miércoles, 3 de septiembre de 2014

Amor y envidia...

 Ella lo miro, a lo lejos, como siempre. Lo veía sonreirle a esa chica morena y delgada. Le hizo pensar en su propio cuerpo. Sentía envidia, porque quería que él la viera de ese modo.
 Pero como eso no era posible, porque a pesar de que se había confesado las cosas no cambiaron, ella estaba feliz. De una manera rara, ya que... Ella lo quería. Lo amaba, y lo único que podía hacer era hablar con él por redes sociales. Le daba consejos sobre como debería comportarse con su novia, como seria una cita con su chica. Siempre le salían bien, claro, lo planeaba ella misma. Aun así no podía dejarle, rendirse. En realidad, se había rendido hace mucho, el día que él le comento que estaba interesado por alguien mas, una chica morena, tierna, y de buen parecido.
 Cada vez que pensaba en ello, las ganas de llorar que sentía eran muy fuertes. Pero solamente lograba sonreír, tratar de aparentar que todo estaba bien. De igual forma, él nunca se daría cuenta, porque dependía de él para no hundirse en oscuridad, su oscuridad, pero estaba en ese lugar desde hace muchísimo.
 Los miro una vez mas, le hubiera encantado no pasar por ese parque. No verlos, porque creía que lo había superado, pero nunca paso así. Miro el cielo, comenzaba a nublarse, le sonrió al cielo, algo positivo, suponía. Ese estado del clima era el mas indicado para demostrar como estaba su mundo interior, o mejor dicho todo su mundo.
 Se dio la media vuelta y comenzó a alejarse. Escucho que alguien la llamo, al darse la vuelta, lo vio a él sonriendole y saludándola con un brazo alzado. Esa sonrisa, la que iluminaba todo su mundo, todo dentro de ella pareció de pronto brillar. Solo con eso era feliz, solo con esos pequeños momentos. Hasta que vio que abrazaba a su novia. Una punzada de envidia apuñalo su pecho, lo único que pudo hacer fue sonreír, devolver el saludo y luego irse.
 Algún día lo superaría, cuando llegue ese momento, suponía que se enamoraría otra vez. Pero hasta entonces solo tendría en mente a ese chico de sonrisa resplandeciente. Sabia que no era bueno, nunca es bueno enamorarse de una idea, pero... Era lo único que lograba hacerla sentir minimamente feliz. Por ahora era lo único que tenia.

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