Estaban uno frente al otro. Cassy miraba su taza con dibujos de flores en vez de ver a Michael. Él no apartaba la vista de ella. Cuando La Bruja se despertó no había encontrado a Michael por lo que supuso que estaría cerca. Lo había encontrado preparando el café que ella había dejado de lado hace cuatro horas. Sin decir nada, se había sentado en su lado de la mesa de la cocina, y Michael se sentó al lado de ella. Y ahora estaban mirándose, bueno, casi.
-Dime lo que quieres decirme Michael... Terminemos con esto.
-Eres la bruja en este cuarto, dímelo tu lo que quiero decir. Porque ahora mismo tengo tantas cosas que decirte que no se por donde empezar...
Cassy no dijo nada. Apretó los labios porque no era verdad, no podía saber lo que pensaba, o lo que vendría a continuación. Lo único que pudo descifrar era que Michael la miraba expectante con una mezcla de preocupación, eso le hacia sentirse aun peor.
-Mira, me disculpo por haberme ido y dejarte hace tantos años. De verdad, lo lamento. Es solo que pensé que, tal vez, era mejor para ambos. Ademas, sabias que no estaba bien, no estaba en mi mejor momento...- Trato de sonreír, pero apenas lo logro.
-Me hubieras dejado saber donde estabas aunque sea, me preocupe demasiado el no saber donde buscarte. No sentir tu presencia era algo que no me dejaba dormir tranquilo, fue peor que antes...
-A que te refieres...? Sabes que? Tranquilo, estoy enfrente tuyo ahora, no en algún lugar raro o tenebroso... Estoy bien...
Cassy se paro y comenzó a irse de la cocina, pasando por al lado de Michael. Tenia que ponerse a seguir con la investigación y se pondría a buscar el paradero de La Triada de la Vida o Moiras. Aunque claro, conociéndolas, o por lo menos sabiendo algo de ellas... Las Moiras ya saben que las estaba buscando. Estaba tan distraída con este pensamiento que cuando sintió algo envolver su brazo, ya era tarde para reaccionar. Se encontró a ella misma en el regazo del Arcángel. Lo miro sorprendida, en seguida trato de bajarse, tomar distancia, pero él no la dejaba. Ademas, empezaba a tener pensamientos y sentimientos muy fuertes ahora que sentía los fuertes músculos de Michael debajo de sus manos. Cuando se alejo un poco su espalda dio contra el filo de la mesa, impidiendo que se aleje mas.
-No te vas a ir a ningún lado...- Michael se acerco mas, dejando sus caras muy cerca. Podía ver en los ojos de él que quería algo mas. Pero enseguida Cassy miro hacia otro lado, no iba a pasar nada entre ellos, nada. Pero Michael le tomo la barbilla y la hizo mirarle, sintió su cara ponerse roja, pero no evito apartar la mirada-. Algo esta pasando contigo, no eres de la clase de persona que baja la guardia así sin mas. Nunca lo harías si es que no quieres ser encontrada. Entonces ¿Como es que pude encontrarte si en realidad no querías ser encontradas? ¿Como es que provocas esto en mi...?
-Qu--?
-No dije nada, olvídalo... Y bien? Como es que pude encontrarte?
Cassy lo miro durante un largo momento. Supuso que por lo menos tenia que confiar en él. Por algo se había puesto como lo hizo después de encontrarla. No por nada pasan las cosas, ella lo sabia. Suspiro, hora de la verdad. O mejor dicho, parte. Por que creía que no podría tele-transportarse sola. Necesitaba de alguien que si. "Lo siento ángel..." pensó, antes de decir.
-Hay algo que tienes que saber... Yo...
Y sin mas, aprovechando que estaban cerca, lo beso. Al cerrar los ojos, se concentro en encontrar la fuente de poder de Michael. Una vez encontrada, pensó en Las Moiras. Con solo eso sabia que las encontraría enseguida. Una vez que sintió un viento soplar a su alrededor comenzó a separase de Michael. Pero él la retuvo en su lugar profundizando el beso aun mas. Sintió la mano de Michael llegar a su mandíbula, provocando que la abra aun mas, una vez echo esto, metió su lengua, entrelazándola con la de ella. Sacandole un suspiro a Cassy.
Ninguno de los dos admitiría, nunca, que disfrutaron de su primer beso. Ninguno. Tampoco dirían que querían llevar las cosas a mas. Por que a pesar de todo, ellos de verdad se querían. Como amigos, si, como algo mas, también. Pero para las personas como ellos... El amor o cosas como el cariño, nunca eran buenas. Por que a pesar de que sabían querer, no sabían como tratar con las relaciones de ese tipo. Y por ahora estaban bien con ser... algo. Ese algo era bueno.
Se separaron al escuchar un carraspeo, al mirar a quien se entrometía entre ellos, vieron que era un joven de unos... veinticinco. Llevaba ropa circense, y la mitad de su cara estaba cubierta con una mascara que parecía una carabela. Resulta que habían terminado a las afueras de un circo en medio de la nada. En realidad parecía una feria.
-Lamento interrumpirlos, jóvenes. Pero La Feria de Los Extraños empezara en breve. Y Las Moiras me pidieron venir a buscarlos... Mas bien, a la Sta. Cassy.
Michael la miro levantando una ceja. Cassy se rió por lo bajo un momento y articulo una disculpa. Se bajo de su regazo, ya que cuando se tele-transportaron lo hicieron con silla y todo, y comenzó a seguir al chico que la guiaba.
-Emmm Michael, ya volveré, si? Mira el lugar, camina por ahí, no se... Enseguida vuelvo.
No se quedo a ver la cara de su ángel guardián, ya que enseguida tuvo que correr para alcanzar a su guía. "No me odies Michael..." pensó. Esperaba que no fuera así. Ahora tenia que hablar con Las Moiras, necesitaba respuestas.
*-*-*-*-*
Su anfitrión la guió hasta la entrada de un gran remolque. Era viejo y destartalado por fuera, aunque sabia que no seria del mismo modo por dentro. El chico de la calavera hizo una inclinación y luego se fue, dejándola sola. Hasta ahora no había visto a nadie mas presente en ese lugar, a ninguna otra persona. Estaba por tocar cuando la puerta se abrió sola. Si, esto le aterraba. Por que cuando cosas sobrenaturales pasaban nunca había nadie cerca? Subió por los pequeños escalones y entro en ese lugar.
Las luces estaban completamente apagadas, exceptuando por velas blancas que estaban prendidas y esparcidas por doquier. El lugar, como ella sospecho, era grande y moderno, muy elegante también. Cuando dio un pequeño paso, un camino de velas mas chicas se encendió delante de ella. Supuso que era su señal de acercarse. Nunca había conocido a Las Moiras, nunca pudo ver nada con respecto a ellas en sus visiones. Y lo único que sabia, lo sabia porque otras personas, o seres sobrenaturales, le hablaron de ellas. Se decía que en realidad eran humanas, o que alguna vez lo fueron. Y que sus almas estaban entrelazadas de un modo que siempre debían reencontrarse una vez muriera. Esto la hizo pensar en el modo que unió a Gabriel y Mia, supuso que era algo así. Nadie sabia como habían obtenido sus poderes, o si recordaban sus vidas pasadas. Cassy creía que si, porque ella misma sabia quien fue antes de lo que era ahora.
Al terminar de seguir el camino de velas, llego a un cuarto mas oscuro aun, ya que las velas eran pocas esta vez. Alrededor de una meza redonda habían tres mujeres encapuchadas, frente suyo se encontraban una esfera de cristal, un maso de cartas de tarot y una bolsa de terciopelo negra. Miro la silla vacía que quedaba, sin preguntar o algo, se sentó. Las mujeres se giraron hacia ella al unisono.
-Bienvenida, bruja...
-Te estábamos esperando...
-Desde hace mucho tiempo...
Las tres abrieron la boca a la vez, pero el sonido que salia de ellas, las voces, venían de todo el lugar. Bien, Cassy había conocido gente rara, y seres sobrenaturales aun mas raros... Pero esto le daba miedo en un sentido que nunca supo que podría pasar. Lo único que pudo hacer fue quedarse sentada y asentir.
-Sabemos porque has venido, dudas comienzan a crecer en tu mente...
-No solo eso, cosas malas comienzas a percibir en tu entorno...
-Y ya no eres capaz de saber que es lo que te depara el futuro...
La mujer frente suyo le tendió una mano, señalando que Cassy debía darle la suya. Así lo hizo. Ciertamente no le gustaba saber que había alguien que sabia mas que ella, que podía ver algo obvio. No le gustaba estar ciega en el sentido de ver el futuro, presente o pasado de las personas, o todo. Aun así quería saber por que nunca las vio antes en sus visiones, porque recién ahora era capaz de saber como encontrarlas.
-Las respuestas a tus preguntas son simples...- Supo que la contesto era la mujer a su derecha. La capucha solo dejaba ver sus labios color rojos y una piel pálida.
-Ningún ser que ve el futuro de las personas puede ver el futuro de otra persona vidente...- Le siguió la mujer a su izquierda, ella tenia los labios un poco mas gruesos que la otra pero solo tenia un poco de brillo en ellos.
-Eso es algo que es ley en el mundo sobrenatural, por eso...- Siguió la mujer frente a ella, que no llevaba nada de maquillaje en sus labios mas finos que las demás. Una vez que dejo de revisar su mano, la dejo ir.
-...Nosotras no podíamos verte a ti hasta ahora- Contestaron con una misma voz las tres.
-Eso quiere decir que... Ya no soy una bruja?- Pregunto con miedo Cassy. Una cosa era tener una idea de lo que le estaba pasando, otra muy distinta era que se lo confirmen.
-Exactamente...
-Aunque claro, pasara un cierto tiempo hasta que dejes de serlo, o no...
-El futuro, por como yo lo veo, aun no es lo suficientemente claro para saberlo con certeza...- Esa había sido la mujer frente suyo. Si mal no recordaba, su nombre, según el mito, era Atropos.
-Pero si lo dices tu- Apunto a Atripos-. Quiere decir que tengo un fin...
-Si, lo tienes, todo tiene un fin. Todos mueren al final...- Le contesto ella.
-Como lo hiciste en el pasado, como lo hicimos todos en el pasado...- Supuso que esa era Cloto, la de su izquierda.
-Como mucha gente lo hace en este momento...- Siguió la de su derecha, Laquesis.
-Y sabes de lo que te hablamos...- Atropos sonrió.
-No habrías creído que siempre seguiría así, no? Simplemente revivir una y otra vez...
-Eso es olvidarse de lo que uno fue, ES mejor dicho...
-Se a que se refieren, solamente nunca creí que seria algo tan pronto... No quiero que sea tan pronto!- Cassy se quejo, esto era muy fuerte para ella. Nunca había temido por su vida desde... desde hace mucho tiempo.
-Tranquila, Cassandra, tu futuro aun no tiene final... Puedo verte, pero no es claro... Nunca es claro cuando le llega la hora a alguien...
-Solo debes concentrarte en encontrar a quien esta secuestrando niños, ese tiene que ser tu prioridad ahora...
-La historia vuelve a repetirse como hace cien años...
Cassy pensó en ello, pensó en lo que le estaban diciendo. Antes si ella le dijeron que un vidente no puede ver a otro, eso quería decir el porque no podía ver a quien se robaba a los niños.
-Exactamente, Bruja, el secuestrador es un ser sobrenatural, alguien con sumo poder de la adivinación...
-Sera difícil encontrarlo, no es tan bueno como nosotras que te dejamos llegar...
-Él es peligros, quiere sangre de inocentes...
-Entiendo, entiendo... Creo que esto es todo lo que debía saber, no? Ya que no pueden ver quien es, no pueden darme una pista de algo.
-Quisiéramos, pero no podemos...
-El destino debe ser algo que se debe cumplir sin importar que...
-Pero hay algo que debes saber, Cassandra...- Cloto miro a las demás. Al afirmar todas luego de mirarse, la miraron a ella. Pero la que hablo fue Laquesis.
-Tu cuerpo comenzara a convertirse en el de una pequeña muñeca de porcelana...
-Las grietas aparecerán en señal de que tu final esta cerca...- Continuo Cloto.
-Y al final, lo único que quedara sera polvo...- Finalizo Atropos.
Cassy se las quedo viendo. Un pequeño tick apareció debajo de su ojo, junto con un dolor de cabeza.
-En serio? Lo dicen en serio? No se suponía que no sabían como moriría!?- Les contesto enojada. No quería saberlo, no necesitaba saberlo. Se escucho una risa por todo el lugar.
-Nosotras solo somos...
-Algo malas...
-Nos gusta divertirnos de ese modo...
-De verdad? No me di cuenta!- Dijo sarcásticamente Cassandra. Se paro para irse, ya sabia lo que le sucedía, en realidad sabia mas de lo que quería saber.
-Nosotras queremos decirte, que cuides al Arcángel. Él es alguien importante...
Las tres le dijeron a la vez. Cassy lo sabia, claro que lo sabia, fue una bruja por favor.
-Pero nos referimos...- Corrigió Cloto.
-A que es importante para ti...-Siguió Laquesis.
-Y el también...- Atropos.
-Te necesita- Y por ultimo las tres.
Fue lo ultimo que escucho que dijeron antes de que Cassy llegara a la puerta de entrada. Provocando que se quedara unos momentos de pie en el lugar. "Creen que no lo se..." pensó antes de salir al atardecer de un día de otoño.
viernes, 29 de agosto de 2014
martes, 26 de agosto de 2014
Un sueño que tuve...
Hace mucho tiempo, existió la mejor de las
asesinas a sueldo. Era muy buena, y precisa a la hora de matar a quien tenía
como objetivo. Se rumoreaba que tenia un don que era el motivo por el cual
mataba, pero muchos otros decían también que todo eso era mentira. Como una
asesina a sueldo tendría el poder de saber quien moría y quien no? Para quien
mataría entonces? Dios? El diablo? Quien?
Pero luego de cierto tiempo, ella desapareció,
no se supo mas nada de la famosa asesina. Ni siquiera de su gente más cercana.
La katana que se cubría de sangre cada vez que mataba a alguien, dejo de
brillar de rojo carmesí.
Habían pasado más de seis años. Ella tenía un motivo muy importante por el cual
había dejado el trabajo como “Parca”. Su hermano más cercano había tenido un
hijo, y ella lo adoraba. Pero, la esposa de su hermano, Lisa, era alguien
detestable, no solo por su personalidad sino porque Mika había escuchado de su
propio sobrino como ella lo maltrataba. El pobre nene se había vuelto alguien
sumamente cerrado y con miedo continuo. Y Mika había decidido que no iba a
dejar que Lisa siga maltratando a John. Trato de hablar con ella pero Lisa
simplemente negó todo, pero luego amenazo la vida de John si era que Mika se
entrometía nuevamente.
Y Mika pensó en una opción, pero era una
decisión que no podía tomar porque no lo había visto. No había oído el habla de
La Muerte
diciéndole que podía matarla. Que ella debía morir. Pero aun así había tomado
la decisión de que era el camino que seguiría. Y la mato un día en que Lisa
había ido a encontrarse con su amante, había cortado los frenos del auto y
luego puso una especie de bomba que se activaba con el choque, fundiéndose
también en el acto sin dejar rastros o algo. John, a pesar de tener siete años,
no lloro por la muerte de su madre, se sentía culpable, pero no triste. Y Mika
no se arrepentía.
Ahora, seis años más tarde vivían en una
familia feliz. Claro, Mika era la que se encargaba de cuidar de su sobrino, ya
que su hermano se había casado una segunda vez y no parecía tener tiempo para
su hijo. Uno de los días en lo que lo estaba cuidando sintió algo. Habían
aparecido sombras en el parque que estaban, estas la rodearon y comenzaron a reír.
-Que?
Sintió arcadas, muy fuertes, no pudo contener
mas el vomito y lo dejo ir sobre el césped verde. Una vez que el vomito dejo de
salir, entre lagrimas, vio que entre los desechos que había dejado salir, habían
pequeños huesos. Esto le pareció raro, muchísimo. Entonces tomo uno de estos
entre los dedos y noto que decía: “John”. Las sombras rieron más fuertes.
-Ahora
tendrás que matarlo…
-Al niño
que más quieres…
-La muerte
lo llama jajaja
Todas hablaban de un modo chillón, e
irritante. Esto era tan raro. La
Muerte nunca le diría de ese modo que matara a alguien.
Siempre susurro el nombre de quien debía matar. Siempre había sido un susurro
mientras dormía, siempre. Este no era obra de él.
Luego de esa escena fue a buscar a su sobrino
y volvieron a su casa. Cuando llegaron había recordado que su hermano y cuñada
preparaban una fiesta sorpresa para él. Por suerte habían llegado a tiempo y
John pudo distraerse con algo más. Mika se fue al patio a hablar con uno de sus
viejos amigos.
-Mike!
Escucha…
-Mika? Eres
tu? Hace muchísimo tiempo que no se sabia nada de ti, como estas??
-Mike, por
favor! Eso no importa ahora… Muerte te dijo algún nombre últimamente? Hoy
precisamente?
Resulta que Mike era otro asesino a sueldo.
Otra Parca como ella. Por alguna extraña razón la mayoría de las Parcas tenían
un nombre que empezaban con M. Y Mike era una de las más importantes, el jefe
de su zona. Fue el jefe de Mika hace mucho tiempo, él se encargaba de llevar
una lista con los nombres de quienes morían en su región.
-No, el
gran jefe nunca hablo conmigo hoy, por que? Pasa algo?
-Necesito que
nos veamos, dentro de media hora, algo no anda bien…
-Esta bien,
en la vieja guarida, de acuerdo?
-Si, Mike…
Necesito que traigas a… Al resto de La Inquisición.
-Woow algo
raro pasa entonces, algo groso… Muy bien, nos vemos… Capitana.
Si, también ella fue la Capitana de su grupo. Fue
la que estaba a cargo si Mike no podía estarlo. Y si, su grupo se llamaba La Inquisición. Y
hoy volvía a verlos después de doce años.
El antiguo lugar de reunión era en un sótano
abandonado de una vieja iglesia. Era un lugar amplio que gracias a un truco de
espejos estaba completamente iluminado. El lugar había sido abandonado hace
bastante, todos tenían cosas mas importantes que hacer que estar en ese lugar.
O mejor dicho, tenían el suficiente dinero como para construir guaridas mejores
y más equipadas. Cuando llego solo estaba Mike. Él era un tipo grande, pero no
solo por la edad, sino por la estructura física. Tenia arrugas pero aun así
parecía de unos cuarenta en vez de los cincuenta que tenia. Su, antes, largo
pelo blanco había sido cortado de un modo mas corto. Apenas estuvo lo
suficiente cerca él la abrazo. Era bueno ver a su viejo compañero.
-Pequeña
Miko! Tanto tiempo… Como estas? Tu familia?
-Estoy
bien, ellos lo están…Cuanto tardaran en llegar los demás?- Pregunto sin rodeos.
Esta bien que extrañaba a sus viejos amigos. Pero no tenía tiempo. Si era una
verdadera llamada del gran jefe la que recibió, tenia menos de veinte horas
para matar a quien estaba marcado.
-Supongo
que es algo baste malo lo que te esta sucediendo, para que no me hayas
corregido con respecto a tu nombre… Ellos ya van a aparecer, no te preocupes.
Ahí están! Muchachos!
De a poco fueron llegando su antiguo grupo. Por
alguna extraña razón eran todos hombres. Ella era la única mujer en ese lugar. En
total eran siete. Michael, Max, Mateo, Marcos, Mayuri, Mike y ella. Todos les
sonrieron a la vez, cada uno estaba vestidos como cuando tenían un trabajo
entre manos. Pero ella estaba por confesar algo que a ninguno les gustaría.
Inclino la cabeza en modo de saludo y los guió a la mesa ovalada que era el
lugar donde discutían los modos de matar a alguien.
-Que pasa
jefa? Hay alguien molestándote o algo? Mejor dicho, a quien quieres que matemos?- Pregunto Max. El cómico del grupo.
-Sabes que
si se meten contigo lo único que tienes que hacer es avisarnos- Esta vez fue
Mateo, el mas serio junto con Marcos, el cual asintió en modo de aceptación.
-Muchachos,
por favor, Miko tiene cosas que decir…- Michael trato de calmar a sus amigos.
-Que sea
rápido, tengo venenos con los que experimentar- Todos miraron a Mayuri, el cual
solo rodó los ojos-… No me malinterpreten, la quiero también, pero soy sincero.
-Vera- Mika
se coloco frente a ellos antes de darles la espalda. Apretó los labios-… Mate a
alguien…
-Y? Cuando no
lo hiciste? Es nuestro trabajo- Trato de tranquilizarla Mike.
-No es solo
eso! Mate a alguien que no debía morir aun!
Todos la miraron, incluso Mayuri que había estado distraído viendo su celular. Primero mostraron el shock, y luego las
dudas.
-Que!? A
quien!?- Mike, fue el primero hablar.
-Por que lo
hiciste?- Mateo y Marcos hablaron a la vez. Olvide mencionar que ambos eran
hermanos, gemelos.
-Estas
loca!?- Max había articulado con las manos y todo.
-Espero
hayas tenido un buen motivo…- Mayuri fue quien se lo tomo tranquilamente.
Bueno, él era el loco del grupo.
-Podrías
decirnos el motivo?- Michael pidió tranquilo, aunque claramente no era una
situación que le gustara.
-A Lisa.
Fue hace seis años. Tuve que hacerlo! Había amenazado con que mataría a John si
la seguía molestando con llamar a la policía por sus maltratos con el niño. No
pude soportarlo!
-Bien, eso
explica el “accidente”- Dijo Mike. Por ahora las cosas iban bien-. Pero por que
vienes a decirnos esto ahora? Algo más tuvo que pasar.
-Hoy,
estaba con John en el parque… Unas sombras me rodearon y… Vomite. No solo eso.
Entre lo que vomite habían pequeños huesos, los cuales tenían el nombre de
John. Las sombras comenzaron a reír y a decir que era la hora de que lo mate.
Pero eso es imposible! No era la
Muerte quien me hablo! Eran espíritus.
-Muy bien…
esto es raro…- Mayuri miro a su compañera preocupado.
-Me lo
dices a mi? Si llega a ser de verdad, si llega a ser una llamada de La Muerte … Tendrán que matarme
para llegar a él…- Mika amenazo.
-Mika,
tranquilízate. No creo que sea un mensaje verdadero de La Muerte. Además , nunca habría
involucrado a espíritus… Mayuri…- Michael miro al científico.
-Enseguida…-
Este tomo su celular y comenzó a llamar a alguien.
-Mateo,
Marcos y Max… Ustedes encárguense de vigilar la casa del hermano de Mika. Mike,
Mika y yo estaremos dentro de su casa. De acuerdo?- Mika asintió extrañada.
Pero los demás acataron las órdenes sin problemas. Mayuri en ese momento termino
de hablar por teléfono.
-Bien, un
amigo me dijo que detecto una actividad sobrenatural en esta zona hace algunas
horas. Su hermana, que es vidente, le dijo que había un espíritu en particular
que estaba manipulando a alguien para matar a una Parca y un niño. Eso es todo
lo que sabe. Supongo que Mika es la
Parca y el niño es John.
-Gracias…-
Michael le agradeció. Mayuri solo un gesto positivo-. Ahora necesito que te
encargues de algo para atrapar a este ser. Supongo que necesitaremos nuestras
armas de hierro, no solo eso, las balas tendrán que serlo también. Estamos de
acuerdo?
Todos se pararon y pusieron sus manos juntas
en el centro. Eran tipos de unos veintisiete, casi treinta, pero tenían un
espíritu de chicos jóvenes. Mike también se unió a ellos, y luego todos la
miraron. Mika sonrío y también se unió a La Inquisición.
-Estamos de
acuerdo!- Dijeron a la vez a todos.
*-*-*-*-*
El cumpleaños de John seguía en curso cuando
estuvieron de vuelta nuevamente. Esta vez estaba con Mike y Michael. John fue a
ella y la abrazo. Mika le devolvió el abrazo.
-Mi-chan! Pensé
que no volverías!- Se quejo él.
-Como no
voy a volver? Es tu cumpleaños…- John no la soltaba aun-. Que pasa?
-Mama volvió…
Ella dice que volverá a tenerme para ella, que volverá a… tocar…
-Que?- Mika
miro a sus amigos. La cara de ambos quedaron en shock. Mika se arrodillo para
estar a la altura donde John pudiera verle la cara-. Escucha, John, la tía Mika
no va a permitir que eso suceda, si? Lo prometo…
Le mostró el dedo meñique y su sobrino, mas
calmado, sonrío. Él entrelazo su propio meñique con el de ella.
-Te creo
tía!- Y con eso John se fue a seguir jugando con sus amigos.
-Esto es
malo Miko… Suerte que llame a mi hermana… Ella ayudara a proteger esta casa en
un sentido espiritual.
-Gracias
Mike…- Miko no se contuvo y lo abrazo. Unos minutos después abrazo a Michael
también-. A ti también Michael…
-No hay problema
jefa…
Mika se separo de él y les dijo que iba a buscar
su katana al desván de la casa. Cuando llego por fin arriba, encontró su katana
detrás de unas cajas. En realidad, no era una katana común. Ni siquiera sabía si
era una espada. Estaba personalizada de un modo raro. Ya que estaba unida a un arma
de franco tirador calibre 50 donde tendría que estar la mira. La cual, a la vez,
podía convertirse en dos pistolas con una fuerte potencia. No recordaba muy bien
como la obtuvo o algo parecido. Ni siquiera sabía como sabia manejarla. Estaba por
salir del desván cuando algo llamo su atención. En una de las paredes había una
especie de portal negro. En cuanto se acerco más, sintió algo en su espalda. Se
dio la vuelta apuntando ya su arma. Pero solo se encontró con Mike y una mujer de
unos treinta.
-Tranquila,
primor… Solo somos amigos…- Mike levanto las manos.
-No me asusten
asi!- Mika dejo de apuntarles.
-No has
cambiado en nada Mika… sigues siendo una loca…
Una voz rara salio de la chica al lado de
Mike. Enseguida saco un arma y le disparo a Mika dos veces. Mike quiso
intervenir pero no podía moverse.
-Maria! Que
haces?
-Tu tierna
hermana no esta en casa Mike, solo estoy yo…
-Lisa…-
Mika tosió sangre.
-Nos
volvemos a ver, perra…
-No voy a
permitir que te lleves a John, nunca…
Mika se levanto y saco su katana del arma más
grande. Sabía que el portal que había visto antes tenía que ver con toda esa
locura. Se corto la mano y lanzo la sangre a través del portal. Su sangre era
algo sumamente poderosa, y peligrosa. Ya que era sangre de muerto, algo que la
volvía venenosa para la mayoría de los seres sobrenaturales. La hermana de Mike
cayo al suelo inconsciente. Mientras una nube negra salía de su boca e iba tras
ella. En ese momento apareció Mayuri quien tiro un tarro de donde salía un humo
blanco. La nube negra comenzó a desvanecerse, hasta no quedar nada. Mika igual
volvió a caer al suelo. La sangre salía a borbotones de su estomago y pecho.
Mayuri, Michael y Mike la rodearon. El científico trato de parar la sangre. Los
vio decir algo, pero no lograba escucharlos. Al final solo vio todo negro.
*-*-*-*-*
Mika despertó en el hospital. Su sobrino
estaba sosteniendo su mano fuertemente. Mike dormía en uno de los sofás que había
en el cuarto. Michael también, junto con los demás. No sabía como hacían para
dormir en esa posición. Entonces escucho pasos, le pareció raro porque era un
ruido que se destacaba de todo el ruido fuerte. Un hombre mayor entro a su
habitación. Llevaba un bastón y un abrigo largo y negro, era lo que mas se
destacaba. Supo quien era sin siquiera mirarlo. Trato de hablar, pero el le
indico que no lo haga. Se sentó del lado contrario de donde estaba su sobrino.
-Mucho
gusto en verte en persona Mika. Veo que mis queridos hijos están bien…- Miro
alrededor del cuarto-. Solo vine a decirte unas cuantas cosas, nada grave de
verdad. Veras, el que Lisa muriera por tu mano, era algo que tenía que pasar.
El nombre de Lisa aparecía en La
Lista De Muerte. Nada más que no era necesario que lo
supieras. Quiero que sepas que lamento que su espíritu te atacara, me deja
tranquilo saber que Mayuri encontró un método de hacerla desaparecer por fin.
Aunque no lo creas eres una de mis hijas mas queridas. Sigue cuidando de John,
tiene un buen futuro- Se paro y beso la frente de Mika-. Nos vemos, hija.
Y enseguida desapareció, dejándolos a todos
dormir tranquilos. Lagrimas de tranquilidad rodaron por sus mejillas, miro a sus
amigos. Todos la estaban mirándola con una sonrisa, supo entonces que habían visto
a su padre también. Ella sonrío, y volvió a dormirse. Por fin sabia que estaría
tranquila, por ahora.
lunes, 25 de agosto de 2014
Parte III: Mal Presagio - Cap. 1
Habían pasado varios años, desde lo que paso con Cain. Y bueno, si uno cuenta lo del bar, tiene que saber que Cassy tiene la tendencia de volver en el tiempo cuando quiere estar sola y no ser encontrada. Es mas fácil de ese modo ocultar su paradero. No había vuelto a saber nada de Michael, ya que aun ahora, en el día presente, ocultaba su presencia. Lo mismo con su antiguo grupo de amigos. Al único que le había dado permiso de visitarla era a Uriel, solamente porque la visiones que había tenido mientras bebía le había dicho que debía hablar con él. Era algo que se tenia que cumplir.
Pero volvía al inicio de todo, o mejor dicho, al intento de re-comienzo que trataba tener. Ahora vivía en la gran ciudad y tenia su propia casa estilo victoriana. Gracias a sus poderes era capaz de pasar como una persona normal, un ser humano normal. Tenia un trabajo de medio-tiempo en una tienda de antigüedades, y en su tiempo libre ayudaba a la policía resolviendo algunos casos sin resolver. Si, un poco irreal, pero a los seres sobrenaturales suelen pasar esas cosas. Lo que mas la tenia preocupada era el caso de unos niños desaparecidos, no solamente eso. Hace un par de meses había comenzado a notar algo raro con ella. Al principio eran pequeños detalles, pequeñas cosas sin importancia. Primero fue su sentido de saber. De saber todo de todas las personas que la rodeaban, de apoco comenzaban a desperecer los recuerdos mas viejos, apenas se acordaba algo concreto de lo cual sacar mas información. Su cabeza comenzaba a doler cada vez que trataba de recordar echos importantes, cualquier cosa importante. Supuso que podría ser culpa de haber estado dormida por tanto tiempo.
Pero luego no sabia donde localizar cierta persona o cosa, y eso la estaba preocupando. Porque también sentía que comenzaba a perder fuerza en su magia. Tenia miedo. Si seguía así tendría que ir a visitar a La Triada de la Vida. Y no le gustaba eso.
Estaba pensando en eso mientras leía un archivo de la policía y se preparaba café. Eran las diez de la mañana de un día domingo, la noche pasada recuerda que se durmió a las doce luego de terminar de leer unos libros sobre magia antigua. Creia que encontraría algo que le dijera que le estaba pasando, tenia una leve sospecha, pero no quería creer en esa duda. Estaba tan distraída pensado en eso que cuando tocaron timbre atendió sin fijarse quien era. Mala idea. Porque cuando abrió la puerta, trato de cerrarla enseguida.
Pero Michael lo evito empujando fuerte. Cassy trato de bloquearlo con un hechizo pero no funciono, porque pareció que este se desvanecía antes de llegar a él. Se quedo pasmada tratando de asumir lo que paso, pero era imposible. Su minuto de titubeo hizo que Michael logre aparecer frente a ella y casi la atrape. Por instinto se dio la media vuelta y quiso correr pero Michael la atrapo por la cintura. La alzo sobre sus pies, cargándola como si fuera una niña pequeña.
-N-no Michael, suéltame!
Él ni se inmuto y la llevo escaleras arriba. Como supo donde era su cuarto, no sabia. Apenas entro, se acerco a la cama y la tiro encima de esta. Él se coloco encima impidiéndole irse. No era la posición mas conveniente para charlar, si quería charlar, claro. Michael solo la miro, con sus ojos verdes penetrando su alma. Cassy miro hacia otro lado, evitando el contacto visual. No iba a disculparse, claro que no lo haría. Ella hacia lo que quería sin importar lo que piensen los demás, estaba en todo su derecho de si quería irse y desaparecer. Lo había echo antes y si era necesario lo haría las veces que quisiera. Por lo que cerro sus labios sin decir nada, sin emitir alguna queja o algo. Michael se cansaría en algún momento y la dejaría.
Pero él solo cayo sobre ella, quitandole el aire por unos momentos porque fue improvisto. Michael hundió su rostro en el hueco del cuello de ella, pareció tomar una gran cantidad de aire y luego lo expulso. Como pudo metió sus manos debajo de Cassy y la abrazo mas fuertemente contra su cuerpo. Ella no supo que hacer, estaba muy sorprendida. Supuso que el que pasaran mas de treinta años de verdad le afecto, eso le provoco una sensación de culpa. Trato de hacerle sentir tranquilidad, pero sus poderes volvieron a fallar. Intento con mas fuerza, lograndolo por fin. Michael solo la abrazo mas fuerte, no se movió nada mas que eso. Llevo sus manos a la espalda de él acariciándolo, también su pelo que ahora estaba un poco mas largo.
No supo en que momento él se durmió, pero así lo hizo. Aunque por mas que intento zafarse del abrazo del arcángel no pudo. Pensó en el agua que había dejado calentándose en la cocina, suspirando, imagino que la llave del gas se cerraba. Su instinto le dijo que lo había logrado. De verdad lo esperaba porque, su instinto también le decía que algo malo iba a pasar. No sabia si para ella o para alguien mas. O si para muchas personas, pensó en los niños desaparecidos. Su cabeza comenzó a doler enseguida.
Cosas malas iban a suceder, pero no podía ver el futuro, el presente o el pasado de lo que sea para sacar un indicio. Sus poderes estaban desapareciendo. Suspiro, y miro la cara de Michael mientras dormía, no quería perderle él. Si las cosas irían mal, que lo sea con el mundo exterior, no entre ellos. Suspiro nuevamente y se durmió otra vez entre el calor de el jefe del ejercito de Dios.
Pero volvía al inicio de todo, o mejor dicho, al intento de re-comienzo que trataba tener. Ahora vivía en la gran ciudad y tenia su propia casa estilo victoriana. Gracias a sus poderes era capaz de pasar como una persona normal, un ser humano normal. Tenia un trabajo de medio-tiempo en una tienda de antigüedades, y en su tiempo libre ayudaba a la policía resolviendo algunos casos sin resolver. Si, un poco irreal, pero a los seres sobrenaturales suelen pasar esas cosas. Lo que mas la tenia preocupada era el caso de unos niños desaparecidos, no solamente eso. Hace un par de meses había comenzado a notar algo raro con ella. Al principio eran pequeños detalles, pequeñas cosas sin importancia. Primero fue su sentido de saber. De saber todo de todas las personas que la rodeaban, de apoco comenzaban a desperecer los recuerdos mas viejos, apenas se acordaba algo concreto de lo cual sacar mas información. Su cabeza comenzaba a doler cada vez que trataba de recordar echos importantes, cualquier cosa importante. Supuso que podría ser culpa de haber estado dormida por tanto tiempo.
Pero luego no sabia donde localizar cierta persona o cosa, y eso la estaba preocupando. Porque también sentía que comenzaba a perder fuerza en su magia. Tenia miedo. Si seguía así tendría que ir a visitar a La Triada de la Vida. Y no le gustaba eso.
Estaba pensando en eso mientras leía un archivo de la policía y se preparaba café. Eran las diez de la mañana de un día domingo, la noche pasada recuerda que se durmió a las doce luego de terminar de leer unos libros sobre magia antigua. Creia que encontraría algo que le dijera que le estaba pasando, tenia una leve sospecha, pero no quería creer en esa duda. Estaba tan distraída pensado en eso que cuando tocaron timbre atendió sin fijarse quien era. Mala idea. Porque cuando abrió la puerta, trato de cerrarla enseguida.
Pero Michael lo evito empujando fuerte. Cassy trato de bloquearlo con un hechizo pero no funciono, porque pareció que este se desvanecía antes de llegar a él. Se quedo pasmada tratando de asumir lo que paso, pero era imposible. Su minuto de titubeo hizo que Michael logre aparecer frente a ella y casi la atrape. Por instinto se dio la media vuelta y quiso correr pero Michael la atrapo por la cintura. La alzo sobre sus pies, cargándola como si fuera una niña pequeña.
-N-no Michael, suéltame!
Él ni se inmuto y la llevo escaleras arriba. Como supo donde era su cuarto, no sabia. Apenas entro, se acerco a la cama y la tiro encima de esta. Él se coloco encima impidiéndole irse. No era la posición mas conveniente para charlar, si quería charlar, claro. Michael solo la miro, con sus ojos verdes penetrando su alma. Cassy miro hacia otro lado, evitando el contacto visual. No iba a disculparse, claro que no lo haría. Ella hacia lo que quería sin importar lo que piensen los demás, estaba en todo su derecho de si quería irse y desaparecer. Lo había echo antes y si era necesario lo haría las veces que quisiera. Por lo que cerro sus labios sin decir nada, sin emitir alguna queja o algo. Michael se cansaría en algún momento y la dejaría.
Pero él solo cayo sobre ella, quitandole el aire por unos momentos porque fue improvisto. Michael hundió su rostro en el hueco del cuello de ella, pareció tomar una gran cantidad de aire y luego lo expulso. Como pudo metió sus manos debajo de Cassy y la abrazo mas fuertemente contra su cuerpo. Ella no supo que hacer, estaba muy sorprendida. Supuso que el que pasaran mas de treinta años de verdad le afecto, eso le provoco una sensación de culpa. Trato de hacerle sentir tranquilidad, pero sus poderes volvieron a fallar. Intento con mas fuerza, lograndolo por fin. Michael solo la abrazo mas fuerte, no se movió nada mas que eso. Llevo sus manos a la espalda de él acariciándolo, también su pelo que ahora estaba un poco mas largo.
No supo en que momento él se durmió, pero así lo hizo. Aunque por mas que intento zafarse del abrazo del arcángel no pudo. Pensó en el agua que había dejado calentándose en la cocina, suspirando, imagino que la llave del gas se cerraba. Su instinto le dijo que lo había logrado. De verdad lo esperaba porque, su instinto también le decía que algo malo iba a pasar. No sabia si para ella o para alguien mas. O si para muchas personas, pensó en los niños desaparecidos. Su cabeza comenzó a doler enseguida.
Cosas malas iban a suceder, pero no podía ver el futuro, el presente o el pasado de lo que sea para sacar un indicio. Sus poderes estaban desapareciendo. Suspiro, y miro la cara de Michael mientras dormía, no quería perderle él. Si las cosas irían mal, que lo sea con el mundo exterior, no entre ellos. Suspiro nuevamente y se durmió otra vez entre el calor de el jefe del ejercito de Dios.
viernes, 22 de agosto de 2014
Parte II: Extra.
Se encontraba en un bar humano, bebiendo... Lo que sea. Las visiones iban y venían una y otra vez. Solo quería acallar a su cerebro para apagar el echo de lo que era posible que venga o no. Aunque en definitiva, ya había visto todo hace mucho, supuso que solo buscaba una salida a todo esto. Pero no la había.
Y por mas que bebía y bebía... No se callaban, ninguna de las voces que estaban en su mente, murmurando cosas deprimentes, que la hacían sentirse mucho peor que antes. Vació el contenido de su baso y miro al espejo que se encontraba en el estante del otro lado del mostrador. De ese modo podía ver a las personas que estaban a su espalda, no eran muchas ya que eran las cuatro de la mañana y al otro día había trabajo.
Ahora que lo pensaba el mundo no había cambiado mucho, claro era todo menos arcaico, pero seguían siendo humanos los que habitaban en ese lugar... Y para ella eso no cambiaba nada. Nunca le habían caído bien, jamas, porque sabia de lo que eran capaces y porque las buenas personas solo eran unas pocas. Sabia el destino de cada una de las personas en el bar, y no eran menos afortunados que los de ella.
Había dejado a Michael en mitad de la noche, y esta vez había usado un hechizo que lo adormeciese mas profundamente. Estar cerca de él no era bueno, despertaba en ella deseos de querer algo mas, de querer estar siempre con él y eso... Eso nunca era bueno. Le recordaba a Gabriel, y a... Cain. Porque si, puede que haya sentido algo por El Primer Traidor, pero era algo que nunca admitiría, ademas, él ahora la odiaba. Verán, lo único que hizo ella fue lo justo. La marca que le había puesto a Cain en el Purgatorio, fue a parar a la mano de Abel y Lilu, la sucubo. Esta marca evitaba que ella pudiera alimentarse de otras personas que no fueran ellos dos. Cain entendería que solo era atracción física, Abel que a pesar de que él estaba enamorado de ella, ella no lo quería. Y bueno no le importaba lo que le pase a Lilu. Cassy creía que había echo, o por lo menos tratado, de hacer era bueno. Les mostraría a sus dos viejos amigos la verdad de la situación. Pero claro, nunca ven el lado positivo, nunca creyeron que tal vez lo había echo para algo bueno en vez de porque supuestamente era una rencorosa porque la dejaron dormir trescientos años. No, ella nunca haría eso sin un motivo.
Por eso mismo era que se sentía como lo peor que una vez había sido creado, la peor escoria. Sentía que se merecería las acusaciones, el modo que la ignoren, que la dejen sola que mas adelante vendría. Sentía que se merecía volver al infierno por segunda vez. Sin que nadie se acuerde de ella, seria lo mejor. Era capaz de encontrar lo suficientemente poderoso para que la haga olvidarse de todo y todos. Comenzar de nuevo.
Pero entonces la imagen mental de cierto Arcángel le llego. Y eso solo logro hacerla reír por lo bajo, antes de comenzar a llorar sobre el mostrador, ocultando su cara entre sus brazos. Levanto el vaso con una mano y su pedido silencioso fue escuchado ya que sintió el vaso comenzar a pesar un poco. Levanto el rostro y bebió el liquido transparente de un trago. No podía rendirse, no podía dejarse dominar por su lado depresivo. No negaría lo que hizo, ya que no sentía culpa por haber cometido un simple error. Porque puede que haya echo las cosas mal, pero aun así no iba a disculparse porque creía que hizo las cosas bien. Y si ellos no lo veían de ese modo, estaba bien, no le importaba quedar sola con su dolor. Era mejor de ese modo, tal vez nunca debió haber echo amistad con ellos.
Pero las cosas pasan por algo, y se alegraba de haber conocido a un grupo de amigos sumamente importante para ella. Ella aun los amaba, a cada uno, pero... Ella ya no era alguien que pueda estar en compañía de otros, no era nadie. Y ellos se merecían a alguien mejor, alguien que no los amargue. Y le hubiera encantado que por lo menos vinieran a escucharla, a escuchar su versión de los echos. Su parte de la historia. Sabia que el único que vendría seria Uriel, pero él llegara tarde. Y a pesar de que este de acuerdo con ella, él no la vera como alguien buena nunca mas, no la querrá como una amiga otra vez. Ninguno de ellos.
Y eso era lo peor que tenia que soportar, que era el echo de superar algo ella sola. Superar sus miedos, dolores, tristezas, todo sola. Porque por mas que Michael este, ya no confiaba en nadie, y no sabia si podría volver a depositar su corazón en las manos de alguien mas. Porque la tercera es la vencida, y esa era la ultima vez. Primero fueron sus dos grandes amigas, luego Gabriel y por ultimo... su viejo grupo de amigos.
Le consolaba el saber de que ellos seguirían unidos, seguirían contando el uno con el otro. No le importaba nada mas, que así sea. Que estén bien. Ella disfrutaría de su soledad, porque era una masoquista que le encantaba sufrir a su modo, de una forma solitaria.
-Porque el tiempo los una mas, y simplemente sean felices... Supongo que ese viaje a Las Vegas lo harán ustedes... Los quiero...
Fue lo único que logro decir mientras volvía a tomar otro trago de lo que sea. El hombre que le serbia la miro raro. No sabia lo que eran Las Vegas porque era algo que aun no existía. Porque estaban en 1880 y aun no se fundaba. Pero sus amigos sabia de lo que hablaba, y eso solo le saco mas lagrimas.
No había nadie para consolarla, y no sabia si eso era bueno o malo. Solo sabia que se sentía cada vez mas en el fondo del mar, mas en esa zona oscura donde nadie lograba llegar nunca, donde simplemente se ahogaba con sus propias palabras y era un lugar frió.
Era su propia cárcel, lo que se merecía. Recostó su cabeza sobre el mostrador, quedando casi dormida tras pensar en todo, simplemente todo.
jueves, 21 de agosto de 2014
Parte II: Soledad - Cap. 4
Estar bajo el agua caliente era lo mas relajante que sentia desde hace mucho. Había lavado bien su pelo y cuerpo. Las heridas que no se habían cerrado aun picaban por el jabón. No sabia como lograba mantenerse firme aun, ya que el veneno seguía en su sistema, y entraba y salia de la inconsciencia. Después de pasar casi una hora en el agua, se levanto como pudo y salio de la tina. Se puso una bata y seco su pelo. Se había vuelto mas largo, casi llegaba a su cintura. Se miro en el espejo. No parecía ella, mas bien, no se reconocía. No recordaba tener esa clase de mirada en su cara, tan desolada. Fue entonces que se le ocurrió que tal vez necesitaba un cambio, de verdad lo necesitaba. Pensó en tener unas tijeras, y aparecieron en su mano.
Tomo uno de los mechones de su pelo, y solo corto. Siguió todo su pelo. Se lo corto hasta que este tocaba la mitad de su cuello. También corto su flequillo. Ahora que se veía, le parecía raro, nunca había tenido el pelo tan corto. Pero se acostumbraría. "Cuando se seque estará muy ondulado..." Pensó. Ropa aparecieron de la nada, por lo menos sus poderes habían vuelto, al igual que la movilidad de sus brazos. Se vistió, y ordeno un poco el baño. Cuando salio del baño no encontró a Michael, por lo que puso a ver los alrededores.
A pesar de que tenia doble piso no se atrevió a subir a los cuartos de arriba. Por lo que se quedo solo en la primer planta. Había visto lo que era la sala, el comedor, la cocina, y había una oficina cerca de las escaleras, casi a la entrada. Se pregunto que era lo que hacia un ángel con algo como eso. Llego a la parte trasera de la casa, donde había una puerta corrediza que llevaba al patio. Un gran patio. Al salir pudo ver que el cielo estaba nublado, cubierto por espesas nubes que anunciaban lluvia. Unas cuantas luciérnagas comenzaban a salir a la noche. Se sentó en lo que parecía el centro del gran... prado. Porque definitivamente no era un simple patio. Luego de estar unos momentos observando los arboles, plantas e insectos que habían, se acostó boca arriba, mirando el cielo. Unos rayos iluminaron el cielo. Aun no iba a llover, por lo que cerro los ojos. Pensando en nada y en todo, se durmió.
*-*-*-*-*
Se despertó en una cama completamente cubierta por unas frasadas. El pantalón de jean que había tenido antes ya no estaba, y su sudadera había sido reemplazada por una camisa blanca. Sabia que estaba en el cuarto de Michael, lo que le sorprendía era que no había sentido nada de como llego ahí. Se sento en la cama, estaba a oscuras, pero aun asi podia ver algo. Mas que nada lo que la desperto fue el sueño que habia tenido. No penso que eso sucederia, no penso que todos sus amigos se pusieran en contra de lo que hizo por Cain y Abel. Apreto fuerte las sabanas, su pecho volvia a doler, mas fuerte que antes. Supuso que era porque de verdad habia confiado en ellos, pero ahora ellos simplemente no la querian. Sintio las heridas de su cuerpo picar, trato de levantarse, pero sintio algo reteniendola. Fue entonces que se dio cuenta que Michael dormia al lado de ella. Si hubiera habido luz se le habria notado el rubor de su cara, de igual manera se alejo muy despacio. Cuando se pudo separar por completo, salio de la cama, y busco su ropa. La encontro en un sillon que habia cerca de la cama, las tomo y salio del cuarto. Comenzo a bajar de las escaleras, de un modo muy despacio y silencioso.
Cuando llego al pie de las escaleras, se vistió, aun así mantuvo la camisa de Michael debajo del suéter que tenia. Miro la sima de las escaleras, y pensó que era tiempo de irse. Busco papel y lapiz para dejarle una nota a Michael, lo cual encontró al lado de un teléfono.
"Lo siento, tuve que irme. Gracias por todo, y perdona las molestias. Atte: Cassy."
La dejo en un lugar visto, entonces salio por la puerta delantera, sin hacer ruido. No tenia ganas de simplemente tele-transportarte, necesitaba pensar. Tenia tantas ganas de destruir todo, lo decía en serio. Supuso que haber intentado ayudar a Cain no funciono, las cosas que siempre intentaba hacer nunca salían bien. "Pero él no la amaba! Y Abel si, a pesar de que ella no lo quería... Tal vez fue malo de verdad para Abel, pero no me arrepiento... No pueden ver que de verdad intento hacerles un bien...?" Llego a un parque, y se sentó en una de hamaca. "Si lo ven de ese modo, si lo que intento hacer siempre es malo, entonces no soy una buena persona. Bueno, no soy una humana o algo por el estilo, sea lo que sea, no soy buena. Si llego a volver al infierno, creo que no le importaría a nadie..." Recostó su cabeza en una de las cadenas, pensó en Gabriel, esperaba que le este yendo bien. Pensó en todos y cada uno de sus amigos. "Trescientos años, tres! Esta bien que nunca fui una gran chica emocional desde que salí del infierno. Lo intente! De verdad! Intente olvidar lo malo, quería ser feliz, por eso me alejaba, no quería amargarlos con mi modo de ser..." Las heridas volvieron a picar, y a doler de a apoco, justo en ese momento sintió lo que, tal vez, siempre estuvo presente pero no quiso notar. "Estoy sola..." trato de sonreír, trato de verle el lado positivo. Pero no pudo, porque enseguida comenzó a llorar. "Caí en lo que siempre evite, o en realidad siempre estuve... Lo arruinaste todo Cassy, de verdad..." Se tapo la cara, en ese momento quería destruirse a si misma. Quería sacar esos sentimientos oscuros que tenia dentro de ella, preferiría no sentir nada. De saber que seria así al despertarse, se hubiera quedado en el loquero.
-Cassandra!- Cuando levanto la mirada Michael estaba parado frente a ella, parecía agitado, pero en cuanto la vio la abrazo.
"No... por favor... no quiero lastimarte, perdón Michael, perdón por todo..." Cassy quería decirle, ya no quería lastimar a nadie. Si para todos eso era lo que ella hacia, entonces estaba bien que este sola, pero no quería arrastrar a nadie a su soledad. Aun así no pudo alejarse, no pudo evitar no abrazar aun mas fuerte a Michael. Necesitaba compartir con alguien lo que sentía, ya que sentía que no podía respirar por todo el caos emocional. Supo que el Arcángel lo sintió cuando este la abrazo mas fuerte.
Cassy tenia los ojos cerrados y el rostro escondido debajo del cuello de él, por lo que no noto que ya no estaban en el parque, sino devuelta en el cuarto de Michael. No notaba nada mejor dicho, ya que un dolor diferente ataco su cuerpo, algo físico, pero mas fuerte que antes. Verán, el cuerpo de Cassy es... raro. Como habrán notado. No se cura a menos que ella quiera, pero a pesar de eso sigue viviendo. No muere, solo que entra en un estado de... Pausa. Sus heridas dejaran de sangrar, pero no se curarían. Y ahora por el veneno de antes, todos los síntomas vuelvan mas fuerte que antes. Por suerte ya no sangraría, pero de igual manera era doloroso.
Michael la recostó en la cama, y luego vio a La Bruja, estaba otra vez pálida, supo que volvía a estar bajo la influencia del veneno. Se arrodillo al lado de ella, y tomo su mano.
-Cassandra, por favor mírame...- Cuando Cassy lo miro, sus ojos estaban completamente rojos y con lagrimas negras recorriendo sus mejillas-. Dime, por favor, hay algún otro modo de curarte?
Michael había tratado de encontrar un modo de salvarla, pero no encontró nada. Y por mas que haya tratado de hablar con los viejos amigos de ella, estos no querían ser encontrados por él. Tenia ganas de golpear a alguien solo por eso. Cassandra solo le apretó la mano, y su voz entre-cortada se escucho en su mente.
-"De verdad quieres salvarme...?"- Le demostró una débil sonrisa. Él solo asintió, pero ella solo contesto- "Me dejas ver... Dentro de ti...?"
Otra espesa lagrima negra bajo por su mejilla, ese liquido también salio de su nariz y boca. Michael solo volvió a indicar que si con la cabeza. Ella perdió el enfoque de su vista, y pareció ver algo. Entonces cerro los ojos.
-"Besa mi frente, por favor..."
Y él no solo hizo eso, sino que beso su frente, luego sus parpados cerrados, su cachete y por ultimo, la comisura de sus labios. Algo dentro de él no quería que la chica que estaba casi inconsciente frente a él muriera, o entrara en algún tipo de coma otra vez. Admitía, obviamente lo negaría siempre, que desde que la vio arrodillada frente al altar de su padre le llamo la atención. También el ver como sonreía cuando estaba con sus antiguos amigos le provoco sentimientos encontrados muy fuertes, era una imagen contradictoria si recordaba como era su mirada triste cada vez que la veía rezar.
Sintió algo tibio subir por su brazo, al levantar la vista, la vio a Cassy brillar de un tono dorado. Fue muy breve, y cuando volvió a la normalidad, ya estaba normal. Su tono de piel volvió a la normalidad y las lagrimas negras habían desaparecido. Supo entonces que ella ya estaba bien, aunque estaba dormida.
Suspirando, se sentó en el piso al lado de la cama. Sus labios tenían una especie de pequeña electricidad que... Le provocaba escalofríos, cerro los ojos y pensó en una oración.
"Dios... Padre... sera que me enamore inconscientemente de esta chica?"
La miro, y volvió a suspirar. No quería pensar en eso, quería dormir. Porque de ese modo su cerebro se apagaría por unas horas. Así que, se levanto, fue hasta su lado de la cama y se acostó. Una vez boca arriba, pensando en nada y en todo, sintió como el cuerpo de Cassy se acurrucaba mas cerca, casi abrazándolo. Sentía su respiración por sobre su piel, eso le provoco mas escalofríos, los cuales disfruto antes de caer dormido.
Tomo uno de los mechones de su pelo, y solo corto. Siguió todo su pelo. Se lo corto hasta que este tocaba la mitad de su cuello. También corto su flequillo. Ahora que se veía, le parecía raro, nunca había tenido el pelo tan corto. Pero se acostumbraría. "Cuando se seque estará muy ondulado..." Pensó. Ropa aparecieron de la nada, por lo menos sus poderes habían vuelto, al igual que la movilidad de sus brazos. Se vistió, y ordeno un poco el baño. Cuando salio del baño no encontró a Michael, por lo que puso a ver los alrededores.
A pesar de que tenia doble piso no se atrevió a subir a los cuartos de arriba. Por lo que se quedo solo en la primer planta. Había visto lo que era la sala, el comedor, la cocina, y había una oficina cerca de las escaleras, casi a la entrada. Se pregunto que era lo que hacia un ángel con algo como eso. Llego a la parte trasera de la casa, donde había una puerta corrediza que llevaba al patio. Un gran patio. Al salir pudo ver que el cielo estaba nublado, cubierto por espesas nubes que anunciaban lluvia. Unas cuantas luciérnagas comenzaban a salir a la noche. Se sentó en lo que parecía el centro del gran... prado. Porque definitivamente no era un simple patio. Luego de estar unos momentos observando los arboles, plantas e insectos que habían, se acostó boca arriba, mirando el cielo. Unos rayos iluminaron el cielo. Aun no iba a llover, por lo que cerro los ojos. Pensando en nada y en todo, se durmió.
*-*-*-*-*
Se despertó en una cama completamente cubierta por unas frasadas. El pantalón de jean que había tenido antes ya no estaba, y su sudadera había sido reemplazada por una camisa blanca. Sabia que estaba en el cuarto de Michael, lo que le sorprendía era que no había sentido nada de como llego ahí. Se sento en la cama, estaba a oscuras, pero aun asi podia ver algo. Mas que nada lo que la desperto fue el sueño que habia tenido. No penso que eso sucederia, no penso que todos sus amigos se pusieran en contra de lo que hizo por Cain y Abel. Apreto fuerte las sabanas, su pecho volvia a doler, mas fuerte que antes. Supuso que era porque de verdad habia confiado en ellos, pero ahora ellos simplemente no la querian. Sintio las heridas de su cuerpo picar, trato de levantarse, pero sintio algo reteniendola. Fue entonces que se dio cuenta que Michael dormia al lado de ella. Si hubiera habido luz se le habria notado el rubor de su cara, de igual manera se alejo muy despacio. Cuando se pudo separar por completo, salio de la cama, y busco su ropa. La encontro en un sillon que habia cerca de la cama, las tomo y salio del cuarto. Comenzo a bajar de las escaleras, de un modo muy despacio y silencioso.
Cuando llego al pie de las escaleras, se vistió, aun así mantuvo la camisa de Michael debajo del suéter que tenia. Miro la sima de las escaleras, y pensó que era tiempo de irse. Busco papel y lapiz para dejarle una nota a Michael, lo cual encontró al lado de un teléfono.
"Lo siento, tuve que irme. Gracias por todo, y perdona las molestias. Atte: Cassy."
La dejo en un lugar visto, entonces salio por la puerta delantera, sin hacer ruido. No tenia ganas de simplemente tele-transportarte, necesitaba pensar. Tenia tantas ganas de destruir todo, lo decía en serio. Supuso que haber intentado ayudar a Cain no funciono, las cosas que siempre intentaba hacer nunca salían bien. "Pero él no la amaba! Y Abel si, a pesar de que ella no lo quería... Tal vez fue malo de verdad para Abel, pero no me arrepiento... No pueden ver que de verdad intento hacerles un bien...?" Llego a un parque, y se sentó en una de hamaca. "Si lo ven de ese modo, si lo que intento hacer siempre es malo, entonces no soy una buena persona. Bueno, no soy una humana o algo por el estilo, sea lo que sea, no soy buena. Si llego a volver al infierno, creo que no le importaría a nadie..." Recostó su cabeza en una de las cadenas, pensó en Gabriel, esperaba que le este yendo bien. Pensó en todos y cada uno de sus amigos. "Trescientos años, tres! Esta bien que nunca fui una gran chica emocional desde que salí del infierno. Lo intente! De verdad! Intente olvidar lo malo, quería ser feliz, por eso me alejaba, no quería amargarlos con mi modo de ser..." Las heridas volvieron a picar, y a doler de a apoco, justo en ese momento sintió lo que, tal vez, siempre estuvo presente pero no quiso notar. "Estoy sola..." trato de sonreír, trato de verle el lado positivo. Pero no pudo, porque enseguida comenzó a llorar. "Caí en lo que siempre evite, o en realidad siempre estuve... Lo arruinaste todo Cassy, de verdad..." Se tapo la cara, en ese momento quería destruirse a si misma. Quería sacar esos sentimientos oscuros que tenia dentro de ella, preferiría no sentir nada. De saber que seria así al despertarse, se hubiera quedado en el loquero.
-Cassandra!- Cuando levanto la mirada Michael estaba parado frente a ella, parecía agitado, pero en cuanto la vio la abrazo.
"No... por favor... no quiero lastimarte, perdón Michael, perdón por todo..." Cassy quería decirle, ya no quería lastimar a nadie. Si para todos eso era lo que ella hacia, entonces estaba bien que este sola, pero no quería arrastrar a nadie a su soledad. Aun así no pudo alejarse, no pudo evitar no abrazar aun mas fuerte a Michael. Necesitaba compartir con alguien lo que sentía, ya que sentía que no podía respirar por todo el caos emocional. Supo que el Arcángel lo sintió cuando este la abrazo mas fuerte.
Cassy tenia los ojos cerrados y el rostro escondido debajo del cuello de él, por lo que no noto que ya no estaban en el parque, sino devuelta en el cuarto de Michael. No notaba nada mejor dicho, ya que un dolor diferente ataco su cuerpo, algo físico, pero mas fuerte que antes. Verán, el cuerpo de Cassy es... raro. Como habrán notado. No se cura a menos que ella quiera, pero a pesar de eso sigue viviendo. No muere, solo que entra en un estado de... Pausa. Sus heridas dejaran de sangrar, pero no se curarían. Y ahora por el veneno de antes, todos los síntomas vuelvan mas fuerte que antes. Por suerte ya no sangraría, pero de igual manera era doloroso.
Michael la recostó en la cama, y luego vio a La Bruja, estaba otra vez pálida, supo que volvía a estar bajo la influencia del veneno. Se arrodillo al lado de ella, y tomo su mano.
-Cassandra, por favor mírame...- Cuando Cassy lo miro, sus ojos estaban completamente rojos y con lagrimas negras recorriendo sus mejillas-. Dime, por favor, hay algún otro modo de curarte?
Michael había tratado de encontrar un modo de salvarla, pero no encontró nada. Y por mas que haya tratado de hablar con los viejos amigos de ella, estos no querían ser encontrados por él. Tenia ganas de golpear a alguien solo por eso. Cassandra solo le apretó la mano, y su voz entre-cortada se escucho en su mente.
-"De verdad quieres salvarme...?"- Le demostró una débil sonrisa. Él solo asintió, pero ella solo contesto- "Me dejas ver... Dentro de ti...?"
Otra espesa lagrima negra bajo por su mejilla, ese liquido también salio de su nariz y boca. Michael solo volvió a indicar que si con la cabeza. Ella perdió el enfoque de su vista, y pareció ver algo. Entonces cerro los ojos.
-"Besa mi frente, por favor..."
Y él no solo hizo eso, sino que beso su frente, luego sus parpados cerrados, su cachete y por ultimo, la comisura de sus labios. Algo dentro de él no quería que la chica que estaba casi inconsciente frente a él muriera, o entrara en algún tipo de coma otra vez. Admitía, obviamente lo negaría siempre, que desde que la vio arrodillada frente al altar de su padre le llamo la atención. También el ver como sonreía cuando estaba con sus antiguos amigos le provoco sentimientos encontrados muy fuertes, era una imagen contradictoria si recordaba como era su mirada triste cada vez que la veía rezar.
Sintió algo tibio subir por su brazo, al levantar la vista, la vio a Cassy brillar de un tono dorado. Fue muy breve, y cuando volvió a la normalidad, ya estaba normal. Su tono de piel volvió a la normalidad y las lagrimas negras habían desaparecido. Supo entonces que ella ya estaba bien, aunque estaba dormida.
Suspirando, se sentó en el piso al lado de la cama. Sus labios tenían una especie de pequeña electricidad que... Le provocaba escalofríos, cerro los ojos y pensó en una oración.
"Dios... Padre... sera que me enamore inconscientemente de esta chica?"
La miro, y volvió a suspirar. No quería pensar en eso, quería dormir. Porque de ese modo su cerebro se apagaría por unas horas. Así que, se levanto, fue hasta su lado de la cama y se acostó. Una vez boca arriba, pensando en nada y en todo, sintió como el cuerpo de Cassy se acurrucaba mas cerca, casi abrazándolo. Sentía su respiración por sobre su piel, eso le provoco mas escalofríos, los cuales disfruto antes de caer dormido.
lunes, 18 de agosto de 2014
Parte II: Cicatrices - Cap. 3
Cuando logro despertar su cuerpo le dolía muchísimo. Estaba acostada de costado, entre flores y pasto muy verde. Había mucho sol, lo que hizo que sus ojos dolieran. De su espalda sentía un dolor punzante, ademas de algo espeso que parecía comenzar a correr por sus venas. "Veneno...?" Sabia que sus poderes ya no funcionaban, ya que si fuera de ese modo, en el momento que se despertó, sabría donde estaba. Cassy se quedo sentada viendo las mariposas y abejas volar. Hace tiempo que no veía una vista tan tranquilizadora y hermosa. Le recordó viejos momentos, lindos momentos. Ella sabia que el ser humano tenia una tendencia a recordar siempre lo malo, por ese motivo ella trataba de verle el lado bueno a todo. Trataba.
Claro, ese momento no era uno de los buenos, ya que un hormigueo comenzó en sus dedos, yendo hacia arriba, a sus brazos. De a poco pero era un indicio de que, efectivamente, era veneno lo que corría por sus venas. En ese momento comenzó a toser mas y mas fuerte, escupiendo sangre muy oscura. Una sombra le tapo desde arriba, al levantar la vista distinguió una armadura dorada.
-Michael...?- Dijo como pudo, su garganta picaba.
El nombrado se arrodillo a su lado y la miro de cerca. Parecía estudiar si era ella o no, algo no le convencía.
-He tenido tiempos mejores, ángel, lo se...- Le contesto, y se le quedo viendo.
-No pareces tu, Cassandra. Es como si... Te hubieras dejado estar...
-Ciertamente es algo que hice, no se por cuanto tiempo, pero así fue...-Volvió a toser.
-Estas bien?- Pregunto preocupado el Arcángel.
-La... la daga que me apuñalo tenia veneno. Tus hombres tienen suerte, logre enviarlos a un lugar seguro antes de que salgan heridos...
Michael se le quedo viendo, había algo raro en ella. Aparte del echo de que su largo pelo marrón, que siempre parecía deslumbrar, ahora era un caos. Su piel, por debajo de esa mugre que tenia encima, era mas pálida de lo normal. Sus ropas estaban completamente en jirones, se sorprendía que aun la tuviera puesta y tapara las partes importantes. Pero lo que mas demostraba que algo ya no era como antes en Cassy, era la mirada triste que tenia en sus ojos. Claro, solo se notaba cuando ella bajaba la guardia. Ese era uno de esos momentos, ya que estaba viendo las libélulas que volaban cerca, junto con los pájaros mas arriba del cielo.
-Gracias...- Fue lo único que logro decirle, luego se sentó a su lado, aun observándola. Ella tenia la mirada perdida, parecía pensar en muchas cosas, y a la vez en nada.
-Michael... podrías ser sincero conmigo?...-Cassy pregunto en un susurro, no lo miro o algo.
-Que sucede...?
-Cuanto... cuanto tiempo llevo fuera..?
Era una pregunta importante para ella, lo sabia. Michael pensaba que Cain se lo había dicho, pero si se lo estaba preguntando, a él, alguien con quien nunca tuvo trato alguno, quería decir que ya no sabia en quien confiar, o no tenia a nadie mas. El ángel del Señor suspiro, quería golpear a alguien. No sabia como se lo tomaría, mas sabiendo que fue un tiempo largo.
-Trescientos años, Cassy...
Lo susurro. Pero aun así ella lo escucho, lo supo porque el aire a su alrededor tomo mucha mas potencia, y el pasto antes verde, se seco enseguida. No pensó que recuperaría sus poderes tan pronto, pero así fue. Supuso que era por las fuertes emociones que provoco en ella saber que estuvo todo ese tiempo sola, vaya a saber uno donde.
-Gracias...-Ella susurro aun mas bajo de lo que él había dicho. Michael la miro, aun tenia la vista perdida en la nada, pero una lagrima de color roja, casi negra, se había resbalado por su mejilla-. Dime... como esta Gabriel?
-Esta bien, en esta vida también le esta yendo bien...- Era verdad, desde que Cassy los había unido, a Gabriel y su hija, las cosas eran mejores para ellos. Eso le hizo preguntarse porque La Bruja lo ayudaba tanto al ex-ángel. Así que solo pregunto-. Por que te tomaste el tiempo para ayudarlo? Y que fue lo que hiciste para que Dios no quiera que te metas con él? Puede que yo sea el jefe de su ejercito, pero no lo se todo.
-Supongo que esta bien que lo sepas...Yo, conocí a Gabriel mucho antes de que alguno ustedes lo sepa. Recuerdo que era su acosadora, él nunca noto mi presencia. Hasta que cierto día, en el que estaba en el mundo humano haciendo un truco de magia para unos niños, él apareció frente a mi. Enseguida no pude seguir actuando ya que mis poderes simplemente no funcionaban bien, fue una vergüenza para mi...- Sonrió, de verdad lo hizo, pero era algo triste. Esto oprimió el pecho de Michael-. Desde entonces nos convertimos en amigos, fue duro sabes? Un año entero siendo su amiga, y yo siempre quise ser algo mas... Entonces apareció Mia...
-De que hablas?- Pregunto extrañado Michael-. Ellos no se conocieron hasta hace unos siglos...
-No, no fue así... Se conocieron unos diez años antes de que él venga a pedirme ayuda. Pero yo... Cometí un error. Él comenzó a contarme que había conocido a una chica sumamente hermosa, que se llevaban muy bien, que tenían muchas cosas en común. Y perdí el control sobre todo. Logre detener el tiempo, no se como lo hice y también logre manipularlo para que se quede conmigo, yo... No quería que me deje, lo quería para mi... Y fui tan egoísta. Dios intervino solo cuando me di cuenta de mi error y comencé a disculparme, a rogarle que me perdonara. Él solo me dijo que volviera todo a la normalidad, que le borrara los recuerdos a Gabriel. Y eso hice, pero para castigarme a mi misma, fui al infierno. No se cuanto tiempo estuve en ese lugar, hasta que me encontré con Cain y nos hicimos amigos. Gracias a él logre salir adelante, a él y a las personas que luego me presento... No sabia que Dios había separado a Gabriel de tu hija, solo hasta que había ido un día a visitar a Uriel al paraíso. Ninguno sabe el porque me interne a mi misma en el infierno, eres el primero...- Las mejillas de Cassy estaban cubiertas de lagrimas negras. Michael tenia sentimientos encontrados, no pensó que algo así se ocultaría detrás de esa chica. Ahora entendía el motivo de porque hizo todo lo que hizo. Sentía que se lo debía a Gabriel-. Lamento haberte alejado de tu hija Michael, pero ellos debían estar juntos... Siempre debió ser así...
-Esta bien, Cassandra...- Se le acerco y la abrazo. Cuando lo hizo se dio cuenta que de las heridas que tenia desde hace trescientos años no se habían curado, tampoco la de la espalda- Por que no curas?- Pregunto en su oído.
-Porque para mi, el curarme forma parte de perdonarme a mi misma... Y nunca lo hice, no me creo una buena persona...- Michael la miro a los ojos, los cuales se estaban poniendo rojos por la sangre que aun salia de ellos-. Perdón por no devolverte el abrazo, es solo que... No puedo moverme. El veneno esta llegando rápido a mi corazón...
-Tranquila...- El Arcángel la tomo en brazos, Cassy apoyo su cabeza en el hombro de él. Comenzaba a tener sueño, se sentía tan débil.
Los tele-transporto a su casa en la tierra. Si, le gustaba vivir en el mundo humano, le resultaba mas fácil cuidar de su hija de ese modo. Ademas, nunca lo admitiría, pero cuando Cassandra desapareció, fue a ese lugar para por lo menos encontrarla. Cosa que nunca logro, hasta ahora. Aparecieron en el baño, su plan era tratar de hacer que Cassy este mas presentable.
-Esta bien si me dejas aquí Gab...- Michael la miro enseguida. Ella tenia la mirada perdida de un modo distinto al de antes. Su mano que colgaba se levanto muy lentamente hasta tocar su mejilla-. Me alegra poder verte otra vez, te amo, sabes?...
Claramente estaba alucinando, eso indicaba que estaba muriendo. Pero eso era imposible, ya que ella le dijo que no podía morir a menos que ella quisiera. No entendía como era su magia, o como se comportaba. Michael puso una sonrisa, que no sentía, en su rostro. "Tanto lo amas...?" pensó. Esto lo molestaba de cierto modo, Gabriel había elegido a su hija por sobre La Bruja, y ella aun no lo superaba. Pensó que diría Gabriel en esa situación, supuso que Cassy estaba recordando el tiempo en que fueron amigos.
-También te amo Cassy, eres mi mejor amiga...
Fue lo único que se le ocurrió decir, y pareció ser lo correcto porque ella sonrió como nunca la había visto hacerlo. Su rostro, sus ojos, todo pareció brillar de pronto. Pero también era algo triste a la vez. Michael la bajo, hasta dejarla sentada a la orilla de la bañera. No la miro a los ojos, sabia que su cara le traicionaría y dejaría ver lo enojado que estaba, junto con la tristeza. Se agacho para desatar sus zapatos. Dos manos frías tocaron su pelo, y luego acariciaron ambos lados de su cara, haciendo que levante la mirada. Cassy lo miro, esta vez de verdad, y sonrió, solo ternura había ahí.
-Esta bien Michael, estoy bien... Podrías dejarme sola? No me iré a ningún lado, te lo prometo...
El Arcángel no dijo nada. Pero se levanto y simplemente lo hizo. Él también necesitaba estar solo para procesar el echo de que estaba teniendo nuevos sentimientos sobre Cassandra. Antes solo no podía entender como era que ella podía estar en el cielo sin haber muerto. No entendía como era que podía hablar con Dios, o mínimo entrar a la sala del gran trono. Eso le molestaba, ahora lo entendía. Era porque ella buscaba perdonarse, pero no lo lograba. Ella necesitaba a alguien que la escuche, alguien en quien confiar aparte de ella misma. Michael estaba seguro que Cassandra no confiaba en sus amigos, o por lo menos no hablaba de sus sentimientos con ellos. Antes de cerrar la puerta, la vio abrir las llaves del agua, y luego sacarse la sudadera. Cerro la puerta al ver las marcas de latigazos en su espalda. "Tiene que haber otro modo de curarla..." pensó antes de desaparecer para buscar alguna respuesta a esto.
Claro, ese momento no era uno de los buenos, ya que un hormigueo comenzó en sus dedos, yendo hacia arriba, a sus brazos. De a poco pero era un indicio de que, efectivamente, era veneno lo que corría por sus venas. En ese momento comenzó a toser mas y mas fuerte, escupiendo sangre muy oscura. Una sombra le tapo desde arriba, al levantar la vista distinguió una armadura dorada.
-Michael...?- Dijo como pudo, su garganta picaba.
El nombrado se arrodillo a su lado y la miro de cerca. Parecía estudiar si era ella o no, algo no le convencía.
-He tenido tiempos mejores, ángel, lo se...- Le contesto, y se le quedo viendo.
-No pareces tu, Cassandra. Es como si... Te hubieras dejado estar...
-Ciertamente es algo que hice, no se por cuanto tiempo, pero así fue...-Volvió a toser.
-Estas bien?- Pregunto preocupado el Arcángel.
-La... la daga que me apuñalo tenia veneno. Tus hombres tienen suerte, logre enviarlos a un lugar seguro antes de que salgan heridos...
Michael se le quedo viendo, había algo raro en ella. Aparte del echo de que su largo pelo marrón, que siempre parecía deslumbrar, ahora era un caos. Su piel, por debajo de esa mugre que tenia encima, era mas pálida de lo normal. Sus ropas estaban completamente en jirones, se sorprendía que aun la tuviera puesta y tapara las partes importantes. Pero lo que mas demostraba que algo ya no era como antes en Cassy, era la mirada triste que tenia en sus ojos. Claro, solo se notaba cuando ella bajaba la guardia. Ese era uno de esos momentos, ya que estaba viendo las libélulas que volaban cerca, junto con los pájaros mas arriba del cielo.
-Gracias...- Fue lo único que logro decirle, luego se sentó a su lado, aun observándola. Ella tenia la mirada perdida, parecía pensar en muchas cosas, y a la vez en nada.
-Michael... podrías ser sincero conmigo?...-Cassy pregunto en un susurro, no lo miro o algo.
-Que sucede...?
-Cuanto... cuanto tiempo llevo fuera..?
Era una pregunta importante para ella, lo sabia. Michael pensaba que Cain se lo había dicho, pero si se lo estaba preguntando, a él, alguien con quien nunca tuvo trato alguno, quería decir que ya no sabia en quien confiar, o no tenia a nadie mas. El ángel del Señor suspiro, quería golpear a alguien. No sabia como se lo tomaría, mas sabiendo que fue un tiempo largo.
-Trescientos años, Cassy...
Lo susurro. Pero aun así ella lo escucho, lo supo porque el aire a su alrededor tomo mucha mas potencia, y el pasto antes verde, se seco enseguida. No pensó que recuperaría sus poderes tan pronto, pero así fue. Supuso que era por las fuertes emociones que provoco en ella saber que estuvo todo ese tiempo sola, vaya a saber uno donde.
-Gracias...-Ella susurro aun mas bajo de lo que él había dicho. Michael la miro, aun tenia la vista perdida en la nada, pero una lagrima de color roja, casi negra, se había resbalado por su mejilla-. Dime... como esta Gabriel?
-Esta bien, en esta vida también le esta yendo bien...- Era verdad, desde que Cassy los había unido, a Gabriel y su hija, las cosas eran mejores para ellos. Eso le hizo preguntarse porque La Bruja lo ayudaba tanto al ex-ángel. Así que solo pregunto-. Por que te tomaste el tiempo para ayudarlo? Y que fue lo que hiciste para que Dios no quiera que te metas con él? Puede que yo sea el jefe de su ejercito, pero no lo se todo.
-Supongo que esta bien que lo sepas...Yo, conocí a Gabriel mucho antes de que alguno ustedes lo sepa. Recuerdo que era su acosadora, él nunca noto mi presencia. Hasta que cierto día, en el que estaba en el mundo humano haciendo un truco de magia para unos niños, él apareció frente a mi. Enseguida no pude seguir actuando ya que mis poderes simplemente no funcionaban bien, fue una vergüenza para mi...- Sonrió, de verdad lo hizo, pero era algo triste. Esto oprimió el pecho de Michael-. Desde entonces nos convertimos en amigos, fue duro sabes? Un año entero siendo su amiga, y yo siempre quise ser algo mas... Entonces apareció Mia...
-De que hablas?- Pregunto extrañado Michael-. Ellos no se conocieron hasta hace unos siglos...
-No, no fue así... Se conocieron unos diez años antes de que él venga a pedirme ayuda. Pero yo... Cometí un error. Él comenzó a contarme que había conocido a una chica sumamente hermosa, que se llevaban muy bien, que tenían muchas cosas en común. Y perdí el control sobre todo. Logre detener el tiempo, no se como lo hice y también logre manipularlo para que se quede conmigo, yo... No quería que me deje, lo quería para mi... Y fui tan egoísta. Dios intervino solo cuando me di cuenta de mi error y comencé a disculparme, a rogarle que me perdonara. Él solo me dijo que volviera todo a la normalidad, que le borrara los recuerdos a Gabriel. Y eso hice, pero para castigarme a mi misma, fui al infierno. No se cuanto tiempo estuve en ese lugar, hasta que me encontré con Cain y nos hicimos amigos. Gracias a él logre salir adelante, a él y a las personas que luego me presento... No sabia que Dios había separado a Gabriel de tu hija, solo hasta que había ido un día a visitar a Uriel al paraíso. Ninguno sabe el porque me interne a mi misma en el infierno, eres el primero...- Las mejillas de Cassy estaban cubiertas de lagrimas negras. Michael tenia sentimientos encontrados, no pensó que algo así se ocultaría detrás de esa chica. Ahora entendía el motivo de porque hizo todo lo que hizo. Sentía que se lo debía a Gabriel-. Lamento haberte alejado de tu hija Michael, pero ellos debían estar juntos... Siempre debió ser así...
-Esta bien, Cassandra...- Se le acerco y la abrazo. Cuando lo hizo se dio cuenta que de las heridas que tenia desde hace trescientos años no se habían curado, tampoco la de la espalda- Por que no curas?- Pregunto en su oído.
-Porque para mi, el curarme forma parte de perdonarme a mi misma... Y nunca lo hice, no me creo una buena persona...- Michael la miro a los ojos, los cuales se estaban poniendo rojos por la sangre que aun salia de ellos-. Perdón por no devolverte el abrazo, es solo que... No puedo moverme. El veneno esta llegando rápido a mi corazón...
-Tranquila...- El Arcángel la tomo en brazos, Cassy apoyo su cabeza en el hombro de él. Comenzaba a tener sueño, se sentía tan débil.
Los tele-transporto a su casa en la tierra. Si, le gustaba vivir en el mundo humano, le resultaba mas fácil cuidar de su hija de ese modo. Ademas, nunca lo admitiría, pero cuando Cassandra desapareció, fue a ese lugar para por lo menos encontrarla. Cosa que nunca logro, hasta ahora. Aparecieron en el baño, su plan era tratar de hacer que Cassy este mas presentable.
-Esta bien si me dejas aquí Gab...- Michael la miro enseguida. Ella tenia la mirada perdida de un modo distinto al de antes. Su mano que colgaba se levanto muy lentamente hasta tocar su mejilla-. Me alegra poder verte otra vez, te amo, sabes?...
Claramente estaba alucinando, eso indicaba que estaba muriendo. Pero eso era imposible, ya que ella le dijo que no podía morir a menos que ella quisiera. No entendía como era su magia, o como se comportaba. Michael puso una sonrisa, que no sentía, en su rostro. "Tanto lo amas...?" pensó. Esto lo molestaba de cierto modo, Gabriel había elegido a su hija por sobre La Bruja, y ella aun no lo superaba. Pensó que diría Gabriel en esa situación, supuso que Cassy estaba recordando el tiempo en que fueron amigos.
-También te amo Cassy, eres mi mejor amiga...
Fue lo único que se le ocurrió decir, y pareció ser lo correcto porque ella sonrió como nunca la había visto hacerlo. Su rostro, sus ojos, todo pareció brillar de pronto. Pero también era algo triste a la vez. Michael la bajo, hasta dejarla sentada a la orilla de la bañera. No la miro a los ojos, sabia que su cara le traicionaría y dejaría ver lo enojado que estaba, junto con la tristeza. Se agacho para desatar sus zapatos. Dos manos frías tocaron su pelo, y luego acariciaron ambos lados de su cara, haciendo que levante la mirada. Cassy lo miro, esta vez de verdad, y sonrió, solo ternura había ahí.
-Esta bien Michael, estoy bien... Podrías dejarme sola? No me iré a ningún lado, te lo prometo...
El Arcángel no dijo nada. Pero se levanto y simplemente lo hizo. Él también necesitaba estar solo para procesar el echo de que estaba teniendo nuevos sentimientos sobre Cassandra. Antes solo no podía entender como era que ella podía estar en el cielo sin haber muerto. No entendía como era que podía hablar con Dios, o mínimo entrar a la sala del gran trono. Eso le molestaba, ahora lo entendía. Era porque ella buscaba perdonarse, pero no lo lograba. Ella necesitaba a alguien que la escuche, alguien en quien confiar aparte de ella misma. Michael estaba seguro que Cassandra no confiaba en sus amigos, o por lo menos no hablaba de sus sentimientos con ellos. Antes de cerrar la puerta, la vio abrir las llaves del agua, y luego sacarse la sudadera. Cerro la puerta al ver las marcas de latigazos en su espalda. "Tiene que haber otro modo de curarla..." pensó antes de desaparecer para buscar alguna respuesta a esto.
domingo, 17 de agosto de 2014
Parte II: Dolor - Cap 2.
Estaban frente a la entrada del Purgatorio. Cassy los había llevado ahí luego de tele-transportarlos.
-Esta es la entrada? Este... Cine abandonado...?
-Claro, las entradas al mundo oculto siempre son las mas absurdas. Lo se... Ahora, vamos...
Cassy le tomo la mano a Cain, llevándolo dentro. Enseguida a ambos estaban rodeándolos un bosque denso, oscuro y tenebroso. La Bruja cerro los ojos, distinguiendo a cada ser sobrenatural que estaba encerrado en ese lugar. La mayoría de sus marcas espirituales eran oscuras, excepto por dos personas. "Abel y la sucubo... Gris claro y... turquesa?... Raro..." pensó. Estaban a unos kilómetros lejos, si caminaban los alcanzaban, ademas, era mas seguro de ese modo. Las criaturas que estaban encerradas en ese lugar eran peligrosas.
-Se donde están, sígueme...- Le dijo a Cain.
A medida que se acercaban mas algo le decía que esto era una trampa. "Abel trama algo..."
-Cassy, quiero saber... Por que desapareciste? Digo, lo que paso con Gabriel no fue muy serio...- Pregunto Cain para cambiar de tema.
-Y el que tu hayas matado a tu hermano hace bastante tiempo tampoco lo es, no?- Contra-ataco ella.
-Por que contestas de ese modo? Se supone que eramos muy amigos antes, tendrías que dejar de pensar en cosas amargadas, te vas a convertir en una bruja de verdad.
-Eramos amigos Cain, eramos... Yo...-No dijo mas nada. Se detuvo porque no quería hablar. Estaba sumamente dolida ya que sabia que Cain le ocultaba algo. Todos sus supuestos amigos. Y si hablaba diría cosas de las que se arrepentiría mas tarde.
-Por que dices eso!? Siempre vas a ser mi amiga, solamente me molesta el modo en que te comportas. No eras así! Pareciera que acabas de volver a salir del infierno.
-Acaso no fue así? No estuviste dentro de mi mente todo este tiempo, no sabes lo que es entablar conversación contigo mismo y menospreciarse en cada momento!
En el momento que dijo la ultima oración una especie de tormenta comenzó a formarse a su alrededor. Dejaron de discutir luego de que una banda de seres sobrenaturales los rodeo. Miro a Cain, y decidió llevar su plan a cabo antes que se le acabe el tiempo. Logro unir una especie de hilo de ceda de Cain a Abel, ninguno lo notaria, por ahora. Luego apunto a la mano de Cain dibujando un símbolo en el aire que luego se traslado en una especie de tatuaje.
-Podrás irte con cerca de Abel, ya termine mi trabajo contigo...-Lo tele-transporto justo en el momento que uno de los seres fue a atacarlo.
En unos momentos logro dejar inconsciente a la mitad, no pudo con todos ya que sus poderes comenzaban a desaparecer. Eso hacia ese lugar, te consumía. Había aprendido hace mucho tiempo como sobrevivir en el Purgatorio, pero no era fácil. La tormenta se volvió mas fuerte, cosas del mundo humano comenzaban a volar. En su mayoría las cosas eran punzantes y filosas. Cinco vampiros la rodearon, uno de ellos logro tomarla del cuello. Le quedaba muy poca magia como para luchar de ese modo, por lo que se le ocurrió ir a lo físico. Algo malo también.
-Que sucede en este lugar!?- Una voz profunda pregunto a unos metros.
Se dio cuenta que se trataba de Michael. Era muy raro volver a verlo, no podía decir que había cambiado ya que estaba igual. Pero tenia algo distinto. Otras criaturas, junto con objetos punzantes, se acercaron peligrosamente a los cinco ángeles. "A la mierda los poderes!" pensó antes de, sin mas, lanzar unos hechizos a los vampiros. Luego a las Arpías que rodeaban a Michael y sus hombres. Unió, con una ceda invisible de magia, a los cuatro soldados y los envió fuera del Purgatorio, así estarían a salvo. Faltaban Michael y ella. Cuando llego frente a él, ya que tuvo que correr, llego en el momento en que una lanza estaba por apuñalarlo por detrás. Por lo que abrazo y luego lo hizo cambiar de lugar, trato de tele-transportarlos antes de que la lanza llegue a lastimaría, pero no pudo. El dolor llego y lo único que se le ocurrió fue irse de ese lugar, antes de caer inconsciente.
-Esta es la entrada? Este... Cine abandonado...?
-Claro, las entradas al mundo oculto siempre son las mas absurdas. Lo se... Ahora, vamos...
Cassy le tomo la mano a Cain, llevándolo dentro. Enseguida a ambos estaban rodeándolos un bosque denso, oscuro y tenebroso. La Bruja cerro los ojos, distinguiendo a cada ser sobrenatural que estaba encerrado en ese lugar. La mayoría de sus marcas espirituales eran oscuras, excepto por dos personas. "Abel y la sucubo... Gris claro y... turquesa?... Raro..." pensó. Estaban a unos kilómetros lejos, si caminaban los alcanzaban, ademas, era mas seguro de ese modo. Las criaturas que estaban encerradas en ese lugar eran peligrosas.
-Se donde están, sígueme...- Le dijo a Cain.
A medida que se acercaban mas algo le decía que esto era una trampa. "Abel trama algo..."
-Cassy, quiero saber... Por que desapareciste? Digo, lo que paso con Gabriel no fue muy serio...- Pregunto Cain para cambiar de tema.
-Y el que tu hayas matado a tu hermano hace bastante tiempo tampoco lo es, no?- Contra-ataco ella.
-Por que contestas de ese modo? Se supone que eramos muy amigos antes, tendrías que dejar de pensar en cosas amargadas, te vas a convertir en una bruja de verdad.
-Eramos amigos Cain, eramos... Yo...-No dijo mas nada. Se detuvo porque no quería hablar. Estaba sumamente dolida ya que sabia que Cain le ocultaba algo. Todos sus supuestos amigos. Y si hablaba diría cosas de las que se arrepentiría mas tarde.
-Por que dices eso!? Siempre vas a ser mi amiga, solamente me molesta el modo en que te comportas. No eras así! Pareciera que acabas de volver a salir del infierno.
-Acaso no fue así? No estuviste dentro de mi mente todo este tiempo, no sabes lo que es entablar conversación contigo mismo y menospreciarse en cada momento!
En el momento que dijo la ultima oración una especie de tormenta comenzó a formarse a su alrededor. Dejaron de discutir luego de que una banda de seres sobrenaturales los rodeo. Miro a Cain, y decidió llevar su plan a cabo antes que se le acabe el tiempo. Logro unir una especie de hilo de ceda de Cain a Abel, ninguno lo notaria, por ahora. Luego apunto a la mano de Cain dibujando un símbolo en el aire que luego se traslado en una especie de tatuaje.
-Podrás irte con cerca de Abel, ya termine mi trabajo contigo...-Lo tele-transporto justo en el momento que uno de los seres fue a atacarlo.
En unos momentos logro dejar inconsciente a la mitad, no pudo con todos ya que sus poderes comenzaban a desaparecer. Eso hacia ese lugar, te consumía. Había aprendido hace mucho tiempo como sobrevivir en el Purgatorio, pero no era fácil. La tormenta se volvió mas fuerte, cosas del mundo humano comenzaban a volar. En su mayoría las cosas eran punzantes y filosas. Cinco vampiros la rodearon, uno de ellos logro tomarla del cuello. Le quedaba muy poca magia como para luchar de ese modo, por lo que se le ocurrió ir a lo físico. Algo malo también.
-Que sucede en este lugar!?- Una voz profunda pregunto a unos metros.
Se dio cuenta que se trataba de Michael. Era muy raro volver a verlo, no podía decir que había cambiado ya que estaba igual. Pero tenia algo distinto. Otras criaturas, junto con objetos punzantes, se acercaron peligrosamente a los cinco ángeles. "A la mierda los poderes!" pensó antes de, sin mas, lanzar unos hechizos a los vampiros. Luego a las Arpías que rodeaban a Michael y sus hombres. Unió, con una ceda invisible de magia, a los cuatro soldados y los envió fuera del Purgatorio, así estarían a salvo. Faltaban Michael y ella. Cuando llego frente a él, ya que tuvo que correr, llego en el momento en que una lanza estaba por apuñalarlo por detrás. Por lo que abrazo y luego lo hizo cambiar de lugar, trato de tele-transportarlos antes de que la lanza llegue a lastimaría, pero no pudo. El dolor llego y lo único que se le ocurrió fue irse de ese lugar, antes de caer inconsciente.
Descripción de Personajes:
Hola! :D
Espero estén bien, muchachos y muchachas, que estén pasando un buen fin de semana :P
Bien, creo que esta entrada la tuve que hacer desde un principio, pero bueno... No soy una chica muy ordenada.... Creo que por eso mi madre se enoja conmigo xD pero se que me ama con todo su corazón :3
Así quep, les dejo la descripción de los personajes. Puede que no llegue a nombrar a personajes que mas adelante aparezcan. Claro, eso es por que en esta parte de la historia no aparecen. Cuando llegue el momento Are otra lista. Por ahora solo están los que les nombrare hoy:
Cassy: Nuestra protagonista. Es alguien sumamente sentimental, aunque no lo parezca. Por mas que ella no quiera siempre termina ayudando a sus antiguos amigos... O no amigos. Esta enamorada de Gabriel, pero eso no evita que sienta cierta atracción por Michael. Luego de que vuelve de su "coma auto impuesto" se vuelve alguien mas fría, ya que se siente destruida en todos los aspectos. Es capaz de dar su vida una y otra vez por quienes le importa. Estuvo tanto en el cielo como en el infierno. Se cree que conoce a Dios, o por lo menos hablo con él. En el pasado hizo algo a Gabriel de lo que no se perdona. Antes de todo esto fue muy amiga de Cain, se podría decir que llego a sentir algo sumamente fuerte por él, pero prefiere dejar eso en el pasado, ya que se dio cuenta que él no sentiría lo mismo. Poderes: el principal son ver el pasado, presente y futuro de las personas, ver el alma de las personas, crear hechizos muy fuertes, suprimir poderes de las personas a su alrededor (si es que ella lo quiere). Van apareciendo mas a medida que avanza la historia.
Michael: El Arcángel. Un ser celestial, hijo de Dios. Líder del ejercito de los cielos. Tiene una hija medio humana llamada Mia. No se sabe mucho de él, solo que parece no gustarle Cassy. Luego de volver a verla cuando la creía muerta, comienza a preocuparse mas por ella. Y mas tarde comienza a tener sentimientos mas fuertes. No le agradan los "amigos" de ella, a excepción de Lilith y Adan. Aparentemente tampoco le caía bien Gabriel, pero con el tiempo logro soportar a su yerno.
Cain: El Primer Traidor. Él vuelve a buscar a Cassy porque la necesita para entrar al Purgatorio. Fue su "mejor amigo", aunque él consideraba que solo tenia una mejor amiga y esa no era Cassandra. Puede que también haya comenzado a sentir algo por La Bruja, pero cuando quiso darse cuenta ya estaba encantado por la sucubo llamada Lilu. Él traiciono a su hermano hace mucho tiempo, lo cual creo una especie de aspereza entre ellos, aunque trataban de llevarse bien.
Abel: El Primer Muerto. Fue el primer hombre en morir, asesinado por su hermano mayor Cain. Abel esta, de verdad, enamorado de Lilu. Y es capaz de hacer cualquier cosa por estar con ella. Pertenece al grupo de amigos de Cassy, aunque él no es de la clase que se relaciona mucho con las personas. Puede que alguna vez tuvo algo con Cassandra, pero nada serio. Con el que mejor se relaciona es Uriel, otro Arcángel. No le guarda rencor a su hermano, aunque la relación es un poco... Incomoda.
Lilith: La Primera Demonio o La Primera Mujer. Fue creada por Dios hace muchísimo tiempo, al mismo tiempo que Adan. Se convirtió en la primera mujer en el mundo, aunque mas tarde se termina yendo del Edén y se convierte en la primera demonio luego de irse con unos demonios y acostarse con ellos. Su personalidad es de alguien tranquila, amorosa y tierna, Fue muy buena amiga de Cassy, pero luego del tiempo que La Bruja estuvo fuera, las cosas no volvieron a ser como antes. Aun así la quiere como una hermana, y Cassy también, pero sienten que tal vez ya no es lo mismo que antes. Su mejor amiga es Eva.
Eva: La Mujer. La segunda esposa de Adan, luego de Lilith. Es alguien sumamente encantadora. Su personalidad es un poco fuerte, pero también es tierna. Por lo general necesita muchos consejos sobre su "vida amorosa", los cuales los recibe de cada uno del grupo. Claro, Cassy se los daba en su momento pero ya no. Eva consideraba a La Bruja su mejor amiga, pero luego de que Cassy desapareciera y volviera las cosas cambiaron. Se volvió mas unida a Cain, al cual llego a querer como un hermano. O algo así. Su relación con su ex-marido es muy buena, aunque no lo crean.
Adan: El Primer Hombre. La figura "paterna" de Cassy. Buen consejero, protector, cariñoso, tranquilo, divertido, social, y optimista. Su relación con Cassy no era muy unida pero se tenían un gran cariño. Se podría decir que se veian como hermano mayor y hermana menor. Se relaciona mejor con Eva y Lilith, supuso que era por su antiguos matrimonios. Era del grupo "El jefe entre las sombras" ya que Eva era la voz cantante.
Uriel: El Pensador. Arcángel del Señor. Mejor amigo de Cain y Abel. Es alguien racional, piensa mucho las cosas antes de actuar, mucho. No tenia una relación muy unida con Cassy, pero la apreciaba, ya que pensaba que era una buena chica. Luego de que ella vuelve y por lo que le hizo a Cain y Abel ya no piensa igual. Por un tiempo se convirtió en el consejero de La Bruja, pero ya no mas.
Espero estén bien, muchachos y muchachas, que estén pasando un buen fin de semana :P
Bien, creo que esta entrada la tuve que hacer desde un principio, pero bueno... No soy una chica muy ordenada.... Creo que por eso mi madre se enoja conmigo xD pero se que me ama con todo su corazón :3
Así quep, les dejo la descripción de los personajes. Puede que no llegue a nombrar a personajes que mas adelante aparezcan. Claro, eso es por que en esta parte de la historia no aparecen. Cuando llegue el momento Are otra lista. Por ahora solo están los que les nombrare hoy:
Cassy: Nuestra protagonista. Es alguien sumamente sentimental, aunque no lo parezca. Por mas que ella no quiera siempre termina ayudando a sus antiguos amigos... O no amigos. Esta enamorada de Gabriel, pero eso no evita que sienta cierta atracción por Michael. Luego de que vuelve de su "coma auto impuesto" se vuelve alguien mas fría, ya que se siente destruida en todos los aspectos. Es capaz de dar su vida una y otra vez por quienes le importa. Estuvo tanto en el cielo como en el infierno. Se cree que conoce a Dios, o por lo menos hablo con él. En el pasado hizo algo a Gabriel de lo que no se perdona. Antes de todo esto fue muy amiga de Cain, se podría decir que llego a sentir algo sumamente fuerte por él, pero prefiere dejar eso en el pasado, ya que se dio cuenta que él no sentiría lo mismo. Poderes: el principal son ver el pasado, presente y futuro de las personas, ver el alma de las personas, crear hechizos muy fuertes, suprimir poderes de las personas a su alrededor (si es que ella lo quiere). Van apareciendo mas a medida que avanza la historia.
Michael: El Arcángel. Un ser celestial, hijo de Dios. Líder del ejercito de los cielos. Tiene una hija medio humana llamada Mia. No se sabe mucho de él, solo que parece no gustarle Cassy. Luego de volver a verla cuando la creía muerta, comienza a preocuparse mas por ella. Y mas tarde comienza a tener sentimientos mas fuertes. No le agradan los "amigos" de ella, a excepción de Lilith y Adan. Aparentemente tampoco le caía bien Gabriel, pero con el tiempo logro soportar a su yerno.
Cain: El Primer Traidor. Él vuelve a buscar a Cassy porque la necesita para entrar al Purgatorio. Fue su "mejor amigo", aunque él consideraba que solo tenia una mejor amiga y esa no era Cassandra. Puede que también haya comenzado a sentir algo por La Bruja, pero cuando quiso darse cuenta ya estaba encantado por la sucubo llamada Lilu. Él traiciono a su hermano hace mucho tiempo, lo cual creo una especie de aspereza entre ellos, aunque trataban de llevarse bien.
Abel: El Primer Muerto. Fue el primer hombre en morir, asesinado por su hermano mayor Cain. Abel esta, de verdad, enamorado de Lilu. Y es capaz de hacer cualquier cosa por estar con ella. Pertenece al grupo de amigos de Cassy, aunque él no es de la clase que se relaciona mucho con las personas. Puede que alguna vez tuvo algo con Cassandra, pero nada serio. Con el que mejor se relaciona es Uriel, otro Arcángel. No le guarda rencor a su hermano, aunque la relación es un poco... Incomoda.
Lilith: La Primera Demonio o La Primera Mujer. Fue creada por Dios hace muchísimo tiempo, al mismo tiempo que Adan. Se convirtió en la primera mujer en el mundo, aunque mas tarde se termina yendo del Edén y se convierte en la primera demonio luego de irse con unos demonios y acostarse con ellos. Su personalidad es de alguien tranquila, amorosa y tierna, Fue muy buena amiga de Cassy, pero luego del tiempo que La Bruja estuvo fuera, las cosas no volvieron a ser como antes. Aun así la quiere como una hermana, y Cassy también, pero sienten que tal vez ya no es lo mismo que antes. Su mejor amiga es Eva.
Eva: La Mujer. La segunda esposa de Adan, luego de Lilith. Es alguien sumamente encantadora. Su personalidad es un poco fuerte, pero también es tierna. Por lo general necesita muchos consejos sobre su "vida amorosa", los cuales los recibe de cada uno del grupo. Claro, Cassy se los daba en su momento pero ya no. Eva consideraba a La Bruja su mejor amiga, pero luego de que Cassy desapareciera y volviera las cosas cambiaron. Se volvió mas unida a Cain, al cual llego a querer como un hermano. O algo así. Su relación con su ex-marido es muy buena, aunque no lo crean.
Adan: El Primer Hombre. La figura "paterna" de Cassy. Buen consejero, protector, cariñoso, tranquilo, divertido, social, y optimista. Su relación con Cassy no era muy unida pero se tenían un gran cariño. Se podría decir que se veian como hermano mayor y hermana menor. Se relaciona mejor con Eva y Lilith, supuso que era por su antiguos matrimonios. Era del grupo "El jefe entre las sombras" ya que Eva era la voz cantante.
Uriel: El Pensador. Arcángel del Señor. Mejor amigo de Cain y Abel. Es alguien racional, piensa mucho las cosas antes de actuar, mucho. No tenia una relación muy unida con Cassy, pero la apreciaba, ya que pensaba que era una buena chica. Luego de que ella vuelve y por lo que le hizo a Cain y Abel ya no piensa igual. Por un tiempo se convirtió en el consejero de La Bruja, pero ya no mas.
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