequeña gota de cristal que brillaba desde dentro hacia afuera, de un tono blanco puro. 

-No podre darte mi alma.... Pero te entrego mi corazón.... Adios Michael...
-No! Cassy, por favor! No me dejes, por favor.... Te necesito....-Esto ultimo lo dijo en un susurro.
-Siempre cuidare de ti, Mi...

 Y luego de eso, la mano de ella, toda ella, se volvió polvo. Y la lagrima cayo, en ningún momento perdió su brillo. Michael se quedo de rodillas, con el colgante entre sus manos, sosteniéndolo con fuerza. Aaron se levanto de donde estaba, y tomo el alma invisible que se encontraba frente a Michael, y la encerró en un frasco transparente. Luego él también desapareció. Tenia una entrega que hacer. 

 Esa fue la ultima vez que vieron a Cassandra viva, La Gran Bruja dejo de existir físicamente desde ese momento. Es que después que ella muere, que comienza mi historia. Cassandra siempre vivirá en los corazones de todos nosotros, incluso si la mayoría de las personas que Cassy vio antes de morir ni siquiera sabían de su estado. Y Cerverus se encargo personalmente de ello. Las pocas personas que sabemos lo que de verdad paso, nunca dijimos nada, nunca vamos a decir nada a menos que sea necesario. Porque creemos que las cosas deben fluir. Aunque me encantaría decírselo a Michael, él fue el que mas mal tomo la muerte de ella. Si tan solo supiera que todas las noches el alma de Cassy se queda viendo hacia las estrellas, aun disculpándose y deseando estar con él. Pero eso es algo que por el momento no pasara. Aun no veo a Michael, y él no sabe quien soy, nadie lo sabe de echo. Pero ya me revelare, cuando sea el momento y el lugar. Porque si bien Cassy murió, yo nací.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Tres? En serio? Vas a seguir sumando? (?

Yami estaba caminando con su primito a la casa de un compañerito de él. Por fin ya no llovía, pero el cielo estaba nublado y aun hacia frió, pero preferiría ese clima. El lindo otoño. Ahora bien, porque tenia que acompañar a su primito a la casa de su amiguito? Porque la mama de él quería estar sola por lo menos medio día, al igual que el resto de sus familiares. No es que era insoportable, pero.... Es un nene que necesita amigos. Y Yam era una buena prima mayor, y por lo menos se esforzaría por soportarlo, es solamente que no era buena con los nenes. Apenas era buena con las personas y siendo social, no pidan mas.
 El compañero de Walter, su primo, vivía a unas cuantas calles de distancia de su departamento, otro motivo por el cual le pidieron a ella que se encargue de él. No iba a solo dejarlo ahí, sino que también se quedaría con él en la casa de su compañerito porque estaban solos sino. Walter le había contado que Aaron tenia una hermanita y un hermano mayor, pero este ultimo no volvía hasta mas tarde, por eso también la usaban de niñera. "Una tarde divertida para Yamila..." Pensó. Por lo menos trajo para entretenerse unas fotocopias de la universidad. Si, gran diversión, pero tenia que seguir estudiando, los exámenes finales se acercaban y, sinceramente, no sabia nada. Amaba la filosofía, si, pero era difícil.
 Y aparte de eso tenia que dejar de ver por la mirilla de la puerta. No es sano acosar a chicos lindos de enfrente. Bueno, no solamente había estado haciendo eso, sino que, el día en el que se había juntado con Barby, después de lo del café, descubrió que Ezequiel, le había escrito una servilleta con su numero. Y Barby, para molestarla, le había mandado un mensaje a Zaque y habían estado en contacto desde entonces. Lo cual no tendría que alegrarla, pero lo hacia. De algún modo le divertía hablar con ese chico rubio y tierno. Aunque a él no le gustaba que ella le dijera "tierno". Eso lo volvía mas tierno.
 Pero Yam sinceramente no quería el numero de Ezequiel, quería el de Fede. Pero igual, por ahora le alcanzaba con verlo por la mirilla de su puerta. Aunque Yam creía que la había descubierto, ya que cada vez, antes de cerrar su puerta al entrar, él le sonreía a la puerta de ella, de esa manera tonta pero sexy.

-Yami! Ya llegamos....

 Wally, como ella le decía, se paro en frente de una casa muy bien vista. Tenia una puerta roja y lindas plantas trepaban por las paredes blancas y unas rejas negras que había en las ventana. Por alguna razón, sentía que algo iba a pasar.

* * *

Yam estaba estudiando en la sala de la casa de Aaron cuando la hermanita de él apareció por la esquina. Tenia nueve, cuando Aaron tenia doce, y parecía recién despierta. Era un poco obvio, ya que era sábado, pero los padres de ambos, y el hermano mayor, trabajaban. Y ya eran eso de las diez de la mañana. Solamente tenia que quedarse con ellos hasta las tres. La nena, que se llamaba Layla, la miro. Parecía incomoda, bueno, Yami también lo estaba, pero sonrió y le dijo:

-Queres desayunar?

 Layla le sonrió y asintió con la cabeza. Se notaba que era callada, y solamente por eso creía que se llevarían bien. Porque claramente con el revoloteo y el ruido que hacían Wally y Aaron, no era algo... Agradable. Volvió a sonreirle a la pequeña y se levanto para preparar el desayuno.

* * *

 Eran casi las cuatro cuando Yami escucho la puerta de enfrente ser abierta y cerrada. Aaron y Wally habían caído dormidos mientras jugaban a la play. Era obvio ya que se levantaron temprano. Mientras que ella y Layla estaban haciendo tarea de la menor para así el domingo tener libre. En un principio Yami no se había dado cuenta de la llegada de alguien, ya que estaba preparando un poco de te con unas galletas recién echas que habían preparado juntas. Estaba distraída poniendo un poco de leche al té que cuando se dio la vuelta, casi tira el liquido de los vasos ya que había un chico, y que chico, parado en el umbral de la parte de la cocina. Parecía tener unos veinte años, alto, de piel mas clara que tostada, su pelo era de un tono marrón oscuro con motas rojas. Llevaba puesto una camiseta que parecía tener una constelación de estrellas pintadas, un cardigan gris de brazos y negro en el pecho, también tenia puestos unos pantalones de jeans negros y unas zapatillas nike. Sinceramente, se veía muuuuuy bien. Él se le quedo viendo, estudiándola, era un poco incomodo ya que, Yam era alguien de pocas palabras y, al parecer él también.

-Marcos, ella es Yami, la prima de Wallter que es el compañero de Aaron en el colegio. Segun papa y mama nos va a cuidar por hoy que tenias el evento...- Layla le informo apropiadamente a su hermano. Yami sonrió, seguía incomoda ya que él no apartaba la mirada.
-Y yo que pensé que no seria tan linda....- Fue un murmullo, Yami estaba segura de eso, tanto como se llamaba Yamila. Pero por algún motivo lo escucho fuerte y claro. "En serio? Cuantos dias van que te pones roja? Como cinco seguidos? Por queee???"- Un gusto, soy Marcos, el hermano mayor de Aaron y Layla. Perdón por dejarte a cargo hoy, es que en mi trabajo organizaban un evento en el que tuve que ser de mozo.
-No hay problema. Fue entretenido, mas por estar cuidando a Layla, es muy tranquila...
-Eso quiere decir que no te van los chicos revoltosos?- Marcos pregunto levantando una ceja.
-No...- Yami contesto enseguida, y él sonrió ampliamente, parecía realmente divertido. Y Yam entendió que, prácticamente, se refirió al hermano de Marcos como molesto.-Eeeemmm queres un té?- Fue lo único que se le ocurrió para salir del apuro, él solo comenzó a reír mas fuerte y afirmo con la cabeza.

 Le dio el té que seria de ella a Marcos, mientras que le servia el de Layla. Estaba por empezar el a hacer el suyo cuando su teléfono sonó. Pero no podía atender ya que en ese momento estaba colocando agua caliente en una taza.

-Marcos, discúlpame, podrías atender por mi? Ahora no puedo...- Le pidió al hermano mayor. Mientras él atendía por ella, Yam sirvió unas galletas en un plato aparte, y limpio bien la mesada.
-Hola, celular de Yam...- Se quedo un rato callado y después con una voz mas un poco creída y de broma dijo:- Esta preparándome un té, quien eres?- Yami volvió enseguida a la sala, mientras dejaba el agua que se caliente. Miro a Marcos quien tenia el ceño fruncido y su cara era de disgusto-. Su novio? Pero ella sale conmigo, ella jamas me engañaría, así que conseguí a alguna otra chica para acosar...
-Marcos!- Yami trato de tomar su teléfono, pero él alzo el brazo y no podía alcanzarlo, todavía se podía escuchar la voz de alguien hablando. Haciendo puntitas de pie, logro alzarse y tomarlo, aunque no se dio cuenta enseguida que había terminado rosando su pecho con el de él. Una vez con su teléfono en mano, hablo- Hola?- Pero ya habían cortado. "Mierda..." pensó. Suspiro y miro a Marcos, quien estaba riéndose a mas no poder. Se agarraba del estomago, parecía muy divertido. Se dio cuenta entonces que él solía decir cosas en juego cuando ponía cara serio, pero en realidad eran bromas. Ella también se rió un poco, pero solamente porque él se reía. Cuando se calmaron, Yami le pego en el brazo, él se le quedo viendo- No vuelvas a hacer juegos como esos, mira si era algo importante?
-Si fuera tan importante llamaria para algo mas que pedirte una cita...-Se quejo él.
-Eh? Quien era de todas formas?- Yami escucho la pava sonar, por lo que fue a apagar el fuego a la cocina. Marcos la siguió.
-Un tal Ezequiel....
-Ah, Zaque...- "Una cita? No se supone que el tsundere tiene novia?".
-Y? Es verdad?- Yami vio cuando él apoyo una de sus manos al lado de ella en la mesada. Sintió el calor que emitía su cuerpo también, detrás suyo. Se dio la vuelta solamente para ver porque estaba tan cerca, mala idea. De algún modo este acercamiento tan cerca e intimo despertaba cosas en ella. "Piensa cosas feas, piensa cosas feas.... No en conejitos haciéndolo! Mucho menos en hentai!! Yamila!" Pero era inevitable, sus mejillas se volvieron a poner rojas.
-Q-que es verdad?- "Podrías dejar de mirarme con esos color chocolate? Hablando de eso..." Yami puso sus manos contra el estomago de él, a modo de alejarlo. Mala idea, sintió sus músculos y abdominales. "Quiero chocolate... Yamila, no!". Él pareció sentir su nerviosismo, ya que sonrió y se acerco mas, si es que era posible.
-Él es tu novio? Ese tal Ezequiel?- Yami negó con la cabeza, en lo único que podía pensar para no hablar era en sus labios. "Vamos Yam, como seria posar tus labios en lo de él?" Murmuro su lado atrevido. Y por ahora era este nada mas el que hablaba-. Tienes novio?
-No, por que...?
-Porqu--

 Y su teléfono sonó. Sea quien sea, gracias Dios! Aun así Marcos no se separo de ella, sino que se le quedo viendo. Yami atendió.

-Hola? Tía...?

 Y con eso pudo apartar la mirada de Marcos y alejarse. Si seguía cerca no podría concentrarse, pero antes de separarse mas él tomo su mano, y la sostuvo sin soltarla. Yami lo miro, cuando llevo la mano de ella a sus labios y la beso. Y una imagen hentai llego a su mente, lo que la dejo colorada... Como un tomate. Él sonrió, de un modo travieso. "Maldito sádico pervertido!" Pensó Yam, pero claro, eso no le quitaba lo lindo que era... "Estoy jodida". Soltó su mano y siguió hablando con su tía, era hora de que vuelva a su departamento ya que dentro de poco irían a recoger a Wally. Por lo que fue a despertar a su primo, después se despidió de los nenes mas jóvenes y cuando le toco despedirse de Marcos fue incomodo. Le dio un beso en la mejilla, pero él la sorprendió cuando beso su cuello a cambio. Layla parecía divertida, bastante calladita la mocosa pero sabia divertirse a costa del sufrimiento ajeno. "Bueno, quien no?". Cuando iba llegando a su casa pensaba y esperaba no volverlo a ver. Claro, la suerte nunca era buena con ella.



viernes, 26 de diciembre de 2014

Uno mas? Cap. 2

Volvía a ser un día lluvioso. A Yami no le molestaba, de verdad. Pero eso de mojarse los pies o no poder ver a los lados antes de cruzar la calle debido al paraguas, no era lindo. No era lindo tampoco que no pueda estar en su casa, ya que estaba esperando a su amiga. No se quejaba de lo calentito que estaba la cafetería, eso era lo único bueno. Eso y el café con leche. De paso podía ponerse al día con los textos de la universidad, aburrido, si. Pero la música de su celular la distraía. 
 Estaba sentada al final de un pasillo largo que estaba en frente de un gran ventanal, por si veía a su amiga. Le daba la espalda a la entrada, lo prefería así, solía distraerse cuando entraba o salia gente, un mal habito. Llego la parte en la que el reproductor de su celular reprodujo Show Me Love, de The Wanted. Y se le vino a la mente enseguida su vecino, lo cual hizo que levante de golpe la cabeza, y su rostro se ruborice. "Yamila, quita ese pensamiento de tu cabeza, solamente lo viste una vez. Ni siquiera se podría confirmar si es real, tal vez estabas soñando o algo... Un sueño muy bueno..."
 Era verdad. No había visto al tipo hace mas de una semana. Pero supuso que el echo de que el llegar tarde a su departamento, y luego levantarse temprano para después irse era una posibilidad del porque no lo veía. Eso y que cuando estaba libre simplemente se quedaba encerrada. De todas formas, ella nunca se quedaba espiando por el rabillo de la puerta a ver si lo veía pasar, jamas!
 Sinceramente quería borrar ese recuerdo, el de verlo parado en el umbral de la puerta de su departamento, medio mojado, goteando, y tan.... Chocolate. Miro hacia la ventana, a las personas que pasaban cubriéndose de la lluvia, el viento y el frió. Quisiera ahora mismo dejar de sentir ese calor que la invadió. Pero el rojo de sus mejillas no se iba. Negó con la cabeza y trato de volver a concentrarse en sus fotocopias. Sin que la imagen de un chico llamado Fede se le vaya de la mente.

* * *

 Al cabo de un rato sintió a alguien tomándole del hombro, cuando se dio la vuelta para ver si se trataba de su amiga, un chico alto, de pelo castaño claro, y piel pálida-tostada, se acercaba peligrosamente a sus labios. Lo único que pudo hacer Yamila fue empujarlo con su mano libre, un acto reflejo. Él se alejo, y Yami solamente se le quedo viendo mientras se quitaba los auriculares.
 En ese momento fue que él la miro bien, y al entender lo que paso se ruborizo.

-Lo siento! Perdón! Pensé que eras mi novia!- Él estaba colorado, mas que ella pareciera.
-E... esta bien, no importa...- Yamila mas tranquila, suspiro, pero después le medio sonrió. Se volvió a poner los auriculares y trato de concentrarse nuevamente en su trabajo. Pero, al pensar en lo que acababa de pasar, se dio cuenta que en realidad los labios de él, rozaron los suyos. Esto no hizo mas que ponerla nerviosa. Sintió un toque en su hombro, cuando se fijo, era el mismo chico. Quería ignorarlo, pero su parte educada se saco los audífonos nuevamente y pregunto: -Si?
-Este... Emmm quería presentarme... Soy Ezequiel. Bueno, no solamente quería presentarme quería... Quería pedirte disculpas, por lo de recién- Parecía muy apenado, y avergonzado. Lo cual le saco una sonrisa a Yami.
-Esta bien, no tenes porque disculparte, te confundiste. Soy Yamila, por cierto. Tranquilo Zaque...

 Yam vio su teléfono, ya que este acababa de vibrar. Cuando abrió el mensaje para ver de quien se trataba, era Barby. Ella se disculpaba por haberla echo esperar y le decía que a cambio le invitaba a comer que ella cocinaba. Yami lo pensó.... Perdonarla, o no? En realidad ella no cocinaba muy bien, solamente lo básico. Por lo que supuso que iban a juntarse a ver animes y comer pizza. Le gusto esa idea, ya que la ayudaría a distraerse. Le contesto que estaba bien, por lo que comenzó a juntar sus cosas. Cuando sintió una presencia al lado suyo, miro a ese lado. Zaque, seguía allí. Lo miraba sorprendido y mas rojo que antes. "De algún modo esto es.... Tierno"

-Pasa algo?- Pregunto Yam.
-Me... me permitirías comprarte un café como muestra de disculpa? Por favor...- Dijo las palabras un poco tartamudeando, pero aun así decidido. Parecía molesto, como si no le gustara mostrarse débil frente a los demás. Yami pensó en negarse, pero a cambio pensó que seria algo bueno sacar provecho de la situación. Sonrió.
-Esta bien, pero.... Ya me tengo que ir.
-No importa.... Lo pido para llevar. Café con leche, no?
-Emmm si....

 Yam lo vio irse, y ella guardo lo que quedaba de sus cosas en su bolso. Se dio cuenta que Ezequiel sabia lo que tomaba por su taza medio vacía que había dejado. Sonrió una vez mas, y se dio la vuelta para caminar hacia la salida. Ya estaba abrigada y con paraguas en mano para irse. Se quedo esperando a que Zeque vuelva, mirando afuera, al mundo lluvioso y frió, recordó el pequeño rose de sus labios. Habían sido suaves, y esto provoco que sus mejillas se ruborizaran una vez mas. Se tapo la cara con ambas manos. 
 Se escucho el ruido de la puerta al abrirse y luego cerrarse. Yamila sintió un hormigueo en su cuello, y sintió un perfume familiar.

-Yamila...

 La voz de un chico la llamo. Era familiar, y pensó que si alguien susurraba su nombre con esa voz, seria el chico de enfrente. Fede. Entonces ella levanto la cabeza de golpe y lo vio parado ahí, mirándola. Con una estúpida sonrisa en su rostro, y ella no podía estar mas roja. "Doble mierda..."

-Eeeh hola Fede....-Logro decir con un susurro.
-Yami! Aquí tengo el café con leche...- Esta vez fue Ezequiel quien la llamaba de detrás suyo. Yami se dio la vuelta y le sonrió, agradeciendo la distracción, Si bien Zaque no era feo, obvio no, Fede era el que la volvía un manojo de nervios.
-Gracias Zaque...- Comenzó a tomar un sorbo de su café, no antes de ver una especie de mirada asesina que Zaque le envió a Fede. Pensó ignorarlo, por lo que estaba por despedirse del "desconocido" cuando él beso su mejilla.

 Lo miro enseguida, con los ojos abiertos de par en par. "Eso no se hace!" Pensó: "Se suponía que tiene novia y somos desconocidos!". Dio gracias a Dios que su celular sonara en ese momento. "Barby! Por una vez me salvas!". Contesto sin mas, y volvió a darse la vuelta, enfrentando a un Fede que estaba un poco,  muy, cerca. No apartaba la mirada de Ezequiel.

-Bueno... Fede, fue un gusto verte otra vez, tengo que irme. Lo siento. Gracias Ezequiel.

 Se fue sin mirar a ninguno de los dos. No podía, sentía que pronto le saldría humo de las orejas. "Bien, hora de irse a ver anime con Barby. Eso es bueno y normal, eso no te hace parecer un tomate andante." Siguió bebiendo su café, aun sintiendo un rose leve en su boca, mejor dicho, en sus labios.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Suertuda Yami (Con cariño, tu Sobri)

Yami estaba aburrida. Estaba lloviendo y veía como las gotas de lluvia golpeaban su ventana que daba a la calle. Era un domingo sumamente aburrido. Podría estar estudiando, o viendo alguna cosa por Internet, pero eso simplemente era algo que consistía en moverse, y ella no quería moverse. Estaba bien donde estaba, acostada en el sillón que estaba en la sala. Comenzó a dormirse, cuando escucho ruido de rasguños y llanto. Se molesto, quería dormir. Trato de ignorarlo, pero no podía, parecía que ese ruido quería seguir molestando. Llegado a la quinta vez, se levanto de entre las mantas en las que había estado acurrucada y fue a la puerta de entrada de su departamento. 
 Al abrir la puerta había un cachorro todo mojado y con cara da miedo mirándola desde abajo. Yami se quedo quieta, eso le parecía muy raro. A pesar de que la puerta estaba abierta, el animal no entraba, era como si esperara que ella le de permiso para entrar. Cuando Yam se arrodillo para verlo, tenia puesto un collar, pero no tenia ninguna identificación. El perro lloro, y Yam pensó: "Bueno, sera divertido cuidarlo un rato, no? Podría tenerlo hasta que venga alguien a buscarlo, o algo".
 Lo alzo y cerro la puerta. Luego lo llevo a la cocina y busco que darle de comer. Lo único que encontró fue un poco de pollo, por lo que se lo sirvió, junto con un poco de agua y leche. El perro se lo comió todo, todo. Yami se rió, divertida. Era muy tierno. Después lo llevo al baño y le dio un baño de agua caliente, para después secarle y llevarlo al sillón con ella para ver alguna película, o algo. Era tranquilizador tener algo de compañía. Sin saber como, se durmió enseguida.

 * * *

 La despertó el ruido de golpes en su puerta, no eran fuertes, pero si insistentes. El perrito estaba durmiendo a su lado, por lo que se levanto sin moverlo y se dirigió a la puerta. 

-Va, va...

 Sinceramente no quería levantarse, pero si quería seguir durmiendo tenia que detener los golpes. No se fijo quien era, simplemente abrió la puerta. Y enseguida quiso cerrarla y tratar de arreglarse o algo. Frente a ella había un chico alto, de pelo negro, piel tostada y super..... Lindo. Su cara parecía preocupada pero decidida. Una cara muy decidida y linda. Yami sintió que su cara se ponía roja. "Mierda...." pensó.

-Disculpa, me llamo Federico. Soy un nuevo vecino de en frente, me mude hace algunos días. Veras, tengo un cachorro, en realidad no es mio, es de mi hermana pero ella me pidió que lo cuidara mientras ella no estaba. El problema es que hoy salí a comprar con él, hasta que se escucho un fuerte trueno debido a la tormenta, y él salio corriendo hacia acá. Pero no pude seguirlo enseguida, pero estoy seguro de que volvió a este edificio. Y me preguntaba si lo viste....

 Cuando termino de hablar parecía que le faltaba el aire, lo cual le dejaba las mejillas rojas y aun mas.... Hermoso. Yami se rió un poco, pero le dijo que espere. Ella volvió a entrar a su departamento y busco el cachorro aun dormido entre sus brazos, luego volvió con su  vecino. A él se le ilumino la cara de felicidad al verlo.

-Cuando trataba de dormirme hace un rato, escuche que rasguñaban la puerta. Por lo que me levante a ver y resulto ser él. Tranquilo, ya lo alimente y le di un baño caliente, creo que es un perro feliz.

 Yami le explico mientras le entregaba al perro. Su vecino daba un par de saltitos en su lugar por lo feliz que estaba. En un momento dado Fede la abrazo de la nada, lo cual la dejo muy sorprendida.

-Gracias! Muchas gracias! Mi hermana me hubiera matado si descubría que algo malo le pasaba a Pulgas. Como puedo devolverte el favor?

"Me dejas tocar tus abdominales que seguro tenes?" Pensó en preguntarle Yami, pero borro ese pensamiento enseguida.

-Emmm por ahora con nada. Quiero dormir un rato ahora, mañana tengo clases en la facultad. Por lo que, podrías pagarme con una taza de café algún día?
-Me parece bien, gracias otra ver....
-Yamila, pero me podes decir Yami.
-Gracias- Fede se le acerco para darle un beso en la mejilla y antes de separarse, le susurro en el oído-... Yami.

 Él se fue dejándola completamente perpleja en el lugar. Podía sentir como enseguida su cara se ponía roja. Cerro los ojos y se tapo con una mano media cara. Luego entro por completo al departamento y cerro la puerta.

-Bueno Yamila, por lo menos sabes que tenes un vecino sexy.

 Y así, se fue a tratar de dormir; sin conseguirlo realmente, debido a que se imaginaba a un chico sexy con excelentes abdominales que vivía enfrente. 

miércoles, 29 de octubre de 2014

Inspiración...

Me encontraba medio dormida mientras tomaba mi café con leche. El calor que había dentro de la cafetería no hacia mas que adormecerme. La mañana estaba nublada y con frió, dentro de poco llovería, lo sabia. Sonreí, por que me gustaba, la lluvia, el frió... Me relajaba. Suspire, me sentía con muchísimo sueño, esto me pasaba porque la noche pasada me desvele leyendo un libro. Pero no podía hacer nada, leer era mi droga.
 Mire mi cuaderno de dibujo, la hoja en blanco, sin ninguna linea echa. Suspirando, mire las nubes grises que se movían sobre el cielo. Se suponía que tenia que dibujar a un desconocido de tarea. Era un ejercicio para mejorar la velocidad, observación y detalles que uno podía obtener en tan poco tiempo. No era difícil, por lo menos para mi. El problema era que soy alguien un poco... Superficial cuando se trata de dibujar a personas desconocidas. Tienen que llamarme poderosamente la atención, tienen que hacer que algo de interés se despierte en mi.
"Soy tan complicada..." Volví a suspirar mientras tomaba otro sorbo del café con leche a medio terminar. Mire alrededor, a las pocas personas que estaban en ese lugar. Cada que venia a estas horas, estaba mas lleno que lo que estaba ahora. Suponía que era por el frió, o la lluvia que estaba por venir. Escuche la puerta del negocio abrirse tras de mi, no me di la vuelta, mi atención estaba fija en la hoja. Aun no sabia que hacer, iba posponiendo esta tarea durante dos semanas, tenia que hacer algo, hoy se entregaba si o si. 
El ruido de gente hablando casi me distrajo de mis pensamientos, pero solamente algo. Mire nuevamente a las nubes, tal vez ellas tuvieran la respuesta, no lo se. Las personas que pasaron a mi lado se habían sentado a la mesa que estaba frente a mi, aunque no lo crean, uno aprendía mucho solo escuchando. Aprendía a distinguir algunos movimientos sin mirar. La risa de una chica llamo me atención, era un poco... Histérica-nerviosa. Levante una ceja sin mirar, apreté mis labios para no reírme en voz alta. Cuando no escuche una respuesta por parte de la otra persona que la acompañaba, sino mas risita de esas, quise reír mas fuerte. Rápido tome la taza y di un sorbo. "Me voy a ir al infierno..." pensé. 
 Al levantar la mirada con la taza aun entre mis manos, casi deje que se me cayera. Quise, de verdad que quería, ocultar mi asombro. De verdad lo digo, pero no pude. El chico que estaba a poca distancia de mi era tan... Hermoso. Sentí mi cara ponerse roja, no me gustaba esa sensación. Y aumento mas cuando él me miro, directo a mis ojos. Apreté mis labios, tragando duro. Quería apartar la mirada, pero era como si algo sostuviera mi cara para que no pudiera dejar de verlo. Tenia el pelo castaño claro, casi rubio, un poco largo provocando que se ondule. Sus ojos claros. Un poco de barba y en sus labios bailaba una pequeña sonrisa. Mi corazón empezó a latir mas rápido. Deje la taza sobre la mesa para evitar que la tire o algo. Instintivamente agarre mi lapiz y goma de borrar, mi mano comenzó a moverse por si sola mientras dibujaba. Aun sin apartar la vista de él. 
 El deseo de plasmar sus fracciones eran grandes, necesitaba quedarme con un recuerdo. En ese momento una chica delgada, de pelo castaño claro, se sentó frente a el. Tapándome la vista. Supuse que era "risitas-locas". Quise tirarle algo, pero la pequeña interrupción logro hacerme entrar en razón. Mire lo que había dibujado, solamente era el contorno de su rostro. Suspirando mientras sonreía un poco, seguí dibujando. No sabia cuanto tiempo había pasado, suele pasarme cuando me concentro demasiado. Volví a la realidad cuando mi celular sonó. Lo tome y active la pantalla para aceptar la llamada. Era Mina, mi mejor amiga quien solía llamarme siempre media hora antes para recordarme que teníamos clases. Si, suelo ser así de distraída.

-Molly, tienes aun media hora antes de que llegue el profesor. No recibiste mi mensaje? Tienes suerte que avisaran que se retrasaría cuarenta minutos. Apúrate!
-Que!?- Mire el reloj en mi muñeca. Eran las diez en punto, se suponía que a esta hora tendría que estar ya en clases. Iba a responderle a Mina cuando ella corto.

 Mire la pantalla del celular, luego al dibujo. Estaba echo. No trate de mirar al sitio donde estaban la chica y el chico. Sabia que estaban allí, y sabia que me habían visto cuando grite de asombro. Junte mis cosas rápidamente, deje propina y tome mi bolso. Antes de salir por la puerta e irme revise que tuviera todo, note que faltaban mis llaves. Estaba por volver a la mesa cuando al darme la vuelta, me choque con alguien. 

-Perdón...-Me disculpe, mirando hacia arriba. Era el chico de antes, a mi cara llego el calor. "Mierda... Esto es tan vergonzoso".
-Esta bien...- Él tomo mi mano y la abrió-. Tus llaves.
-Emm eh... gracias...-Cerré la mano y tome el valor para mirarlo. Esto hacia que mi corazón no deje de latir. Lo mire, le sonreí. Él pareció asombrado un momento, pero su sonrisa demostró que estaba feliz.

 Me di la vuelta y me fui, necesitaba llegar a tiempo. Me puse los auriculares antes de ir hacia la parada del bus. Cuando llegue al colegio, no podía sacar la sonrisa tonta de mi cara, a pesar del sermón de Mina.

lunes, 27 de octubre de 2014

Parte III: Una Parca un poco... Sexy - Cap. 8

Cuando despertó, Cassy logro distinguir las sombras que formaban las cortinas de su cuarto. Se quedo viendo la leve luz que comenzaba a hacerse mas fuerte. Todo su cuerpo le dolía, muchísimo, por ese motivo no se atrevía a moverse. Lo hizo solamente cuando sintió algo caliente envolver su cintura Cuando se dio la vuelta de apoco descubrió a Michael durmiendo lo mas normal, parecía estar soñando algo porque murmuraba. Cassy decidió levantarse e irse antes de que comenzara a llorar nuevamente. Una vez fuera de la cama, camino como pudo fuera del cuarto y luego hacia el baño que se encontraba en el cuarto de invitados. Llegando dentro del cuarto de baño, se miro al espejo. Y no le gusto lo que veía.
 Todo el lado de su cuello donde Cerberus había incrustado sus dientes estaba resquebrajado, con huecos donde habían mordido los dientes. Uno de los lados de su cara estaba casi igual, excepto por el echo de que no había huecos. Se miro los brazos y manos, por suerte no estaban de ese modo. Suspirando, decidió darse un baño. Mientras comenzaba a desvestirse, puso a llenar la bañera. El agua estaba sumamente caliente, eso era porque desde hace un tiempo había comenzado a no sentir el calor, el frió era una constante. Una vez desvestida, se metió dentro de la bañera, disfrutando el calor del agua.
 Una vez que el calor le hacia sentirse viva otra vez, cerro los ojos, dejando caer la cabeza hacia atrás.

-Que... mierda hice...?- Pensó en voz alta, sintiendo por fin el echo de que se sentía devastada.
-Aceptar un trato que ayudara a tus amigos?- Le contesto una voz muy familiar a la de ella. Cuando levanto la mirada se encontró con la mirada de una especie de copia de ella. Nada mas que Cassy nunca usaría vestimenta tan coloridas o floreadas como usaba su "clon". Ni tampoco unos lentes estilo hipster,

 Mirando a otro lado, le contesto, o se contesto no sabia. Lo que si sabia era que estaba alucinando, y esa persona no era real, y toda la conversación en realidad estaba en su cabeza. Se daba cuenta recién ahora lo mal que estaba.

-El problema en realidad es que no se que fue lo que acepte. Cerberus dijo que seria el comienzo de algo, pero no se a que se refería.
-Puedo decirte que no tendrías porque preocuparte, todos van a estar bien, no? Vivitos y coleando, nosotras no. Como siempre.
-Sabes? Creo que esto es un poco egoísta, no lo se... Se siente como...
-No lo digas, por favor. Se perfectamente a que te refieres, supongo que en la época en la que estuvimos con Maria y Magdalena fue peor que este. Lo que cambia es que antes habríamos buscado el suicidio solo para liberarnos de la ausencia de las dos únicas amigas que tuvimos de verdad. Ahora solo esperamos a nuestra muerte para que ellos estén bien, y si eso alivia nuestro dolor, bienvenido sea.
-Puedes, o podemos, pensar eso, pero no esta bien, yo... Nunca pensé que esto, todo esto, terminaría como lo hizo. Yo quería seguir teniéndolos de amigos, quería que sigamos siendo un buen grupo de amigos. No quería que me terminen odiando....

 Ella, la Cassy que no estaba en el agua caliente de la bañera, se sentó en el borde de la bañera. Acariciando el agua, esta no se movió. "De verdad llegaste a volverte una loca que crea amigos imaginarios iguales a ti, Cassandra. Caíste muy bajo..." pensó, sonriendo tristemente.

-No creo que ellos nos odien. Simplemente creo que... Ellos avanzaron, y nosotras nos quedamos en una encrucijada sin saber que hacer con nosotras mismas. Sin saber que hacer con el mundo. Ellos son buenos chicos, y me refiero tanto a Loki, como a los griegos y los cristianos. Nosotras somos el problema, lo sabes. Si no fuera por la tendencia que tenemos de ocultar lo que sentimos, de no hablar cuando es necesario, de simplemente observar y nunca actuar, es obvio que terminaríamos como lo hicimos. Bueno, como lo haremos.
-Como lo hicimos, esto- Se apunto a ella misma con un dedo las grietas de su cuello- No es estar viva. Me siento como una muñeca que espera convertirse en polvo. Es como si el reloj de la vida explotaría en cualquier momento. Me hubiese encantado tener aun mis recuerdos mas vividos de antes, pero... Simplemente se vuelven cada vez mas borrosos. Apenas recuerdo a...

 Se detuvo antes de decir su nombre. El nombre del Arcángel que robo su corazón.

-Solo el recuerdo de esa sonrisa tan resplandeciente, su mirada amable y hermoso...- Continuo su otra yo. Ambas temblaron por el recuerdo de haber sido, por un tiempo, la receptora de esas sonrisas y miradas. Cassy pensó entonces en el otro Arcángel durmiendo en su cuarto-. No se que haremos con él, Cass. Lo único que puedo decirte es que no es bueno seguir estando a su lado, sabes que el sentimiento de traición es fuerte. Ademas están esas vampiras brujas, tenemos que matarlas. Y no vamos a recibir ayuda de ninguno.
-Podríamos usar algunos hechizos y pociones que tenemos guardados... Eso nos dará la fuerza suficiente para encontrarlas e ir matándolas de a una...-Razono Cassy mientras suspiraba y se hundía un poco mas bajo el agua.
-El problema seria la vidente, pero... Ya estamos mas muertas que vivas, un pequeño o grande error no importa.

 Cassy volvió a suspirar y luego se hundió por completo en la bañera, mojando su pelo y cara por completo. Una vez bajo el agua, abrió los ojos, sintiendo que comenzaba a perder el oxigeno de a poco. No trato de subir a la superficie cuando sus pulmones comenzaron a arder, simplemente tomo una bocanada de agua, como si respirara. Y sorprendentemente, logro hacerlo, logro respirar. Estando bajo el ahora tibia agua, pensó que tal vez era por su falta de órganos, si es que no los tenia. No lo sabia, mas que nunca todo era raro ahora. Cerrando los ojos pensó en Michael, se pregunto porque había sido capaz de arriesgar su libertad por la mama de Mia. "Claro que lo haría, tuvo una hija con ella, o no? La verdadera pregunta seria: Hubiera echo lo mismo por nosotras?" Si pudiera llorar debajo del agua, ahora mismo lo estaría haciendo.Aun así se contuvo, quería dejar de llorar, de una vez por todas. A lo lejos escucho el sonido de un timbre sonando. Trato de ignorarlo y seguir  en su lugar de paz, pero sonó una y otra vez sin detenerse. Salio a la superficie solamente porque no quería que Michael despertara y tener que hablar con él. No estaba enojada, de verdad. Simplemente la decepción era muy grande y dolia. Luego de pasar sus manos por su cara apartando un poco el agua, miro a su alrededor. Su otra yo estaba leyendo un libro sentada sobre la tapa del inodoro. Salio del todo del agua, ignorándola, y se puso una bata. Cuando salio del baño la vio aparecer por cada esquina que pasaba, supo que no desaparecía tan fácilmente. Llego a la puerta de entrada cuando comenzaron a golpear la puerta.  Si tuviera sus sentimientos bien ordenados o "vivos" por lo menos, estaría sumamente feliz de abrir la puerta y despotricar contra la persona del otro lado. Pero solamente abrió la puerta sin mas, y no se esperaba ver al sujeto frente a ella, no porque lo conociera, simplemente porque....
 Era hermoso. Alto, de pelo oscuro un poco largo y revuelto, de un tono de piel neutro, ni muy morocha, ni muy pálida, bajo su remera ajustada se destacaban unos fuertes músculos. Sus jeans se ajustaban perfectamente en sus estrechas caderas. En ese momento Cassy se olvido de sus problemas, y comenzó a temer que estuviera babeando, por lo que se paso la mano por el mentón.

-Emmm bueno, con esta apariencia te podría dejar tocar mi puerta y timbre el tiempo que quisieras....-No sabia que había hablado hasta que él le dio una sonrisa de medio lado.

 Antes de que él diga algo, su "otra yo" apareció detrás de él. A pesar de tener el ceño fruncido, la mirada con la que se lo comía no se podía ocultar. Cassy2 la miro y le dijo:

-Ten cuidado, es una parca...

 Cassy miro al sujeto otra vez. Por su mente paso el echo de que Cerberus tal vez estaba metido en esto, pero aun así no entendía porque alguien que estaba tan bueno.... Digo, que hacia tan buen trabajo matando gente estaba allí. Cassy cambio su expresión a la mas inexpresiva que tenia, y volvió a mirarlo.

-Que quieres?
-Tocar tu timbre...- Él le respondió sin mas, con una sonrisa picara en los labios. Si Cassandra hubiera tenido sangre en sus venas, ahora estaría mas roja que nunca. Su garganta se seco de pronto, carraspeo, miro hacia otro lado y luego lo volvió a mirar, levantando una ceja. Pareció que esto le divirtió a él, porque sus sonrisa se hizo mas ancha-. Cerberus me dijo que venga a conocer a mi nueva compañera de trabajo...

 Por alguna extraña razón su mente comenzaba a trabajar mas rápido en cuanto dijo esa oración. Un millón de posibilidades aparecieron en su cabeza al tratar de descubrir el origen de esas palabras. Hasta que las mas imposible pareció la correcta.

-Vas a tomar mi alma cuando me muera, no? Cerberus se quiere asegurar que no me escape o algo...- Cassy sonrió de un modo triste, y él lo noto. Y no le gusto. Cassy se hizo a un lado, dejandole el paso libre para que entre. Una vez que lo hizo Cassy lo guió al cuarto de invitados para que ella pudiera cambiarse. Sinceramente no le importaba que la viera desnuda, de echo... Lo quería. "Borra ese pensamiento, borralo! Este tipo va a matarte dentro de poco asi que: No!" Luego de tomar una muda de ropa de uno de los cajones de la cómoda, fue a cambiarse detrás de un biombo que había en el cuarto.
-Como lo supiste...?- Le pregunto él.
-Era algo obvio e improbable a la vez, no estaba segura, por lo que supuse que era de ese modo...- Una vez la ropa interior puesta, se puso los pantalones. Iba a ir por la remera cuando la voz del sujeto, esa profunda y áspera voz, le contesto muy cerca.
-Pensé que eras la supuesta: Gran Bruja del mundo sobrenatural. Pensé que lo habías visto venir.
-Para que sepas, perdí ese titulo hace muchísimo tiempo- Se dio la vuelta aun sin ponerse una camiseta manga larga negra. Él estaba ahí, mirando las marcas de grietas de su cuerpo. Parecía disfrutar la vista a pesar de que su cuerpo este destruido-. Aunque no lo creas, la deducción es mas fácil. Creo...- Se rió, algo que no hacia muy seguido y eso pareció que hizo brillar los ojos de él. Paso por su lado para buscar sus zapatos luego de ponerse la camiseta.
-Nunca pensé que serias de este modo.... No quiero....- Él lo había susurrado, pensando que ella no lo escucharía. Cassy lo dejo pasar, no quería que su corazón vuelva a latir de ese modo. Las sensaciones que pasaron por su pecho fueron iguales que las que le provocaba tanto Michael como Gabriel. Y sabia perfectamente como les fue con ambos.
-Puedo preguntarte tu nombre?- Le pregunto ella. Mientras se se ponía unas botas altas. Amaba las botas.
-Aaron... Tengo que admitir que el tuyo es muy conveniente conociendo el mito y lo que... Fuiste.
-Si, el karma es una perra. O lo que sea. Un gusto conocerte Aaron...- Cassy se paro frente a él y le tendió la mano. Él la tomo con decisión, y su apretón de manos duro mas de lo que uno normal seria. A ella no le importo, sentía como si su piel se calentara por todos lados con los dedos de él en su mano. El frió se había ido- Cerberus solo te encargo ser mi niñera, no? Puedo usarte para otra cosa?
-Puedes usarme como quieras, bebe...- Tenia una sonrisa muy picara en su cara. Lo que a Cassy la hizo sonreír aun mas.
-Ayúdame a cazar brujas...

lunes, 29 de septiembre de 2014

Parte III: Pacto - Cap. 7

 El inframundo seguía siendo a como ella lo recordaba, aunque en vez de escuchar el grito de miles de almas siendo torturadas, se escuchaba música estridente de metal. Cassy arrugo la nariz al escuchar los gritos sin sentido que daba el supuesto "cantante" de sea la banda que sea. Miro a Loki que estaba al lado de ella, el cual sonreía con agrado. "Supongo que en algo se parecen..."
 Loki soltó su mano, se paro frente a ella, de algún modo viéndola con una sonrisa triste y a la vez no. Como que lamentaba todo esto, pero como si no le quedara de otra en aceptarlo. Cassy le sonrió, para ella era fácil sonreír y ocultar lo que le preocupaba, lo vivía haciendo desde que despertó hace mucho tiempo en ese oscuro bosque donde Cain la había encontrado.

-De verdad eres el único que conoce que voy a morir?
-Bueno, creo que si. Aparte de Las Moiras. Supongo que el que hayas sido alguien con mucha libertad cuando eras bruja, ahora te vuelve alguien sin importancia para aquellos que siempre te tuvieron cerca... Sin ofender...
-Tranquilo, digamos que de algún modo me lo esperaba- Volvió a sonreír, ocultando el dolor que sus palabras le provocaron-. Adiós Loki, cuida a Baldr.

Él tomo su mano y beso el dorsal de esta, emitiendo una sonrisa triste.

-Adiós Cassy....

 Y sin mas desapareció. La dejo a ella con, la ahora, música sin escucharse. El lugar estaba apenas iluminado por un fuego azul que formaba un camino hasta un gran portón negro con unos diseños góticos. Cassy se acerco, haciendo eco el ruido de sus zapatos. Estaba por llegar a tocar el picaporte cuando algo la tomo por la cintura y de pronto se vio transportada a otra habitación. Se encontró frente a un chico sobre ella, mientras ambos estaban sobre un sillón. El chico le sonreía con una gran sonrisa, su pelo era de un castaño-colorado. Tenia un piercing en la base de la nariz, su oreja derecha también estaba perforada. Cassy se lo quedo viendo, esa clase de posición no le era cómoda para nada, mas teniendo a un completo desconocido sobre ella, por lo que puso ambas manos sobre su pecho y trato de alejarlo.

-Tranquila Cassandra, soy yo. Cerberus...
-Me importa un comino quien seas, pero podrías salir de encima mio, esto es incomodo recordando que solo te vi una vez en toda mi existencia...
-De acuerdo...

 Él se levanto y le tendió una mano para ayudarla a sentarse. Cassy acepto la mano que le tendía y luego miro a su alrededor. Estaban en una especie de... Lujosa oficina. Volvió a arrugar la nariz, esto era muy normal en comparación al echo de que se encontraban en el Inframundo, o así esperaba que fuera. Vio al chico de unos veinti-tantos ir a un escritorio y tomar asiento, indicándole que se acercara. Cassy poniéndose de pie se dirigió frente a él, sentándose en la única silla que había frente a ese gran escritorio. Unas frutas aparecieron sobre el escritorio sobre bandejas de plata. Sinceramente le llamo mas la atención el brillo que emitía la bandeja donde estaba la comida que otra cosa. Tenia que admitir que la plata era su debilidad, le parecía la cosa mas hermosa que se haya creado, claro, aparte de las piedras preciosas. Era una chica cara. Cerberus tomo una uva y se la comió, mastico lentamente y le sonrió.

-Cortaste tu pelo, te queda lindo...

 El que su cara se haya puesto roja no tenia nada que ver con ese cumplido. La verdad es que ninguna de las personas que la vieron últimamente después de mucho, había dicho algo al respecto. Luego de que había vuelto del "Loquero" y Cain la despertara, había cortado su pelo en un intento de empezar de nuevo, de sentirse renovada. Pero francamente no había parecido funcionar. Bajo la mirada a sus manos, y solo las miraba a ellas cuando contesto:

-Gracias...-No supo que mas decir, que le hagan halagos, mas un completo extraño, la ponía incomoda. Cain siempre jugaba con ella en ese sentido, por lo que estaba acostumbrada a que sus amigos lo hagan, pero no desconocidos-. Sabes que no comeré nada de lo que hay cérvido, no?
-Lo se, pero en algún momento vas a probar esta deliciosa fruta... Y bien? Vas a preguntarme como hice para convertirme en El Jefe?
-Así es como te llaman ahora? Me gustaba cuando te decían Perro Guardián...
-Por favor, no lo hagas. Tengo forma humana ahora, no soy un perro.
-Entonces que sea "El Guardián", mejor?
-Me da igual, supongo que esta bien.
-Bueno, como llegaste a esto? Se supone que solamente te di forma humana, ninguna otra cosa que no quisieras.
-En realidad, después de convertirme en humano note habilidades que no sentí que tenia cuando era un gran perro negro. De a poco logre dominar todo. Persefone quedo libre, gracias a mi, de permanecer en este lugar. El único inconveniente es que tiene que dejar su corazón en este lugar cada seis meses así el ciclo de las estaciones sigue. Por eso ya no es la Reina del Inframundo y Hela se encarga del antiguo trabajo de Persefone. 
-Pero no entiendo, porque esperar hasta ahora?
-Porque ahora estas a mi alcance...

 Cassy lo miro extrañada. Eso no tenia ninguna lógica, de verdad. 

-A que te refieres...?
-Mira, se que llegaríamos a esto- Tomo un paquete de cigarros que había aparecido al lado de él y luego se acomodo en su cilla reclinable para fumar-. En el momento en que pisaste este lugar, supe que morirías. Y me refiero que supe esto cuando viniste a ayudar a Persefone. De algún modo, tienes un imán para los seres sobrenaturales. Y ahora vienes a buscar a un arcángel que antes te odiaba por haber juntado a su hija con otro arcángel, del cual tu estabas enamorada. Ahora ese Capitán Comandante del ejercito de los Cielos esta encerrado en un calabozo debido a que trato de evitar que el alma de su antigua esposa termine en el infierno... Por suerte ellos te conocieron, no? Por suerte las personas que consideraste alguna vez amigos, o conocidos, te tienen, no? Ya que darías cualquier cosa con tal de protegerlos...- El cigarro que fumaba estaba por la mitad. Cerberus la miro con una ceja levantada.
-Podrias hablar claro, por favor? No entiendo que tiene que ver el echo de que ayudaría a las personas que quiero en todo esto- Cassy sabia que escucharía algo que no le gustaría, lo sabia.
-Hablo de que cometiste un error, Cassandra. Un gran error- Apago el cigarro en un cenicero y luego prendió otro-... La sucubo que uniste a Cain y a Abel, no era una sucubo cualquiera. Ella buscaba que hicieras eso, que le dieras una oportunidad de poder visitar El Paraíso y lograr diluir todo el Gran Ejercito. Si no fuera por mi, tus amigos, todos ellos, estarían muertos...

 Cerberus le sonrió, y Cassy solo pudo ponerse en pie y alejarse un poco. Esto no podía ser verdad, ella no cometía errores, ella no pudo haber puesto la vida de todos ellos en peligro. Quería protestar, pero las palabras se atascaron en su garganta, provocandole un escalofrió. Por alguna razón comenzó a sentir como su cuerpo tenia nuevas rupturas.

-Veras, Cassy, tienes que preguntarte esto nada mas: Por que Uriel o Lilith no mencionaron, ninguno, que fue lo que paso con Cain y Abel? Por que actuaban lo mas normal como si el hechizo que le colocaste a los tres nunca existiera?- Las preguntas del nuevo Rey del Inframundo tenían validez, eran preguntas obvias que no se le habían ocurrido-. Te diré porque... Por que borre sus memorias, todas con respecto a esos sucesos. Me deshice de la sucubo y solo implante el echo de que ustedes se pelearon por un X motivo. 
-Se supone... Se supone que tendría que haber visto algo si fuera así, o no? Era una bruja!
-Tu misma lo dijiste, eras una bruja. El problema es que, en realidad, habías comenzado a perder tus poderes luego de salir del "Loquero" de tu mente. Habías comenzado a morir desde ahí. Pero sabes, también, hay ciertas cosas que nadie tiene porque saber- Cassy apretó fuertemente sus manos en puños. Queria llorar, de verdad lo quería. Casi había matado a sus amigos por tratar de ser alguien útil, alguien de ayuda. Mordió fuertemente su labio inferior-... Ellos siguen marcados para morir, mi querida. Ellos en realidad tienen que morir... 
-Que es lo que quieres a cambio? Cual es su precio para que vivan?- Su voz no podía ser mas fuerte del susurro que le salio. Estaba luchando con las ganas de romper algo. Cerberus sonrió.
-Tu alma...

 Una voz gruesa y áspera le susurro en el oído, provocando que levante la mirada y encontrarse con Cerberus frente a ella, muy cerca. Cassy frunció el ceño, aun no entendía porque estaba empeñado en conseguir su alma.

-Por que?
-Muy fácil, debes saber que ahora también soy jefe de La Muerte, no? Bien, estamos planeando algo grande! Bueno, mas bien yo lo hago. Él sigue ordenes. Y tu, mi querida princesa, vas a ser el comienzo de eso.
-Si acepto darte mi alma, Michael esta libre también?- Cuando Cassy pregunto no lo miro a los ojos, ya que estos demostrarían lo cerca que estaba por quebrarse.
-Por supuesto... De verdad serias capaz de venderme tu alma, a mi, el nuevo Rey del Infierno y jefe del ejercito de La Muerte, con tal de salvar a tus viejos amigos?- Cerberus se acerco hasta quedar muy cerca de Cassy, dejando sus rostros a centímetros. Sus ojos brillaron en un rojo sangre, logrando acelerar su pulso-. Serias capaz de morir por los que una vez te traicionaron, te abandonaron y por el que nunca te considero una amiga?

 Un débil sollozo se escucho en esa gran oficina, prueba de que las lagrimas querían salir y derramarse por las mejillas de la ex-bruja. Pero no dejo que esto pasara, lloraría en su debido momento. Ahora era momento decidir que haría. Aunque claro, no necesitaba pensarlo mucho. Estaba por dar su respuesta cuando Cerberus volvió a hablar.

-Sin importar las consecuencias...?- Fue dicho en un tono de voz muy bajo, casi intimo, ya que seguían muy cerca. Él ahora la tomaba por la cintura, y la miraba con suma preocupación y miedo. No sabia por que pero esto fue lo que logro al final hacerle llorar.
-Si, sin importar que... Acepto...- Lo había dicho mas alto de lo que pensó que le saldría. Y enseguida el nuevo rey sonrió.

 Su boca se convirtió en el hocico de un lobo, el cual comenzó a gotear baba. En un rápido movimiento se abalanzo a su cuello, ese lugar donde se encontraba la unión del cuello con el hombro, mordiéndola fuertemente. Escucho como la porcelana se rompía bajo el fuerte apretón. No pensó que sangraría, ya que pensaba que no tenia sangre, hasta que un liquido caliente y espeso comenzó a caer por su espalda y pecho. Quiso alejarlo, pero en cambio acerco mas a ese hombre mitad lobo. Él la abrazo mas fuerte, hundiendo sus uñas en forma de garras en la piel de porcelana de Cassy. No le dolía, pero de algún modo esto le parecía demasiado erótico. Sintió en ese momento como si algo dentro de ella, una tira larga y fina de su alma, salia de ella, yendo a Ceberus. La boca de él volvió a la normalidad, lamiendo la herida. En ese momento comenzó a sentirse débil, demasiado. Él la tomo entre sus brazos, y la miro a los ojos. 

-Por fin tu alma es mía...- Sonreía de un modo sádico, y luego se relamió los labios aun manchados de sangre.

 Cassy veía todo borroso, sintiéndose en un mundo sub-real. Comenzó a dormirse mientras él la llevaba a algún lugar. Su ultimo pensamiento antes de caer por fin dormida, fue Michael, y todos sus viejos amigos. Las personas que ella quería, una lagrima cálida bajo por su mejilla fría.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Parte III: Perdiendo un amigo - Cap. 6

 Cassy estaba con Shirogane y Loki en su cuarto. Habían subido allí a tratar de conversar tranquilo los tres. Aparte de que le había pedido a Loki que arregle su espejo. Ella se encontraba en medio de la cama mientras veía mano completamente sanada. No sabia que podía "robar" energía de otras personas, esto la hizo pensar que cuando estuvo con Lilith y Uriel no fue así, o por lo menos no lo sintió. Miro a Shirogane que estaba leyendo unos documentos sentado en uno de los sofás que tenia en su amplio dormitorio, en realidad ea una carpeta bastante rellena. Loki se encontraba al lado de ella jugando con su celular, aun así Cassy no aparto sus ojos de esa carpeta. Algo le decía que le incumbía.

-Que leer Shiro?- Le pregunto, no podía mas con su curiosidad.
-Tu expediente medico...- Fue lo único que dijo sin levantar la mirada de su lectura.
-Tengo.... un expediente medico? Desde cuando?...
-Desde hace una semana que vinimos, como medico nigromante, tengo el poder de ver toda la historia medica de una persona con solo verla o tocarla. Antes no podía contigo porque eras inmortal, pero como no lo eres ahora, puedo verlo claramente.
-Entiendo- Le dijo Cassy , aun así se sintió un poco... Acosada.
 Miro a Loki que aun seguía jugando con su celular. Sinceramente se sorprendía que la tecnología haya avanzado tanto.Pero aun recordaba las visiones que había tenido cuando tenia sus poderes. Aunque no sabia si había sido algo del futuro o del pasado, las cosas que recordaba comenzaba a confundirse con el orden de tiempo. Tenia miedo que al final no supiera distinguir entre el pasado, presente o futuro.
-Bueno, lo único que puedo decirte Cassy, pequeña, es que tengas cuidado. Sinceramente no se como tu cuerpo llego a esto, o como es que puedes sacarnos poderes. Tengo la teoría de que se debe a que tu cuerpo comienza a volverse tan frágil debido a la cantidad de tiempo que lleva con vida, y roba magia o poder por accidente debido a que sabe que tarde o temprano se podría romper.

 Shirogane se puso de pie y se quito los lentes que usaba para leer. Guardo los papeles en un maletín que llevaba.

-Ya te vas?- Pregunto extrañada Cassy.
-Sip, mi querida Luna esta esperándome. Fue un gusto volver a verte Cassy, a ti también Loki, eres divertido. Por cierto Cassy, sobre el caso que investigas.... Lo único que pude averiguar es que se trata de unas tres vampiresas-brujas, beben la sangre de los niños y una vez que los vacían, los convierten en zombies, usándolos como... Sus "juguetes". Una de las tres es una clarividente, por ese motivo antes no podías ver quienes eran. Se esconden en una iglesia cerca del cementerio.
-Como pudiste saber todo esto?- Pregunto incrédula Cassy.
-Te estas olvidando que hablas con un Nigromante, o mejor dicho... El Nigromante. Ademas, los muertos hablan mas si es que les prometes volver a vivir... Claro, nunca esperaron que tuvieran que trabajar para mi...- Una mirada sumamente aterradora apareció en el rostro de Shirogane.
 Enseguida volvió a sonreír, y luego desapareció. Cassy se quedo viendo el lugar donde había estado El Magro Oscuro, le encantaría tener sus poderes y averiguar todo lo que necesitaba saber enseguida, en vez de depender de los demás. Miro a Liki y le sonrió, él no la miro pero aun así sonrió.

-Vamos al inframundo?- Le pregunto él.
-Claro que si, Michael me necesita.
-Esta bien, pero primero quiero que me des un abrazo...

 Cassy lo miro raro, pero aun así se levanto un poco y lo abrazo.

-Por que me pides esto...?- Le pregunto en un susurro. Loki solo la abrazo mas fuerte.
-Por que no fuiste capaz de ver lo que te sucedería? Por que no evitaste esto?

 Cassy lo pensó seriamente, la verdad es que ella ya no recordaba con claridad si alguna vez había visto su propio fin, sus últimos días. Supuso que eso era parte de las consecuencias de haber tenido el poder que alguna vez tuvo, sinceramente no se sentía, o mejor dicho, ya no recordaba esa sensación de haber sido una gran bruja con grandes poderes. Lo único que sentía ahora era la sensación de ser una mas del montón entre los seres humanos, y eso era lo único real para ella ahora. Todo lo demás era como una ilusión, o un sueño. Esto era muy raro para ella, la verdad. No supo como contestarle a Loki, por lo que dijo lo único que pudo ser una respuesta aceptable.

-Por que algunas cosas tienen que suceder. Ya sea que yo lo quiera o no. La muerte es inevitable para cualquiera de nosotros.
-Si así lo piensas tu... Tengo que decirte, Cassy, que esta vez va a ser la ultima vez que nos veamos, o que pueda ayudarte. No es por nada, Cassandra, pero... Yo ya no...-Loki miro a otro lado luego de dejar de abrazarla. Cassy vio la mirada de disgusto y tristeza en sus ojos. Comprendió entonces una visión que tuvo hace mucho tiempo.
-No te preocupes Loki, no me importa que ya no me veas como... Una amiga, si es que de verdad lo fui...- Pudo haber dicho eso, pero sentía que acababan de apuñalar su corazón. Eso dolió, muchísimo-. Se perfectamente que lo único que nos mantenía "unidos", por así decirlo, fue mi hermano.

 Bien, Cassy no tenia un hermano-hermano, pero ella recordaba haberlo tenido, bueno, no sabia definir ese echo tampoco. Verán, hace mucho tiempo, al principio de las vivencias de Cassy, ella tuvo una visión, o un recuerdo, no lo sabia bien. Ella los vio a los tres: Loki, ella y Baldr, su supuesto hermano. Sabia que eran ellos a pesar de que no tenían el mismo cuerpo, o personalidades. Eran muy distintos a lo que ahora eran, y la amistad que tenían en ese momento, eran iguales a la que, mas o menos, tenia ahora con Loki. Loki era amigo de Baldr, pero solo de él. Aunque el dios siempre diga lo contrario. A pesar de tener recuerdos de haber sido una niña y jugar con ellos dos, siempre vio mas la marca de la amistad entre Loki y Baldr, que ella misma y Loki. Ahora era igual, nada mas que Baldr había muerto por una muy mala broma de Loki. Y solo quedaban los dos. El dios del engaño sabia todo esto debido que una vez tuvo cierto recuerdo de un suceso de las visiones de Cassy, por lo que al final le termino contando todo.

-Sabes que--- Estaba protestando Loki, pero Cassy lo detuvo.
-Tranquilo, se como piensas, pero, es mi punto de vista y sinceramente no me importa que trates de cambiarlo, así es como lo veo.

 Ambos se quedaron callados, Loki saco un cigarro de vaya a saber donde y lo encendió. Cassy se concentro en pensar en todo, y en nada a la vez. Fue entonces sintió cierto aumento de su poder, sentía que era una gran cantidad, miro a Loki y quiso sacar ese ceño fruncido que tenia. Busco algo en su modo que logre quitar ese malestar en el dios, y se le ocurrió lo único imposible. Aun así no intento no hacerlo, ella tenia que lograrlo. Cerro los ojos, buscando en donde estaba el alma de Baldr, una vez que lo logro a duras penas, soltando el aire que había contenido, y abrió los ojos en el momento justo que logro traer de vuelta a Baldr. No precisamente termino frente a ellos, pero estaba vivo otra vez. No sabia porque, pero para ella nunca hubieron restricciones de como usar sus poderes, eso le alegraba ahora. Loki la miro enseguida, una mirada sumamente sorprendida la miraba con incredulidad.

-Como lo hiciste!?- Exigió saber.
-Magia?- Pregunto con una voz apenas audible. Sintió su mano partirse un poco, cuando la miro, estaba peor que antes, esta vez toda su muñeca tenia quebraduras. No solo eso, debajo de su ojo izquierdo, y sobre este, sintió una gran quebradura. Loki enseguida toco su pómulo, y la miro preocupado pero luego sonrió.
-Esta bien, solo se partió un poco. Pero, tendrías que dejar de cometer estupideces. Que pasaría si te quiebras por completo antes de ir a salvar al arcángel?- Cassy asintió, y luego se le ocurrió una pregunta que hacerle.
-Que sabes de la situación del Inframundo? Uriel me había dicho que algo no estaba bien.
-Si, bueno...- Le dio una calada a su cigarrilo-. Hades ya no domina ese mundo, se dice que esta encerrado en alguna cárcel en lo mas profundo del lugar. Mi hija, Hela, paso a ser una segundo al mando, ya que Persefone no es mas la Reina del Inframundo. Lucifer, desapareció hace bastante tiempo. El que se hace cargo de todo es Cerberus, es por eso que cuando el alma de la mama de Mia había caído a ese lugar, Michael no pudo hacer nada para salvarla y termino preso. Las reglas no son las mismas, no solo eso. Las Parcas y La Muerte, trabajan para Cerberus ahora. Por eso quiero decirte que no podre traerte de vuelta, en realidad ahora quien entra no puede salir. Yo puedo hacerlo por la conexión con mi hija, pero ahora si una alma humana baja al inframundo, no puede salir.

 Cassy pensó en todo esto, y enseguida se le prendió la lamparita. Se levanto de la cama y fue a su alhajero. Recordaba tener un anillo que Cain le había dado hace tiempo, este tenia el poder de escapar de cualquier dimensión que se creía imposible salir. Como lo había conseguido? No lo sabia pero, era de ella ahora. Encontró el estuche con el anillo plateado y una mariposa de color violeta oscuro le daba color al anillo. Se dio la vuelta ya encontrando a Loki haciendo desaparecer lo poco que quedaba del cigarro, la miro desde donde estaba parado y le tendió la mano. La verdad, ser mas baja que sus amigos no le gustaba, la hacia quedar, para ella, como una niña pequeña, cosa que le molestaba. Guardo el anillo, y aun así tomo la mano de Loki.

-Lista?- Pregunto él, llevándose otro cigarrillo a sus labios. Cassy frunció el ceño.
-Si, pero, tendrías que dejar de fumar, podría hacerte mal.

 Loki largo una fuerte carcajada, antes de hacerlos desaparecer hacia el mundo donde todas las almas corruptas, se iban de "vacaciones" de por vida.