jueves, 21 de agosto de 2014

Parte II: Soledad - Cap. 4

Estar bajo el agua caliente era lo mas relajante que sentia desde hace mucho. Había lavado bien su pelo y cuerpo. Las heridas que no se habían cerrado aun picaban por el jabón. No sabia como lograba mantenerse firme aun, ya que el veneno seguía en su sistema, y entraba y salia de la inconsciencia. Después de pasar casi una hora en el agua, se levanto como pudo y salio de la tina. Se puso una bata y seco su pelo. Se había vuelto mas largo, casi llegaba a su cintura. Se miro en el espejo. No parecía ella, mas bien, no se reconocía. No recordaba tener esa clase de mirada en su cara, tan desolada. Fue entonces que se le ocurrió que tal vez necesitaba un cambio, de verdad lo necesitaba. Pensó en tener unas tijeras, y aparecieron en su mano. 
Tomo uno de los mechones de su pelo, y solo corto. Siguió todo su pelo. Se lo corto hasta que este tocaba la mitad de su cuello. También corto su flequillo. Ahora que se veía, le parecía raro, nunca había tenido el pelo tan corto. Pero se acostumbraría. "Cuando se seque estará muy ondulado..." Pensó. Ropa aparecieron de la nada, por lo menos sus poderes habían vuelto, al igual que la movilidad de sus brazos. Se vistió, y ordeno un poco el baño. Cuando salio del baño no encontró a Michael, por lo que puso a ver los alrededores. 
 A pesar de que tenia doble piso no se atrevió a subir a los cuartos de arriba. Por lo que se quedo solo en la primer planta. Había visto lo que era la sala, el comedor, la cocina, y había una oficina cerca de las escaleras, casi a la entrada. Se pregunto que era lo que hacia un ángel con algo como eso. Llego a la parte trasera de la casa, donde había una puerta corrediza que llevaba al patio. Un gran patio. Al salir pudo ver que el cielo estaba nublado, cubierto por espesas nubes que anunciaban lluvia. Unas cuantas luciérnagas comenzaban a salir a la noche. Se sentó en lo que parecía el centro del gran... prado. Porque definitivamente no era un simple patio. Luego de estar unos momentos observando los arboles, plantas e insectos que habían, se acostó boca arriba, mirando el cielo. Unos rayos iluminaron el cielo. Aun no iba a llover, por lo que cerro los ojos. Pensando en nada y en todo, se durmió.

 *-*-*-*-*


 Se despertó en una cama completamente cubierta por unas frasadas. El pantalón de jean que había tenido antes ya no estaba, y su sudadera había sido reemplazada por una camisa blanca. Sabia que estaba en el cuarto de Michael, lo que le sorprendía era que no había sentido nada de como llego ahí. Se sento en la cama, estaba a oscuras, pero aun asi podia ver algo. Mas que nada lo que la desperto fue el sueño que habia tenido. No penso que eso sucederia, no penso que todos sus amigos se pusieran en contra de lo que hizo por Cain y Abel. Apreto fuerte las sabanas, su pecho volvia a doler, mas fuerte que antes. Supuso que era porque de verdad habia confiado en ellos, pero ahora ellos simplemente no la querian. Sintio las heridas de su cuerpo picar, trato de levantarse, pero sintio algo reteniendola. Fue entonces que se dio cuenta que Michael dormia al lado de ella. Si hubiera habido luz se le habria notado el rubor de su cara, de igual manera se alejo muy despacio. Cuando se pudo separar por completo, salio de la cama, y busco su ropa. La encontro en un sillon que habia cerca de la cama, las tomo y salio del cuarto. Comenzo a bajar de las escaleras, de un modo muy despacio y silencioso. 

 Cuando llego al pie de las escaleras, se vistió, aun así mantuvo la camisa de Michael debajo del suéter que tenia. Miro la sima de las escaleras, y pensó que era tiempo de irse. Busco papel y lapiz para dejarle una nota a Michael, lo cual encontró al lado de un teléfono. 
 "Lo siento, tuve que irme. Gracias por todo, y perdona las molestias. Atte: Cassy."
 La dejo en un lugar visto, entonces salio por la puerta delantera, sin hacer ruido. No tenia ganas de simplemente tele-transportarte, necesitaba pensar. Tenia tantas ganas de destruir todo, lo decía en serio. Supuso que haber intentado ayudar a Cain no funciono, las cosas que siempre intentaba hacer nunca salían bien. "Pero él no la amaba! Y Abel si, a pesar de que ella no lo quería... Tal vez fue malo de verdad para Abel, pero no me arrepiento... No pueden ver que de verdad intento hacerles un bien...?" Llego a un parque, y se sentó en una de hamaca. "Si lo ven de ese modo, si lo que intento hacer siempre es malo, entonces no soy una buena persona. Bueno, no soy una humana o algo por el estilo, sea lo que sea, no soy buena. Si llego a volver al infierno, creo que no le importaría a nadie..." Recostó su cabeza en una de las cadenas, pensó en Gabriel, esperaba que le este yendo bien. Pensó en todos y cada uno de sus amigos. "Trescientos años, tres! Esta bien que nunca fui una gran chica emocional desde que salí del infierno. Lo intente! De verdad! Intente olvidar lo malo, quería ser feliz, por eso me alejaba, no quería amargarlos con mi modo de ser..." Las heridas volvieron a picar, y a doler de a apoco, justo en ese momento sintió lo que, tal vez, siempre estuvo presente pero no quiso notar. "Estoy sola..." trato de sonreír, trato de verle el lado positivo. Pero no pudo, porque enseguida comenzó a llorar. "Caí en lo que siempre evite, o en realidad siempre estuve... Lo arruinaste todo Cassy, de verdad..." Se tapo la cara, en ese momento quería destruirse a si misma. Quería sacar esos sentimientos oscuros que tenia dentro de ella, preferiría no sentir nada. De saber que seria así al despertarse, se hubiera quedado en el loquero. 
-Cassandra!- Cuando levanto la mirada Michael estaba parado frente a ella, parecía agitado, pero en cuanto la vio la abrazo.
 "No... por favor... no quiero lastimarte, perdón Michael, perdón por todo..." Cassy quería decirle, ya no quería lastimar a nadie. Si para todos eso era lo que ella hacia, entonces estaba bien que este sola, pero no quería arrastrar a nadie a su soledad. Aun así no pudo alejarse, no pudo evitar no abrazar aun mas fuerte a Michael. Necesitaba compartir con alguien lo que sentía, ya que sentía que no podía respirar por todo el caos emocional. Supo que el Arcángel lo sintió cuando este la abrazo mas fuerte.
 Cassy tenia los ojos cerrados y el rostro escondido debajo del cuello de él, por lo que no noto que ya no estaban en el parque, sino devuelta en el cuarto de Michael. No notaba nada mejor dicho, ya que un dolor diferente ataco su cuerpo, algo físico, pero mas fuerte que antes. Verán, el cuerpo de Cassy es... raro. Como habrán notado. No se cura a menos que ella quiera, pero a pesar de eso sigue viviendo. No muere, solo que entra en un estado de... Pausa. Sus heridas dejaran de sangrar, pero no se curarían. Y ahora por el veneno de antes, todos los síntomas vuelvan mas fuerte que antes. Por suerte ya no sangraría, pero de igual manera era doloroso.
 Michael la recostó en la cama, y luego vio a La Bruja, estaba otra vez pálida, supo que volvía a estar bajo la influencia del veneno. Se arrodillo al lado de ella, y tomo su mano.
-Cassandra, por favor mírame...- Cuando Cassy lo miro, sus ojos estaban completamente rojos y con lagrimas negras recorriendo sus mejillas-. Dime, por favor, hay algún otro modo de curarte?
 Michael había tratado de encontrar un modo de salvarla, pero no encontró nada. Y por mas que haya tratado de hablar con los viejos amigos de ella, estos no querían ser encontrados por él. Tenia ganas de golpear a alguien solo por eso. Cassandra solo le apretó la mano, y su voz entre-cortada se escucho en su mente.
-"De verdad quieres salvarme...?"- Le demostró una débil sonrisa. Él solo asintió, pero ella solo contesto- "Me dejas ver... Dentro de ti...?"
 Otra espesa lagrima negra bajo por su mejilla, ese liquido también salio de su nariz y boca. Michael solo volvió a indicar que si con la cabeza. Ella perdió el enfoque de su vista, y pareció ver algo. Entonces cerro los ojos.
-"Besa mi frente, por favor..."
 Y él no solo hizo eso, sino que beso su frente, luego sus parpados cerrados, su cachete y por ultimo, la comisura de sus labios. Algo dentro de él no quería que la chica que estaba casi inconsciente frente a él muriera, o entrara en algún tipo de coma otra vez. Admitía, obviamente lo negaría siempre, que desde que la vio arrodillada frente al altar de su padre le llamo la atención. También el ver como sonreía cuando estaba con sus antiguos amigos le provoco sentimientos encontrados muy fuertes, era una imagen contradictoria si recordaba como era su mirada triste cada vez que la veía rezar.
 Sintió algo tibio subir por su brazo, al levantar la vista, la vio a Cassy brillar de un tono dorado. Fue muy breve, y cuando volvió a la normalidad, ya estaba normal. Su tono de piel volvió a la normalidad y las lagrimas negras habían desaparecido. Supo entonces que ella ya estaba bien, aunque estaba dormida.
 Suspirando, se sentó en el piso al lado de la cama. Sus labios tenían una especie de pequeña electricidad que... Le provocaba escalofríos, cerro los ojos y pensó en una oración.
 "Dios... Padre... sera que me enamore inconscientemente de esta chica?"
 La miro, y volvió a suspirar. No quería pensar en eso, quería dormir. Porque de ese modo su cerebro se apagaría por unas horas. Así que, se levanto, fue hasta su lado de la cama y se acostó. Una vez boca arriba, pensando en nada y en todo, sintió como el cuerpo de Cassy se acurrucaba mas cerca, casi abrazándolo. Sentía su respiración por sobre su piel, eso le provoco mas escalofríos, los cuales disfruto antes de caer dormido.

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