Estaban uno frente al otro. Cassy miraba su taza con dibujos de flores en vez de ver a Michael. Él no apartaba la vista de ella. Cuando La Bruja se despertó no había encontrado a Michael por lo que supuso que estaría cerca. Lo había encontrado preparando el café que ella había dejado de lado hace cuatro horas. Sin decir nada, se había sentado en su lado de la mesa de la cocina, y Michael se sentó al lado de ella. Y ahora estaban mirándose, bueno, casi.
-Dime lo que quieres decirme Michael... Terminemos con esto.
-Eres la bruja en este cuarto, dímelo tu lo que quiero decir. Porque ahora mismo tengo tantas cosas que decirte que no se por donde empezar...
Cassy no dijo nada. Apretó los labios porque no era verdad, no podía saber lo que pensaba, o lo que vendría a continuación. Lo único que pudo descifrar era que Michael la miraba expectante con una mezcla de preocupación, eso le hacia sentirse aun peor.
-Mira, me disculpo por haberme ido y dejarte hace tantos años. De verdad, lo lamento. Es solo que pensé que, tal vez, era mejor para ambos. Ademas, sabias que no estaba bien, no estaba en mi mejor momento...- Trato de sonreír, pero apenas lo logro.
-Me hubieras dejado saber donde estabas aunque sea, me preocupe demasiado el no saber donde buscarte. No sentir tu presencia era algo que no me dejaba dormir tranquilo, fue peor que antes...
-A que te refieres...? Sabes que? Tranquilo, estoy enfrente tuyo ahora, no en algún lugar raro o tenebroso... Estoy bien...
Cassy se paro y comenzó a irse de la cocina, pasando por al lado de Michael. Tenia que ponerse a seguir con la investigación y se pondría a buscar el paradero de La Triada de la Vida o Moiras. Aunque claro, conociéndolas, o por lo menos sabiendo algo de ellas... Las Moiras ya saben que las estaba buscando. Estaba tan distraída con este pensamiento que cuando sintió algo envolver su brazo, ya era tarde para reaccionar. Se encontró a ella misma en el regazo del Arcángel. Lo miro sorprendida, en seguida trato de bajarse, tomar distancia, pero él no la dejaba. Ademas, empezaba a tener pensamientos y sentimientos muy fuertes ahora que sentía los fuertes músculos de Michael debajo de sus manos. Cuando se alejo un poco su espalda dio contra el filo de la mesa, impidiendo que se aleje mas.
-No te vas a ir a ningún lado...- Michael se acerco mas, dejando sus caras muy cerca. Podía ver en los ojos de él que quería algo mas. Pero enseguida Cassy miro hacia otro lado, no iba a pasar nada entre ellos, nada. Pero Michael le tomo la barbilla y la hizo mirarle, sintió su cara ponerse roja, pero no evito apartar la mirada-. Algo esta pasando contigo, no eres de la clase de persona que baja la guardia así sin mas. Nunca lo harías si es que no quieres ser encontrada. Entonces ¿Como es que pude encontrarte si en realidad no querías ser encontradas? ¿Como es que provocas esto en mi...?
-Qu--?
-No dije nada, olvídalo... Y bien? Como es que pude encontrarte?
Cassy lo miro durante un largo momento. Supuso que por lo menos tenia que confiar en él. Por algo se había puesto como lo hizo después de encontrarla. No por nada pasan las cosas, ella lo sabia. Suspiro, hora de la verdad. O mejor dicho, parte. Por que creía que no podría tele-transportarse sola. Necesitaba de alguien que si. "Lo siento ángel..." pensó, antes de decir.
-Hay algo que tienes que saber... Yo...
Y sin mas, aprovechando que estaban cerca, lo beso. Al cerrar los ojos, se concentro en encontrar la fuente de poder de Michael. Una vez encontrada, pensó en Las Moiras. Con solo eso sabia que las encontraría enseguida. Una vez que sintió un viento soplar a su alrededor comenzó a separase de Michael. Pero él la retuvo en su lugar profundizando el beso aun mas. Sintió la mano de Michael llegar a su mandíbula, provocando que la abra aun mas, una vez echo esto, metió su lengua, entrelazándola con la de ella. Sacandole un suspiro a Cassy.
Ninguno de los dos admitiría, nunca, que disfrutaron de su primer beso. Ninguno. Tampoco dirían que querían llevar las cosas a mas. Por que a pesar de todo, ellos de verdad se querían. Como amigos, si, como algo mas, también. Pero para las personas como ellos... El amor o cosas como el cariño, nunca eran buenas. Por que a pesar de que sabían querer, no sabían como tratar con las relaciones de ese tipo. Y por ahora estaban bien con ser... algo. Ese algo era bueno.
Se separaron al escuchar un carraspeo, al mirar a quien se entrometía entre ellos, vieron que era un joven de unos... veinticinco. Llevaba ropa circense, y la mitad de su cara estaba cubierta con una mascara que parecía una carabela. Resulta que habían terminado a las afueras de un circo en medio de la nada. En realidad parecía una feria.
-Lamento interrumpirlos, jóvenes. Pero La Feria de Los Extraños empezara en breve. Y Las Moiras me pidieron venir a buscarlos... Mas bien, a la Sta. Cassy.
Michael la miro levantando una ceja. Cassy se rió por lo bajo un momento y articulo una disculpa. Se bajo de su regazo, ya que cuando se tele-transportaron lo hicieron con silla y todo, y comenzó a seguir al chico que la guiaba.
-Emmm Michael, ya volveré, si? Mira el lugar, camina por ahí, no se... Enseguida vuelvo.
No se quedo a ver la cara de su ángel guardián, ya que enseguida tuvo que correr para alcanzar a su guía. "No me odies Michael..." pensó. Esperaba que no fuera así. Ahora tenia que hablar con Las Moiras, necesitaba respuestas.
*-*-*-*-*
Su anfitrión la guió hasta la entrada de un gran remolque. Era viejo y destartalado por fuera, aunque sabia que no seria del mismo modo por dentro. El chico de la calavera hizo una inclinación y luego se fue, dejándola sola. Hasta ahora no había visto a nadie mas presente en ese lugar, a ninguna otra persona. Estaba por tocar cuando la puerta se abrió sola. Si, esto le aterraba. Por que cuando cosas sobrenaturales pasaban nunca había nadie cerca? Subió por los pequeños escalones y entro en ese lugar.
Las luces estaban completamente apagadas, exceptuando por velas blancas que estaban prendidas y esparcidas por doquier. El lugar, como ella sospecho, era grande y moderno, muy elegante también. Cuando dio un pequeño paso, un camino de velas mas chicas se encendió delante de ella. Supuso que era su señal de acercarse. Nunca había conocido a Las Moiras, nunca pudo ver nada con respecto a ellas en sus visiones. Y lo único que sabia, lo sabia porque otras personas, o seres sobrenaturales, le hablaron de ellas. Se decía que en realidad eran humanas, o que alguna vez lo fueron. Y que sus almas estaban entrelazadas de un modo que siempre debían reencontrarse una vez muriera. Esto la hizo pensar en el modo que unió a Gabriel y Mia, supuso que era algo así. Nadie sabia como habían obtenido sus poderes, o si recordaban sus vidas pasadas. Cassy creía que si, porque ella misma sabia quien fue antes de lo que era ahora.
Al terminar de seguir el camino de velas, llego a un cuarto mas oscuro aun, ya que las velas eran pocas esta vez. Alrededor de una meza redonda habían tres mujeres encapuchadas, frente suyo se encontraban una esfera de cristal, un maso de cartas de tarot y una bolsa de terciopelo negra. Miro la silla vacía que quedaba, sin preguntar o algo, se sentó. Las mujeres se giraron hacia ella al unisono.
-Bienvenida, bruja...
-Te estábamos esperando...
-Desde hace mucho tiempo...
Las tres abrieron la boca a la vez, pero el sonido que salia de ellas, las voces, venían de todo el lugar. Bien, Cassy había conocido gente rara, y seres sobrenaturales aun mas raros... Pero esto le daba miedo en un sentido que nunca supo que podría pasar. Lo único que pudo hacer fue quedarse sentada y asentir.
-Sabemos porque has venido, dudas comienzan a crecer en tu mente...
-No solo eso, cosas malas comienzas a percibir en tu entorno...
-Y ya no eres capaz de saber que es lo que te depara el futuro...
La mujer frente suyo le tendió una mano, señalando que Cassy debía darle la suya. Así lo hizo. Ciertamente no le gustaba saber que había alguien que sabia mas que ella, que podía ver algo obvio. No le gustaba estar ciega en el sentido de ver el futuro, presente o pasado de las personas, o todo. Aun así quería saber por que nunca las vio antes en sus visiones, porque recién ahora era capaz de saber como encontrarlas.
-Las respuestas a tus preguntas son simples...- Supo que la contesto era la mujer a su derecha. La capucha solo dejaba ver sus labios color rojos y una piel pálida.
-Ningún ser que ve el futuro de las personas puede ver el futuro de otra persona vidente...- Le siguió la mujer a su izquierda, ella tenia los labios un poco mas gruesos que la otra pero solo tenia un poco de brillo en ellos.
-Eso es algo que es ley en el mundo sobrenatural, por eso...- Siguió la mujer frente a ella, que no llevaba nada de maquillaje en sus labios mas finos que las demás. Una vez que dejo de revisar su mano, la dejo ir.
-...Nosotras no podíamos verte a ti hasta ahora- Contestaron con una misma voz las tres.
-Eso quiere decir que... Ya no soy una bruja?- Pregunto con miedo Cassy. Una cosa era tener una idea de lo que le estaba pasando, otra muy distinta era que se lo confirmen.
-Exactamente...
-Aunque claro, pasara un cierto tiempo hasta que dejes de serlo, o no...
-El futuro, por como yo lo veo, aun no es lo suficientemente claro para saberlo con certeza...- Esa había sido la mujer frente suyo. Si mal no recordaba, su nombre, según el mito, era Atropos.
-Pero si lo dices tu- Apunto a Atripos-. Quiere decir que tengo un fin...
-Si, lo tienes, todo tiene un fin. Todos mueren al final...- Le contesto ella.
-Como lo hiciste en el pasado, como lo hicimos todos en el pasado...- Supuso que esa era Cloto, la de su izquierda.
-Como mucha gente lo hace en este momento...- Siguió la de su derecha, Laquesis.
-Y sabes de lo que te hablamos...- Atropos sonrió.
-No habrías creído que siempre seguiría así, no? Simplemente revivir una y otra vez...
-Eso es olvidarse de lo que uno fue, ES mejor dicho...
-Se a que se refieren, solamente nunca creí que seria algo tan pronto... No quiero que sea tan pronto!- Cassy se quejo, esto era muy fuerte para ella. Nunca había temido por su vida desde... desde hace mucho tiempo.
-Tranquila, Cassandra, tu futuro aun no tiene final... Puedo verte, pero no es claro... Nunca es claro cuando le llega la hora a alguien...
-Solo debes concentrarte en encontrar a quien esta secuestrando niños, ese tiene que ser tu prioridad ahora...
-La historia vuelve a repetirse como hace cien años...
Cassy pensó en ello, pensó en lo que le estaban diciendo. Antes si ella le dijeron que un vidente no puede ver a otro, eso quería decir el porque no podía ver a quien se robaba a los niños.
-Exactamente, Bruja, el secuestrador es un ser sobrenatural, alguien con sumo poder de la adivinación...
-Sera difícil encontrarlo, no es tan bueno como nosotras que te dejamos llegar...
-Él es peligros, quiere sangre de inocentes...
-Entiendo, entiendo... Creo que esto es todo lo que debía saber, no? Ya que no pueden ver quien es, no pueden darme una pista de algo.
-Quisiéramos, pero no podemos...
-El destino debe ser algo que se debe cumplir sin importar que...
-Pero hay algo que debes saber, Cassandra...- Cloto miro a las demás. Al afirmar todas luego de mirarse, la miraron a ella. Pero la que hablo fue Laquesis.
-Tu cuerpo comenzara a convertirse en el de una pequeña muñeca de porcelana...
-Las grietas aparecerán en señal de que tu final esta cerca...- Continuo Cloto.
-Y al final, lo único que quedara sera polvo...- Finalizo Atropos.
Cassy se las quedo viendo. Un pequeño tick apareció debajo de su ojo, junto con un dolor de cabeza.
-En serio? Lo dicen en serio? No se suponía que no sabían como moriría!?- Les contesto enojada. No quería saberlo, no necesitaba saberlo. Se escucho una risa por todo el lugar.
-Nosotras solo somos...
-Algo malas...
-Nos gusta divertirnos de ese modo...
-De verdad? No me di cuenta!- Dijo sarcásticamente Cassandra. Se paro para irse, ya sabia lo que le sucedía, en realidad sabia mas de lo que quería saber.
-Nosotras queremos decirte, que cuides al Arcángel. Él es alguien importante...
Las tres le dijeron a la vez. Cassy lo sabia, claro que lo sabia, fue una bruja por favor.
-Pero nos referimos...- Corrigió Cloto.
-A que es importante para ti...-Siguió Laquesis.
-Y el también...- Atropos.
-Te necesita- Y por ultimo las tres.
Fue lo ultimo que escucho que dijeron antes de que Cassy llegara a la puerta de entrada. Provocando que se quedara unos momentos de pie en el lugar. "Creen que no lo se..." pensó antes de salir al atardecer de un día de otoño.
That’s what friendship is about, and that’s what 카지노사이트 we imply by Social Casino
ResponderBorrar