lunes, 29 de septiembre de 2014

Parte III: Pacto - Cap. 7

 El inframundo seguía siendo a como ella lo recordaba, aunque en vez de escuchar el grito de miles de almas siendo torturadas, se escuchaba música estridente de metal. Cassy arrugo la nariz al escuchar los gritos sin sentido que daba el supuesto "cantante" de sea la banda que sea. Miro a Loki que estaba al lado de ella, el cual sonreía con agrado. "Supongo que en algo se parecen..."
 Loki soltó su mano, se paro frente a ella, de algún modo viéndola con una sonrisa triste y a la vez no. Como que lamentaba todo esto, pero como si no le quedara de otra en aceptarlo. Cassy le sonrió, para ella era fácil sonreír y ocultar lo que le preocupaba, lo vivía haciendo desde que despertó hace mucho tiempo en ese oscuro bosque donde Cain la había encontrado.

-De verdad eres el único que conoce que voy a morir?
-Bueno, creo que si. Aparte de Las Moiras. Supongo que el que hayas sido alguien con mucha libertad cuando eras bruja, ahora te vuelve alguien sin importancia para aquellos que siempre te tuvieron cerca... Sin ofender...
-Tranquilo, digamos que de algún modo me lo esperaba- Volvió a sonreír, ocultando el dolor que sus palabras le provocaron-. Adiós Loki, cuida a Baldr.

Él tomo su mano y beso el dorsal de esta, emitiendo una sonrisa triste.

-Adiós Cassy....

 Y sin mas desapareció. La dejo a ella con, la ahora, música sin escucharse. El lugar estaba apenas iluminado por un fuego azul que formaba un camino hasta un gran portón negro con unos diseños góticos. Cassy se acerco, haciendo eco el ruido de sus zapatos. Estaba por llegar a tocar el picaporte cuando algo la tomo por la cintura y de pronto se vio transportada a otra habitación. Se encontró frente a un chico sobre ella, mientras ambos estaban sobre un sillón. El chico le sonreía con una gran sonrisa, su pelo era de un castaño-colorado. Tenia un piercing en la base de la nariz, su oreja derecha también estaba perforada. Cassy se lo quedo viendo, esa clase de posición no le era cómoda para nada, mas teniendo a un completo desconocido sobre ella, por lo que puso ambas manos sobre su pecho y trato de alejarlo.

-Tranquila Cassandra, soy yo. Cerberus...
-Me importa un comino quien seas, pero podrías salir de encima mio, esto es incomodo recordando que solo te vi una vez en toda mi existencia...
-De acuerdo...

 Él se levanto y le tendió una mano para ayudarla a sentarse. Cassy acepto la mano que le tendía y luego miro a su alrededor. Estaban en una especie de... Lujosa oficina. Volvió a arrugar la nariz, esto era muy normal en comparación al echo de que se encontraban en el Inframundo, o así esperaba que fuera. Vio al chico de unos veinti-tantos ir a un escritorio y tomar asiento, indicándole que se acercara. Cassy poniéndose de pie se dirigió frente a él, sentándose en la única silla que había frente a ese gran escritorio. Unas frutas aparecieron sobre el escritorio sobre bandejas de plata. Sinceramente le llamo mas la atención el brillo que emitía la bandeja donde estaba la comida que otra cosa. Tenia que admitir que la plata era su debilidad, le parecía la cosa mas hermosa que se haya creado, claro, aparte de las piedras preciosas. Era una chica cara. Cerberus tomo una uva y se la comió, mastico lentamente y le sonrió.

-Cortaste tu pelo, te queda lindo...

 El que su cara se haya puesto roja no tenia nada que ver con ese cumplido. La verdad es que ninguna de las personas que la vieron últimamente después de mucho, había dicho algo al respecto. Luego de que había vuelto del "Loquero" y Cain la despertara, había cortado su pelo en un intento de empezar de nuevo, de sentirse renovada. Pero francamente no había parecido funcionar. Bajo la mirada a sus manos, y solo las miraba a ellas cuando contesto:

-Gracias...-No supo que mas decir, que le hagan halagos, mas un completo extraño, la ponía incomoda. Cain siempre jugaba con ella en ese sentido, por lo que estaba acostumbrada a que sus amigos lo hagan, pero no desconocidos-. Sabes que no comeré nada de lo que hay cérvido, no?
-Lo se, pero en algún momento vas a probar esta deliciosa fruta... Y bien? Vas a preguntarme como hice para convertirme en El Jefe?
-Así es como te llaman ahora? Me gustaba cuando te decían Perro Guardián...
-Por favor, no lo hagas. Tengo forma humana ahora, no soy un perro.
-Entonces que sea "El Guardián", mejor?
-Me da igual, supongo que esta bien.
-Bueno, como llegaste a esto? Se supone que solamente te di forma humana, ninguna otra cosa que no quisieras.
-En realidad, después de convertirme en humano note habilidades que no sentí que tenia cuando era un gran perro negro. De a poco logre dominar todo. Persefone quedo libre, gracias a mi, de permanecer en este lugar. El único inconveniente es que tiene que dejar su corazón en este lugar cada seis meses así el ciclo de las estaciones sigue. Por eso ya no es la Reina del Inframundo y Hela se encarga del antiguo trabajo de Persefone. 
-Pero no entiendo, porque esperar hasta ahora?
-Porque ahora estas a mi alcance...

 Cassy lo miro extrañada. Eso no tenia ninguna lógica, de verdad. 

-A que te refieres...?
-Mira, se que llegaríamos a esto- Tomo un paquete de cigarros que había aparecido al lado de él y luego se acomodo en su cilla reclinable para fumar-. En el momento en que pisaste este lugar, supe que morirías. Y me refiero que supe esto cuando viniste a ayudar a Persefone. De algún modo, tienes un imán para los seres sobrenaturales. Y ahora vienes a buscar a un arcángel que antes te odiaba por haber juntado a su hija con otro arcángel, del cual tu estabas enamorada. Ahora ese Capitán Comandante del ejercito de los Cielos esta encerrado en un calabozo debido a que trato de evitar que el alma de su antigua esposa termine en el infierno... Por suerte ellos te conocieron, no? Por suerte las personas que consideraste alguna vez amigos, o conocidos, te tienen, no? Ya que darías cualquier cosa con tal de protegerlos...- El cigarro que fumaba estaba por la mitad. Cerberus la miro con una ceja levantada.
-Podrias hablar claro, por favor? No entiendo que tiene que ver el echo de que ayudaría a las personas que quiero en todo esto- Cassy sabia que escucharía algo que no le gustaría, lo sabia.
-Hablo de que cometiste un error, Cassandra. Un gran error- Apago el cigarro en un cenicero y luego prendió otro-... La sucubo que uniste a Cain y a Abel, no era una sucubo cualquiera. Ella buscaba que hicieras eso, que le dieras una oportunidad de poder visitar El Paraíso y lograr diluir todo el Gran Ejercito. Si no fuera por mi, tus amigos, todos ellos, estarían muertos...

 Cerberus le sonrió, y Cassy solo pudo ponerse en pie y alejarse un poco. Esto no podía ser verdad, ella no cometía errores, ella no pudo haber puesto la vida de todos ellos en peligro. Quería protestar, pero las palabras se atascaron en su garganta, provocandole un escalofrió. Por alguna razón comenzó a sentir como su cuerpo tenia nuevas rupturas.

-Veras, Cassy, tienes que preguntarte esto nada mas: Por que Uriel o Lilith no mencionaron, ninguno, que fue lo que paso con Cain y Abel? Por que actuaban lo mas normal como si el hechizo que le colocaste a los tres nunca existiera?- Las preguntas del nuevo Rey del Inframundo tenían validez, eran preguntas obvias que no se le habían ocurrido-. Te diré porque... Por que borre sus memorias, todas con respecto a esos sucesos. Me deshice de la sucubo y solo implante el echo de que ustedes se pelearon por un X motivo. 
-Se supone... Se supone que tendría que haber visto algo si fuera así, o no? Era una bruja!
-Tu misma lo dijiste, eras una bruja. El problema es que, en realidad, habías comenzado a perder tus poderes luego de salir del "Loquero" de tu mente. Habías comenzado a morir desde ahí. Pero sabes, también, hay ciertas cosas que nadie tiene porque saber- Cassy apretó fuertemente sus manos en puños. Queria llorar, de verdad lo quería. Casi había matado a sus amigos por tratar de ser alguien útil, alguien de ayuda. Mordió fuertemente su labio inferior-... Ellos siguen marcados para morir, mi querida. Ellos en realidad tienen que morir... 
-Que es lo que quieres a cambio? Cual es su precio para que vivan?- Su voz no podía ser mas fuerte del susurro que le salio. Estaba luchando con las ganas de romper algo. Cerberus sonrió.
-Tu alma...

 Una voz gruesa y áspera le susurro en el oído, provocando que levante la mirada y encontrarse con Cerberus frente a ella, muy cerca. Cassy frunció el ceño, aun no entendía porque estaba empeñado en conseguir su alma.

-Por que?
-Muy fácil, debes saber que ahora también soy jefe de La Muerte, no? Bien, estamos planeando algo grande! Bueno, mas bien yo lo hago. Él sigue ordenes. Y tu, mi querida princesa, vas a ser el comienzo de eso.
-Si acepto darte mi alma, Michael esta libre también?- Cuando Cassy pregunto no lo miro a los ojos, ya que estos demostrarían lo cerca que estaba por quebrarse.
-Por supuesto... De verdad serias capaz de venderme tu alma, a mi, el nuevo Rey del Infierno y jefe del ejercito de La Muerte, con tal de salvar a tus viejos amigos?- Cerberus se acerco hasta quedar muy cerca de Cassy, dejando sus rostros a centímetros. Sus ojos brillaron en un rojo sangre, logrando acelerar su pulso-. Serias capaz de morir por los que una vez te traicionaron, te abandonaron y por el que nunca te considero una amiga?

 Un débil sollozo se escucho en esa gran oficina, prueba de que las lagrimas querían salir y derramarse por las mejillas de la ex-bruja. Pero no dejo que esto pasara, lloraría en su debido momento. Ahora era momento decidir que haría. Aunque claro, no necesitaba pensarlo mucho. Estaba por dar su respuesta cuando Cerberus volvió a hablar.

-Sin importar las consecuencias...?- Fue dicho en un tono de voz muy bajo, casi intimo, ya que seguían muy cerca. Él ahora la tomaba por la cintura, y la miraba con suma preocupación y miedo. No sabia por que pero esto fue lo que logro al final hacerle llorar.
-Si, sin importar que... Acepto...- Lo había dicho mas alto de lo que pensó que le saldría. Y enseguida el nuevo rey sonrió.

 Su boca se convirtió en el hocico de un lobo, el cual comenzó a gotear baba. En un rápido movimiento se abalanzo a su cuello, ese lugar donde se encontraba la unión del cuello con el hombro, mordiéndola fuertemente. Escucho como la porcelana se rompía bajo el fuerte apretón. No pensó que sangraría, ya que pensaba que no tenia sangre, hasta que un liquido caliente y espeso comenzó a caer por su espalda y pecho. Quiso alejarlo, pero en cambio acerco mas a ese hombre mitad lobo. Él la abrazo mas fuerte, hundiendo sus uñas en forma de garras en la piel de porcelana de Cassy. No le dolía, pero de algún modo esto le parecía demasiado erótico. Sintió en ese momento como si algo dentro de ella, una tira larga y fina de su alma, salia de ella, yendo a Ceberus. La boca de él volvió a la normalidad, lamiendo la herida. En ese momento comenzó a sentirse débil, demasiado. Él la tomo entre sus brazos, y la miro a los ojos. 

-Por fin tu alma es mía...- Sonreía de un modo sádico, y luego se relamió los labios aun manchados de sangre.

 Cassy veía todo borroso, sintiéndose en un mundo sub-real. Comenzó a dormirse mientras él la llevaba a algún lugar. Su ultimo pensamiento antes de caer por fin dormida, fue Michael, y todos sus viejos amigos. Las personas que ella quería, una lagrima cálida bajo por su mejilla fría.

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